miércoles, 24 mayo 2017
00:02
, última actualización
Patrimonio

Una tienda como primer paso para la autonomía

El Archivo de Indias, que aspira a ser organismo autónomo, espera la salida a concurso de un espacio propio de venta

21 mar 2017 / 07:59 h - Actualizado: 20 mar 2017 / 21:36 h.
  • Una tienda como primer paso para la autonomía
    La puerta de entrada del Archivo General de Indias. / José Luis Montero

TAGS:

El Archivo General de Indias, nacido como tal en 1785 para reunir la enorme cantidad de documentos relacionados con las Indias que desbordaban los archivos de Simancas, Cádiz y Sevilla, atisba ahora la posibilidad de una nueva vida. El origen puede estar en una tienda, algo tan sencillo y, aquí, tan novedoso. Porque ese mero espacio de venta de reproducciones y souvenirs del archivo puede suponer un primer paso en el deseo que tanto el actual director, Manuel Ravina, como otros anteriores, han expresado en múltiples ocasiones: convertirse en un organismo autónomo, al modo de la Alhambra granadina, el Museo del Prado o la Biblioteca Nacional.

Ravina confirma que «va a salir a concurso la tienda, que es una lucha que llevan mis antecesores. A ver si se pone y se puede dar un servicio», desea. La tienda, más allá de satisfacer el deseo que muchos visitantes expresan de llevarse a casa algunas reproducciones de la ingente y valiosísima colección del archivo, a menudo de mapas de sus lugares de residencia, podría ser el comienzo de un cambio más que notable respecto a su funcionamiento actual. Lo explica Ravina. «Nosotros no podemos vender, no podemos manejar físicamente dinero. Cuando necesitamos algo, vamos a una tienda, firmamos un recibí y lo mandamos a Madrid. No tenemos una caja con dinero, tenemos el dinero en el Banco de España», explica sobre un archivo que está gestionado por el Ministerio de Educación, Ciencia y Deporte. De manera que ese espacio de venta podría ser un primer paso para alcanzar «lo que tiene importancia: que deberíamos ser igual que la Alhambra o el Prado, un organismo autónomo», figura administrativa que les permitiría administrar sus propios recursos.

El gran museo madrileño es un buen ejemplo. Porque puede organizar a su gusto todo lo que ingresa por las visitas turísticas, la venta de postales, el servicio de audioguías... Aunque el terreno del turismo es un ámbito resbaladizo, y más para el Archivo de Indias.

En la web del Ministerio no queda lugar a dudas: «La finalidad de este Archivo es la conservación de estos fondos y, mediante su organización y descripción, favorecer su difusión para todos los ciudadanos». Manuel Ravina coincide punto por punto. La prioridad del espacio, destaca, es y seguirá siendo «ayudar a los investigadores de todo el mundo que acuden a consultar los fondos». ¿Esto quiere decir que el turismo no interesa? Pues tampoco.

«El turismo da mucho dinero, pero hay que buscar el equilibrio. Hay que sacarle el máximo partido sin poner en riesgo del patrimonio», resume Ravina. Además, por el momento, «paro nosotros más turismo no es igual a más dinero. No cobramos entrada». Y aquí está otra peculiaridad del acceso a la Casa Lonja de Mercaderes de Sevilla respecto a los otros grandes monumentos hispalenses, y de cualquier otra parte del mundo: su entrada es gratis. Y otro dato más: es también el único que abre de lunes a domingo.

Entre los visitantes al Archivo, los sevillanos son abrumadora minoría. «El archivo está abierto al público desde 2005. Antes había visitas esporádicas, porque en las galerías de arriba estaban los documentos originales. Ahora están en cámaras de seguridad en la planta baja», explica Ravina sobre una creencia que todavía existe en Sevilla: que el archivo no está abierto al público.

Pero el número de visitas no para de crecer, y son «los propios turistas quienes demandan un sitio donde poder comprar», y con esto se vuelve a hablar de la tienda más que como mero lugar de compra. «Estamos en los comienzos de una política difusora que sólo lleva 12 años funcionando. No le hemos sacado todo el partido al edificio», apunta Ravina.

El paso final, la conversión en organismo autónomo, no es sencillo. Tiene que ser el Parlamento el que apruebe «una ley específica» que cambie el estatus jurídico del Archivo de Indias. Ya lo hizo para el Prado, la Alhambra y la Biblioteca Nacional, luego podría hacerse para el Archivo General de Indias. «Sería la gran solución», termina Manuel Ravina.


  • 1
Todos los vídeos de Semana Santa 2016