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Otro curso contra el calor en las aulas

Protesta. Las Ampas, con su exitosa campaña ‘Escuela de calor. Aulas sí, saunas no’, mantienen el pulso a la Junta para lograr la climatización de los centros. Hoy prevén una manifestación «multitudinaria»

30 sep 2017 / 07:08 h - Actualizado: 30 sep 2017 / 09:22 h.
  • Protesta a final del curso pasado en un patio de un colegio de la ciudad de Sevilla para reclamar a la Junta de Andalucía medidas de climatización en las aulas. / El Correo
    Protesta a final del curso pasado en un patio de un colegio de la ciudad de Sevilla para reclamar a la Junta de Andalucía medidas de climatización en las aulas. / El Correo
  • Cartel, de película, realizado por las Ampas para anunciar la protesta. / El Correo
    Cartel, de película, realizado por las Ampas para anunciar la protesta. / El Correo
  • Rueda de prensa para la presentación de la manifestación de hoy. / Jesús Barrera
    Rueda de prensa para la presentación de la manifestación de hoy. / Jesús Barrera
  • Un madre reparte entradas para la manifestación de hoy en Sevilla. / El Correo
    Un madre reparte entradas para la manifestación de hoy en Sevilla. / El Correo

¿Sería admisible que un centro de salud, una oficina de Correos o un juzgado no tuviera aire acondicionado? No. ¿Es admisible que a las 12 de la mañana en una clase de un instituto de Sevilla 24 alumnos y un profesor intenten hacer cálculos matemáticos con 34 grados de temperatura? Parece que sí. Pero las asociaciones de madres y padres de alumnos de Sevilla (Ampas), con el apoyo de profesores y de directores de centros educativos, se han propuesto acabar con esta situación que pone en riesgo la salud de sus hijos y la calidad de la enseñanza.

El pasado marzo, casi 200 Ampas de Sevilla se unieron en un movimiento bautizado como Escuela de Calor, ante la falta de respuesta de la Delegación de Educación de la Junta y los ayuntamientos. Las movilizaciones emprendidas en junio –con los niños en bañador, con abanicos y sombrillas en los colegios– coparon los informativos nacionales y sirvieron para que la presidenta de la Junta, Susana Díaz, y la consejera de Educación, Sonia Gaya, reaccionaran anunciando un «plan de climatización» y un «plan de choque» que, según las Ampas, «sólo alcanzó a uno de cada cien centros y ni siquiera a todas las aulas».

El 2 de junio, todos fueron al colegio como si fueran a la playa bajo el lema Queremos estudiar en aulas, no en saunas, iniciativa a la que se sumaron colegios de varios puntos de la capital, así como de municipios como Castilleja de la Cuesta, Valencina de la Concepción, Villanueva del Ariscal o Bormujos, hubo representaciones prácticamente de toda la provincia.

El 8 de junio la plataforma se concentró a las puertas del Parlamento, donde lograron el respaldo de algunos grupos políticos de la oposición, como PP, Podemos e IU. Hoy, a las 12.00 horas, partirá una manifestación desde la Puerta de Jerez hasta la Encarnación, pasando por la avenida de la Constitución, la calle Sierpes y Laraña.

Con un cartel de cine y entradas para vender su gran acto de protesta, que anuncia un Septiembre en llamas, el colectivo cuenta con el respaldo de Ampas de Córdoba y de organizaciones como Facua. Y llaman a los afectados de toda Andalucía «porque éste es un problema que afecta a todos».

Además, para apoyar sus reivindicaciones con datos, la plataforma realizó mediciones de temperaturas en distintos centros de Sevilla. La conclusión a la que llegaron fue que, «a pesar de que puede resultar un día fresco, en todos ellos se está incumpliendo la normativa y se está superando los 27 grados centígrados, incluso en lugares como el comedor».

«Si todos los edificios públicos de la Junta están climatizados para que sus empleados trabajen cómodamente, ¿por qué los profesores tenemos que sudar la gota gorda mientras trabajamos? ¿Por qué no se cumple la normativa que establece el límite de los 27 grados y se protege a los niños del riesgo, por ejemplo, de lipotimias?», se pregunta María del Carmen, una profesora de un colegio público de Primaria de Sevilla.

Antonio Munar, portavoz del Ampa del colegio San Jacinto de Sevilla, recuerda que esta reivindicación no es nueva, que llevan «muchos años pidiendo climatizar los centros» y que lo que se ha hecho hasta ahora es «ridículo». «Aquí sembraron árboles hace tres o cuatro años y aún no dan sombra», lamenta tras apostillar que han reclamado toldos para el patio, por ejemplo, «y no hay manera».

En el caso de este colegio, el edificio es del siglo XVII y el Ampa es consciente de que su climatización es compleja y cara. ¿Y por qué antes los niños estudiaban sin aire y no pasaba nada? Munar lo tiene claro: «Las necesidades eran otras. Ahora ¿quién vive sin aire acondicionado? Antes pocos lo tenían. Pues en los colegios debería pasar igual».

Miguel es uno de los portavoces del grupo y miembro del Ampa del colegio Joaquín Turina, uno de los cinco centros de Sevilla capital en los que Educación ha actuado. La Junta ha colocado, cuenta Miguel, cuatro ventiladores de techo en varias aulas. La de educación infantil se ha quedado como estaba antes del verano, «porque los técnicos dicen que no hace tanto calor». Además, las cajas de registro que permitía que funcionaran entre uno y los cuatro ventiladores de cada aula, «salieron ardiendo a los pocos días». Y el colocar los ventiladores de techo «por debajo de la instalación de la luz» hizo que un fluorescente se desprendiera en una clase de Primaria. «Se escuchó el ruido y el alumno se apartó», contó a este periódico.

El movimiento Escuela de Calor denuncia que en la inmensa mayoría de los centros no se han iniciado las actuaciones, pese a que ya ha pasado el verano y los alumnos y sus profesores han regresado a las aulas, y considera «que lo poco que se ha hecho, más allá de los titulares de prensa y la propaganda de la Junta, es un simple e insultante parcheo».

Por todo ello lanzaron esta atractiva campaña para convocar una gran manifestación. La intención de las madres y padres de los alumnos no se reduce a que la Junta instale aparatos de aire acondicionado o ventiladores, sino que se adopten una serie de medidas integrales, sostenibles y eficientes desde un punto de vista energético, como aislamiento de cubiertas, cambio de ventanas (doble acristalamiento) y de persianas (lamas de aluminio verticales), aumento y mantenimiento de las zonas verdes, arbolado, puntos de agua, entoldados de fachadas, patios e instalación de pérgolas con bioclimatización. Todo con criterios técnicos y acometido por quien tiene la competencia y la responsabilidad: la Junta. En definitiva, «una respuesta a la altura de la gravedad del problema y a la demanda de la comunidad educativa en lucha».

«Queremos plazos y presupuestos», reivindican para apostillar que lo anunciado por la Junta antes del verano ha sido «mera propaganda». Así, las Ampas llamaron a los colectivos sociales, sindicatos y plataformas a participar hoy en la protesta, que prevén «multitudinaria».

El debate que han generado incluso llegó al ámbito político. El PSOE y el propio Consejo de Gobierno se manifestaron en contra de una proposición de ley de Podemos «para la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos andaluces mediante técnicas bioclimáticas y uso de energías renovables».

En la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consejo de Gobierno, el portavoz de la Junta, Juan Carlos Blanco, indicó que dicha iniciativa «obvia» la estrategia emprendida por el Gobierno andaluz para climatización sostenible, eficiencia energética y mejora de las condiciones de los centros docentes públicos de la comunidad. Así que cayó en saco roto, como las reiteradas peticiones de Ampas, colegios e institutos.


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