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Sevilla se queda con el 12% del taxi operativo

Huelga. Las asociaciones mayoritarias se suman al paro indefinido de Barcelona y Madrid al menos hasta el mediodía de mañana. Concluye sin acuerdo la reunión mantenida con Fomento

31 jul 2018 / 08:50 h - Actualizado: 31 jul 2018 / 12:49 h.
  • Los taxistas acordaron ayer en asamblea secundar la huelga. / Raúl Caro (Efe)
    Los taxistas acordaron ayer en asamblea secundar la huelga. / Raúl Caro (Efe)

Sevilla se quedará, al menos hasta el mediodía de mañana, con el servicio de taxi bajo mínimos, con apenas un 12 por ciento de los vehículos operativos, esto es, con 250 taxis de los 2.100 que componen la flota. Pero además estarán disponibles solo para atender desplazamientos muy concretos como el traslado a hospitales, centros de salud o de rehabilitación y de personas mayores o con problemas de movilidad. «Nada de llevar a los turistas al aeropuerto». Fue la principal conclusión de la asamblea convocada por las asociaciones del taxi de Sevilla que se alargó durante toda la mañana en los aledaños de la estación de Santa Justa.

Y, aunque en otras ciudades como Barcelona hayan optado por no cobrar esos servicios mínimos, lo cierto es que en Sevilla la consigna ha sido que cada taxista decida si quiere o no cobrar al usuario, aunque Enrique Filgueras, presidente de Solidaridad del Taxi, se mostró partidario de no hacerlo gratis. «Esto no es una ONG y no nos quiere nadie, a pesar de que lo único que hemos hecho ha sido pelear por lo nuestro».

Por contra, sí defendió esta medida Pedro López, presidente de la asociación Elite Taxi Sevilla, que consideró que ese gesto sería una buena fórmula para buscar la comprensión del ciudadano, que en definitiva, es quien va a sufrir la huelga aunque no vaya contra ellos, y tratar de paso de mejorar la degradada imagen del gremio. Sus asociados secundaron ya desde el pasado viernes a la huelga indefinida iniciada en Barcelona y a la que se han sumado Madrid y otras ciudades españolas.

No obstante, no fue hasta ayer cuando el resto de asociaciones representativas del taxi sevillano, Unión Sevillana del Taxi y Solidaridad del Taxi, acompañadas por otras del Aljarafe y de otros municipios como Dos Hermanas, respaldó sumarse –con la presencia de voces discrepantes– a la huelga. Los efectos se dejaron sentir en las colas de las paradas de los autobuses y en el despiste de turistas que buscaban el bus especial al aeropuerto fuera del recinto de Santa Justa. Otros viajeros se asomaban a la escalinata de la estación a contemplar –y retratar con el móvil– la asamblea, seguida por varias cámaras de televisión, como una de las instantáneas para el recuerdo.

Fue el presidente de la Unión Sevillana del Taxi, Fernando Morales, quien insistió en el transcurso de la asamblea en la necesidad de establecer un mínimo de trabajadores para no desabastecer la ciudad. No sin esfuerzo ante las voces que reclamaban una huelga indefinida sin servicios mínimos, consiguió finalmente que se acordara el trabajo de unos 250 vehículos por turno. Las letras C, D y A están así llamadas a trabajar desde ayer y hasta mañana divididas en dos turnos según se trate de licencias pares o impares. «Hay que atender a la ciudadanía, que no es nuestro enemigo y no lo podemos maltratar, que después nos tiene que seguir dando de comer», insistió Morales.

Durante la convocatoria se produjeron momentos de tensión por la disparidad de opiniones entre miembros de diferentes asociaciones, como el vivido cuando uno de los presentes tomó la palabra para defender su derecho a trabajar y a no seguir los dictados que llegan desde Barcelona. «No a la huelga indefinida, me vais a llevar a la ruina a mí y a mis compañeros y sois minoritarios», espetó a los miembros de Elite Taxi, algunos de los cuales respondieron increpándole.

Desde el megáfono, los asistentes lanzaron diversas propuestas: desde trabajar turnos de ocho horas y dedicar las ocho horas siguientes a «reventar» la ciudad, a explicar los motivos de la huelga a los ciudadanos y llevar carteles, pero todos coincidieron en la necesidad de dejar las diferencias a un lado y actuar unidos. No fueron pocas las voces que exigieron que todos los conductores participen activamente en las movilizaciones «con los coches en las paradas y no desde la playa. Lo que no molesta a un político es que nos quedemos en casa», enfatizaron.

Los taxistas acordaron volver a reunirse en el mismo sitio –el lateral de la estación de Santa Justa– a las 12.00 horas de mañana miércoles 1 de agosto para decidir si mantienen la huelga. Una decisión que condicionaron al resultado de las reuniones que el Ministerio de Fomento tiene programadas con las partes implicadas. Ayer fue el turno del gremio del taxi y hoy le toca a los representantes de los vehículos de transporte con conductor VTC. Además, también se ha adelantado a mañana la reunión de la Conferencia Nacional de Transporte, prevista inicialmente para el 11 de septiembre, con presencia de todas las comunidades autónomas.

La primera toma de contacto con Fomento concluyó sin acuerdo, de manera que, a falta de lo que ratifiquen las respectivas asambleas, prosigue la huelga indefinida en el sector al considerar los representantes del taxi que las medidas plateadas por el Gobierno para limitar la actividad de las empresas de vehículos de transporte con conductor como Uber y Cabify son «insuficientes y escasas». Así lo aseguraron los representantes de Fedetaxi, Antaxi y Elite Taxi al término de la reunión de más de cuatro horas en el Ministerio.

Una vez concluida, el secretario de Estado de Infraestructuras, Pedro Saura, explicó que en el Consejo de Ministros del próximo viernes se hará una declaración política de compromiso con el sector del taxi, con una «hoja de ruta», y a mediados de septiembre habrá «un nuevo marco normativo». En concreto, un Real Decreto Ley con medidas para que efectivamente se cumpla la proporción de una licencia de VTC por cada treinta de taxis que fija la ley.

Saura declaró que es un problema heredado del Gobierno, que no hizo que se cumpliera la legislación sobre VTC que establecía esa proporción. Recordó que el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, informó de la intención del Ejecutivo de transferir las competencias sobre las licencias de VTC a las comunidades autónomas y que en el marco de esas competencias cabría hablar de la denominada «licencia urbana», como la que ha puesto en marcha el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), para que los ayuntamientos puedan participar en la regulación del sector.

El secretario de Estado manifestó que la principal preocupación es resolver el desequilibrio entre licencias VTC y taxis, que es en lo que se van a poner manos a la obra en los próximos días. Agregó que el Gobierno quiere medidas «definitivas, estables y no parches» y que para conseguir recomponer la relación de una licencia VTC por 30 de taxi puede que se necesiten «varios elementos legales». «Si queremos hacer algo sólido y estable, necesitamos tiempo», añadió, al tiempo que recordó el riesgo que existe de que haya recursos.

Saura tiene previsto sentarse hoy con Eduardo Martín, el presidente de Unauto, patronal de los VTC, que avanzó ayer que pedirá al Gobierno que «no ceda a los chantajes» que «el monopolio del taxi» hace con su huelga indefinida y garantice la seguridad para los VTC, tras conocerse que hay más de cien coches que han sufrido daños de diversa consideración en los últimos cuatro días, incluido un vehículo en Barcelona que ha recibido impactos de bala del calibre 22, realizados desde una motocicleta sin matrícula.

Martín recordó que en mayo se logró la «paz social» en el sector después de que la mayoría absoluta del Congreso, con votos del PP, del PSOE y de Unidos Podemos, aprobara una nueva regulación, que contó con el apoyo de Unauto, aunque limitaba la concesión de nuevas licencias de VTC. Ese límite no es aplicable a los VTC ya existentes, ya que el ratio de una licencia de VTC por cada treinta de taxi es para las nuevas concesiones, recalcó.

«Si resulta que luego es ilegal, quién lo repara; miles de familias se habrían ido a la ruina», dijo el dirigente de la patronal de los VTC para defender la suspensión cautelar del TSJC al reglamento del Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

Según subrayó, los taxistas tratan de defender violentamente «un monopolio en contra de la modernidad, de la tecnología, de la evolución». «No es de recibo» que los conductores y clientes de los VTC tengan que salir a la calle «con miedo».


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