jueves, 15 noviembre 2018
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El Aljarafe baila al son más loco del sombrerero

San Juan y Mairena. El Metro invitó a invadir la cornisa para ver las cabalgatas adelantadas

05 ene 2018 / 00:04 h - Actualizado: 05 ene 2018 / 00:04 h.
  • Baltasar reparte regalos a la altura del Monumento al Sagrado Corazón de Jesús de San Juan. / Fotos: Manuel Gómez
    Baltasar reparte regalos a la altura del Monumento al Sagrado Corazón de Jesús de San Juan. / Fotos: Manuel Gómez
  • El Rey Melchor reparte ilusión, que aquí cayó sobre todo en un paraguas.
    El Rey Melchor reparte ilusión, que aquí cayó sobre todo en un paraguas.

«Niña esto no es un cumpleaños, sino la fiesta del no cumpleaños». El sombrerero loco, ese que tanto le gustó a Alicia –en la versión clásica– no estaba en sus cabales, pero habría venido de perlas a más de un padre para justificar a sus pequeños el coger carretera y manta y plantarse el día 4 en Mairena del Aljarafe, San Juan de Aznalfarache, Tomares o Castilleja de la Cuesta, para ver a Melchor, Gaspar y Baltasar en la no tarde de los Reyes Magos. A lo mejor solo bastaría con la explicación del poco cabal sombrerero, que celebraba el no cumpleaños, con tacita de té incluida, porque tendría así 364 días de fiesta. ¿Un niño renunciaría a cuatro días de cabalgatas con su desfile de disfraces con caramelos, gominolas, paquetes de gusanitos y hasta balones y juguetes? No hay debate, sino sacas llenas de regalos.

Así se disipan de golpe toda contradicción forzada a golpe de parte meteorológico. La primera es la de aguardar el heraldo real en Gines, donde se esperan a sus Majestades de Oriente este viernes, cuando allá por la vecina Castilleja de la Cuesta se plantan con camellos incluidos, en loor de multitudes y siendo portadores de los mejores presentes para los infantes de la familia.

El Aljarafe, por tanto, fue esta vez una gran cabalgata dormitorio, de muchos sevillanos que, al ver el tormentón que advierten los gurús del tiempo para el 5 de enero, optaron por acudir adonde le pillara cerca. Ya se vivió en 2011, cuando el atasco de la Ilusión tomó la A-49 rumbo a Sanlúcar la Mayor. Pero esta vez había más facilidades. Como el Metro. Vagones repletos para ir a San Juan de Aznalfarache, que fue la más lista al anunciar primero el adelanto horario, y Mairena del Aljarafe, que es quizás la que más se ha movido en redes sociales para avisar que la iba a liar en grande por las calles, pero sin riesgo de que cayera una gota de lluvia.

La invasión se palpó en la sanjuanera rotonda del Tornillo, con una decena larga de carrozas históricas e interculturales, como no podía ser menos en un pueblo en el que uno de cada diez empadronados nació fuera de España. Aunque no faltó la popular Masterchef, con minicocineros lanzando dulces tapas para llenar estómago y espíritu navideño.

No apareció por allí Alicia, ni el sombrerero ni el apresurado conejo. Tampoco en Mairena del Aljarafe, que ha dado el paso a la modernidad. Allí los reyes del mambo son los Batman Lego, La Patrulla Canina, Gru y sus adorados minions, Hello Kitty, Pocoyó y Rapunzel, pero la de las pelis de Disney no la del libro de los Hermanos Grinn. Junto a ello, dulces sin gluten y espectáculo la mar de circense, para dejar boqueabierto al más pintado: malabaristas sobre un alambre con ruedines; bufones con hula hoop fosforescente y hombres con lanzallamas. La estampa la completaron los bomberos que, al paso de las carrozas por el parque central, no dudaron en obrar el milagro de que nevara, a chorro, en la invadida Mairena del Aljarafe.


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