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Los hijos más buscados

Un camino muy largo pero satisfactorio

Quienes apuesten por la adopción de un hijo se enfrentan a una compleja y tediosa burocracia

14 dic 2016 / 14:12 h - Actualizado: 15 dic 2016 / 08:00 h.
  • Un camino muy largo pero satisfactorio
    Un matrimonio llega a Sevilla tras lograr la adopción de una niña en China. / Pepo Herrera

Las familias que decidan comenzar un proceso de adopción deben saber que se van a adentrar en un largo y tedioso camino burocrático que no siempre terminará con su hijo en brazos. Siempre con el objetivo de velar por el interés del menor en adopción los solicitantes tendrán que superar una serie de entrevistas y procesos en el que la administración decidirá si son o no aptos para adoptar, lo cual tampoco es garantía de que lo logren.

Aquellos que decidan intentar la adopción de un niño español tienen siete pasos principales que seguir, según precisa la consejería de Igualdad y Asuntos Sociales de la Junta de Andalucía, órgano al que deben acudir todos los andaluces que quieran adoptar.

En el caso de una adopción nacional, los interesados tienen que asistir a las reuniones informativas sobre adopción –obligatorias y con cita previa– que se celebran de forma periódico. Durante unas dos horas, los expertos explicarán en qué consiste todo el proceso –ya sea nacional e internacional– y qué características tienen los menores.

El Gobierno andaluz precisa que si después de estas sesiones «continúan con su interés de adoptar», deberán presentar la correspondiente solicitud en la que debe incluirse certificado médico y de penales, entre otros. Serán rechazadas aquellas solicitudes que impliquen algún tipo de prejuicio o discriminación respecto al sexo, la raza o cualquier otra condición de los menores a adoptar.

Es importante tener presente que son compatibles las solicitudes de adopción nacional y de internacional, es decir, se pueden tramitar simultáneamente. Pero la adopción, tanto nacional como internacional, es incompatible con el acogimiento familiar.

Una vez resuelto este trámite, comenzarán las sesiones de preparación más específicas para la adopción, que serán obligatorias y, en el caso de parejas, deberán asistir los dos. En ellas, se intentará ayudar a las familias a reflexionar sobre el paso que han decidido dar y enseñarles estrategias y habilidades que les servirán una vez que tengan al hijo con ellos. Qué queremos, cómo será el niño o cómo irá todo una vez que esté en casa son algunas de las cuestiones a las que los técnicos ayudarán a dar respuesta. Además de preparar la llegada del menos y cómo debe ser las pautas y estrategias educativas.

Tras estas sesiones llega el turno de la valoración psicosocial y la declaración de idoneidad que deben realizar los técnicos de la administración. A través de diversas entrevistas y visitas al domicilio se encargarán de valorar la situación personal, familiar, social, etc, de los solicitantes así cómo sus habilidades educativas así como la capacidad afectiva o económica que garantice la cobertura de sus necesidades básicas.

Una vez realizadas las entrevistas y pruebas, los técnicos emitirán su informe psicosocial con su propuesta respecto a la idoneidad de los solicitantes. Si esa resultara positiva entrarán a formar parte del registro de Solicitantes de Acogimiento y Adopción en Andalucía –que tendrá una validez de tres años– aunque esto no implica en ningún caso que la adopción se produzca finalmente.

Una vez que se está en el citado registro, el solicitantes entrará en los diversos procesos de selección que hará la administración para intentar que cada menor vaya a la familia que más se adapta a su perfil y en el que tendrá preferencia los matrimonios o parejas frente a los solicitantes monoparentales así como que el menor a adoptar sea de edad inferior al menor de los hijos de los adoptantes –si los hubiera– y que medien entre ellos al menos dos años.

En caso de ser elegidos comenzará la fase de acoplamiento con el niño, donde a través de diversos encuentros y salidas el hemos o su grupo de hermanos y la familia se irán conociendo poco a poco. Esta fase, que no tiene duración concreta y si finaliza de forma óptima la administración delegará la guarda con fines de adopción a la familia seleccionada. Y una vez formalizada esta guardia, se remitirá al juzgado una propuesta de adopción. Todo este proceso legal terminará cuando el juzgado la inscriba en el registro civil. Este acto jurídico es irrevocable y crea vínculos irrevocables entre el menor y la familia adoptiva y rompe los vínculos con la familia de origen, aunque en algunos casos puede contemplarse la opción de que existan contactos entre el menor, la familia adoptiva y la biológica (hermanos pero no progenitores). Y aunque el proceso haya terminado, la administración realizarán un seguimiento para evaluar la integración.

En el caso de que el solicitante opte por una adopción internacional, dado que para las nacionales hay más demanda que oferta, los procesos son muy similares (sesiones informativas y declaración de idoneidad) aunque una vez recibido el visto bueno entra en juego la elección del país, el cual deberá igualmente aceptar el expediente remitido y dar también su visto bueno a la familia solicitante. En caso de que finalmente sean elegidos, deberán viajar al país para el periódico de convivencia previo a la adopción, que en caso de recibir los pertinentes informes positivos será el paso previo al proceso judicial de adopción en el que además deberá intervenir un abogado.

Aunque no hay plazos establecidos para la adopción, desde la administración andaluza se explica que es «un proceso largo, lleno de emociones y sentimientos y satisfacciones» al mismo tiempo que «complejo y con «algunos retos y tareas específicas».


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