sábado, 24 junio 2017
11:37
, última actualización

Una reconversión ligada a la crisis del ladrillo

Emvisesa pasó de ser el ‘brazo ejecutor’ del Gobierno local a tener nula actividad por la crisis de la construcción. Al margen de la vivienda, ahora gestiona, por ejemplo, Arte Sacro y locales comerciales

07 ene 2017 / 09:13 h - Actualizado: 07 ene 2017 / 09:17 h.
  • Una reconversión ligada a la crisis del ladrillo
    El parque de Arte Sacro registra una ocupación del 75 por ciento, según los últimos datos del Gobierno municipal, tras la apertura a empresas de otros sectores no relacionados con la actividad cofrade. / Javier Cuesta
  • Una reconversión ligada a la crisis del ladrillo
  • Una reconversión ligada a la crisis del ladrillo
    Construcción en 2007 del centro de salud de Las Palmeritas. / Juan Carlos Cazalla
  • Una reconversión ligada a la crisis del ladrillo
    Zoido, Vázquez Consuegra, el exgerente de Emvisesa Miguel Contreras y Saez, en Fibes. / F. Ruso

Si el señor Lobo era el hombre resuelve problemas en Pulp Fiction, hace ocho años Emvisesa desempeña un papel similar en el Gobierno municipal, eso sí, menos dramático y sangriento. La obra que no tenía salida acaba en sus manos. Y, al final, la joya de la corona de las empresas municipales acabó manchada, no de sangre, pero sí de números rojos. Se resintió con tantos encargos y, sobre todo, el endurecimiento de la crisis económica.

En principio, Emvisesa se dedicó sólo a construir VPO, pero el Ayuntamiento cambió su objeto social. El motivo: ningún promotor privado quería hacer frente a la ampliación de Fibes, archiprometida por los socialistas.

Así que Emvisesa, además de promover, gestionar y construir VPO, se convirtió en un agente urbanizador y en gestor de terrenos del Patrimonio Municipal de Suelo, incluyendo las encomiendas de gestión que acordó la corporación local. Era una promotora de equipamientos públicos. Su abanico de tareas no pudo ser más amplio.

Emvisesa acudió al rescate del Ayuntamiento cuando había que construir los centros de salud pactados con la Junta y, ya en 2006, se le endosó la encomienda de gestión de Fibes. Tras varios concursos desiertos, la empresa que gestionaba Juan Carlos de León asumió el encargo. Emvisesa tuvo que pedir un préstamo de 79 millones de euros y aclarar por activa y por pasiva que esto no mermaría sus brillantes cuentas porque, tras la obra, el crédito lo asumirá el consorcio del Palacio de Congresos. No obstante, hasta el entonces socio de gobierno del PSOE, Izquierda Unida, cuestionó la operación y amenazó con retirar su apoyo. Finalmente, los planes socialistas salieron adelante.

Pero la lista de tareas no acabó ahí. También tuvo que solucionar otros problemas y construir centros sociales, colegios, cibercentros, un pabellón polideportivo e incluso algunos aparcamientos en el Casco Antiguo vinculados a otras promociones.

El último recado fue la construcción de los aparcamientos que Movilidad fue incapaz de construir en los últimos años, sobre todo porque la concesionaria Equipark, dependiente de Azagra, fue víctima de la crisis y no tuvo liquidez para hacer frente a estas 13 obras, proyectadas en 2004 y adjudicadas en 2007.

En 2006 Emvisesa obtuvo un beneficio superior a los 3,5 millones de euros, pero el gran salto fue en 2007. Entonces, sus resultados, antes de impuestos, se dispararon a los 47,8 millones de euros: 4 millones por su actividad normal y, el resto, por la liquidación contable de deudas históricas (superiores a los treinta años) con la Junta. Por eso reforzó su estructura patrimonial. Sin embargo, llegó la crisis del ladrillo y su paralización. Pasó de contar con 249 millones de euros en 2011 a tan sólo 44,2 millones para 2015, año en el que fue la sociedad pública que más dinero perdió respecto a 2014: 5,2 millones de euros.

En la etapa de Juan Ignacio Zoido (PP) como alcalde de Sevilla, esta falta de nuevos proyectos quedó reflejada en la memoria de actividades de 2015: cero obras, sólo terminar las ya iniciadas. En la actualidad, bajo el mandado de Juan Espadas (PSOE), su actividad se centra, además de en la vivienda cuya construcción va recuperando poco a poco, en la gestión de, por ejemplo, al parque de Arte Sacro, locales comerciales y hasta una residencia universitaria, RUE 32.

A diciembre de 2016, el parque de Arte Sacro registraba una ocupación del 75 por ciento, según la información municipal. De los 114 talleres (19.192 metros cuadrados) del parque, 13 están vendidos, otros 13 son del Ayuntamiento de Sevilla para usos propios y conveniados, entre ellos con cofradías (la banda de las Cigarreras), 88 son de Emvisesa, los cuales se están comercializando en alquiler, alquiler con opción a compra y venta.

De estos 88 talleres, 18 están alquilados a Sevilla de Moda –en un edificio completo–, 11 están arrendados (a tallistas, orfebres, escultores, pintores o bordadores) previo al levantamiento de la carga existente en cuanto al uso de actividades a implantar en el parque. Tras el levantamiento de estas cargas y desde el 4 de marzo de 2016 se han alquilado o reservado 23 talleres. Así, 36 quedan aún sin ocupación (4.904 metros cuadrados).

En cuanto a aparcamientos, hay 243 plazas:_ 223 de Emvisesa, de las cuales 60 están cedidas a talleres alquilados, 13 alquiladas y 150 libres. Las 20 plazas restantes pertenecen en su mayoría a los artesanos que compraron inicialmente los talleres y algunas al Ayuntamiento.

Las empresas radicadas en Arte Sacro inicialmente están relacionadas con la actividad cofrade, en todo o en parte, sobre todo orfebres, escultores, tallistas, carpinteros, bordadores y textil. Tras el levantamiento de las cargas hipotecarias y planteada la posibilidad de que nuevas actividades se implanten en el parque, entraron empresas de diferentes sectores (ingeniería, nuevas tecnologías, telecomunicaciones, audiovisual, estudios de arquitectura, prevención de riesgos laborales, energía, moda y hasta fabricación de miniaturas. Esto posibilitó que la ocupación del parque pasase del 46 al 75 por ciento de ocupación actual.

Por otro lado, en el marco del Plan de Empleo y Adecuación de Locales, la empresa municipal de la vivienda ha puesto a disposición de los emprendedores su parque de locales libres para que, con cargo a una partida presupuestaria transferida por el Ayuntamiento de Sevilla, se adecuen la mayor cantidad posible de los mismos, «posibilitando la apertura de nuevas actividades a emprendedores y proyectos sociales de empleo».

Se ha aprobado una lista de 56 proyectos de emprendedores, quienes desarrollarán las iniciativas empresariales en otros tantos de locales ahora vacíos. Los planes de negocio de estos proyectos suman una previsión de 200 puestos de trabajo directos para su primer año, sin contar con los indirectos ni con los generados por las obras de rehabilitación y adecuación de los locales, según el Ayuntamiento hispalense.

Esos locales están en Nuevo Amate (11), Mendigorría (3), Sevilla Este (22), Su Eminencia (9), Pino Montano (2), Bermejales (2) y San Jerónimo (16). Por ahora se han realizado ya dos licitaciones con 6 locales por 260.000 euros.

Además, Emvisesa convocó un concurso para adjudicar una parcela de uso terciario de Pino Montano. El terreno, de 4.680 metros cuadrados y con una edificabilidad de 10.000 metros cuadrados, se adjudicará en régimen de arrendamiento o derecho a superficie por un canon mínimo de 105.728 euros. En este caso, la empresa pública incorpora cláusulas sociales y puntuará más a aquellos proyectos que aporten más puestos de trabajo, y especialmente si éstos son desempleados de larga duración, discapacitados o colectivos en riesgo de exclusión social.


  • 1
Todos los vídeos de Semana Santa 2016