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La cultura del desayuno

«Lo mejor para el desayuno del niño es levantarlo antes y dedicarle tiempo»

Los pediatras son «martillos pilones» que intentan concienciar contra la obesidad infantil –que afecta al 30% de los menores andaluces–. Es fundamental que los críos desayunen y que destierren de la primera comida del día la bollería industrial

09 nov 2017 / 23:31 h - Actualizado: 10 nov 2017 / 08:26 h.
  • La pediatra Carmen Blanco. / Manuel Gómez
    La pediatra Carmen Blanco. / Manuel Gómez

—¿Por qué es importante que un niño desayune?

—¡Es la primera comida del día y tiene que tener energía para toda la jornada! Para sus actividades y sobre todo para el colegio.

—¿Es un hábito que se está recuperando?

—Se había perdido y no ha vuelto del todo. Cierto número de niños no desayuna en su casa, y lo hacen en el recreo. Las primeras horas de clase están atontados, no están espabilados, no tienen energía. Los pediatras hacemos mucho hincapié en que desayunar es importante para el niño y para los adultos. Al desayunar te quitas la necesidad de picotear.

—¿Qué deben desayunar los niños?

—La cuarta parte de la energía del día. Para ello el desayuno debe incluir proteínas, hidratos de carbono de absorción lenta, vitaminas y minerales: lo suyo es un lácteo, una tostada integral con aceite y jamón, fruta o un zumo natural. También recomiendo un muesli con yogur, frutos secos y fruta; pero sobre todo tiempo para tomárselo. Nunca bollería dulce, que quita el hambre muy rápido, pero luego vuelve a entrar enseguida. Tampoco refrescos, ni en el recreo. El organismo sufre hiperglucemias y todo eso favorece la diabetes, que cada vez aparece más entre la gente joven. Yo he visto además niños con tensión y el azúcar altos: el desayuno está relacionado con la obesidad infantil y la mala alimentación.

—¿Las niñas deben desayunar de manera diferente a los niños?

—No. El desayuno depende de la actividad física. Quien haga más cosas necesitará más hidratos de carbono, pan con chocolate o un bocadillo de toda la vida con embutidos. Y en la pubertad necesitarán desayunar más chicos y chicas.

—¿Qué desayunan de más los niños?

—Bollería industrial, que les gusta y es rápida de comer. Y si esperas al recreo, beben zumos que ahora se publicitan con menos azúcar, pero es que tenían muchísima. Parecen sanos y no lo son. Quizá debieran cambiarlo por un batido completo, con cereales... ¿pero quién se pone a hacerlo por las mañanas?

—¿Y qué desayunan de menos los niños?

—Fruta. Sobran lácteos y bollería y falta fruta. Los colegios están mentalizados y algunos han llegado a prohibir las máquinas expendedoras, que ofrecen lo más rápido y con más poder de adicción

—¿Cuáles son los mejores hábitos entre los niños andaluces en el desayuno?

—Nosotros tenemos muy buenos productos naturales: la tostada con aceite y tomate, o con jamón ya para nota, fuente de ácidos grasos Omega 3, tan necesarios para todo. Pero lo mejor sería levantarse antes a desayunar. Y hacerlo con una bebida, no necesariamente leche, porque los mamíferos no la necesitamos después de ser lactantes. La leche de vaca se ha popularizado porque es barata, sacia mucho y aporta calcio, pero también mucha grasa o sal. Se puede cambiar por horchata, por soja, por una infusión o por zumo de naranja. La pieza de fruta, que no apetece comerla tan temprano, puede venir muy bien a media mañana, acompañada por agua. Me preguntan las madres y les digo que no hace falta otra cosa que agua.

—¿Y el clásico cacao disuelto en leche?

—Es un alimento sano, pero lleva mucho azúcar. Otros zumos, como el de melocotón, son puro azúcar. Los pediatras intentamos que los niños los tomen menos. Las grasas saturadas, el aceite de palma de la bollería industrial... todo eso favorece el colesterol. Y en Andalucía tenemos un 30 por ciento de obesidad infantil, favorecida por la mentalidad que va a lo fácil y rápido de la bollería industrial. Que deja al niño con ganas de estar picando todo el día.

—¿Tiene solución?

—Los hábitos no son de los niños. Son familiares. Con el niño gordito ves... Y así a corto plazo conseguimos poco, aunque los pediatras somos martillos pilones. Ojalá a medio o largo plazo sí sea efectiva, pero las familias que se conciencian son las menos. Y mira que los hábitos buenos que se adquieren en la infancia luego son muy difíciles de cambiar... como los malos.

—¿Los cereales para el desayuno de los niños, que tanto se publicitan?

—Son otro engaño, con mucho azúcar añadido. Hay que intentar que sean integrales, que no suelen venir empaquetados tan bonitos, y más caros porque el aceite de palma es más barato.

—¿Es malo que un niño desayune bizcocho?

—Si son caseros no. Tienen buenos ingredientes: harina, huevos, aceite... engorda, pero eso es otro tema, por lo que no se puede desayunar eso todos los días. Lo suyo es que el hábito diario sea bueno. Entonces caben algunas excepciones.

—¿Deben merendar los niños en el colegio?

—Si es un complemento al desayuno, no el desayuno. Porque gastan energía, y les viene bien una pieza de fruta. Hasta una barrita de muesli no industrial. Pero si lo hacemos la base del desayuno vuelven a casa sin ganas de almorzar, y ya picoteando todo el día.


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