lunes, 16 septiembre 2019
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Dos creadores que cabalgan juntos...

Diego Ventura recibió al tenor italiano Andrea Bocelli en su finca de La Puebla del Río. El cantante cumplía así el deseo de conocer a otro artista al que le une su pasión por los caballos

06 abr 2018 / 21:38 h - Actualizado: 06 abr 2018 / 23:45 h.
  • El célebre cantante italiano compartió con Ventura su devoción con los caballos y tuvo la oportunidad de conocer la cuadra del rejoneador. / Reportaje gráfico: Nuevo Tercio Comunicación
    El célebre cantante italiano compartió con Ventura su devoción con los caballos y tuvo la oportunidad de conocer la cuadra del rejoneador. / Reportaje gráfico: Nuevo Tercio Comunicación
  • Bocelli y Ventura comparten paseo y confidencias a lomos de los caballos.
    Bocelli y Ventura comparten paseo y confidencias a lomos de los caballos.

El arte nunca ha entendido de fronteras. La Tauromaquia, tampoco. El mundo de las sedas y los oros siempre ha mantenido una intensa relación con el resto de parcelas artísticas. Pintores, músicos o actores han mantenido estrechos lazos de unión con los hombres del toro a lo largo de la historia en tiempos más desacomplejados de los que nos ha tocado vivir. El encuentro que han mantenido el rejoneador Diego Ventura y el tenor italiano Andrea Bocelli es un ejemplo más de esta universalidad que demuestra que los artistas, de cualquier signo, siempre hablan el mismo idioma.

El cantante ha rendido visita al jinete en su casa de la Puebla del Río para cumplir su ilusión por conocer, textualmente, «a una estrella viviente». Bocelli ha reconocido que el motivo de su viaje a Sevilla se ha debido exclusivamente a su intención de sumergirse en el universo de Ventura. El jinete le ha recibido con el entusiasmo de quien tiene en su casa «a uno de los más grandes de la música de los últimos años en todo el mundo». A Diego y a Andrea les une, precisamente, su pasión por los caballos. «Siempre han estado en mi vida», explicó el cantante. «Siendo niño, el caballo era mi medio de locomoción. Mis amigos tenían moto y yo, un caballo», declaró Bocelli. «Me ha sorprendido esa afición tan fuerte», replicó Ventura. «He comprobado cuánto le gusta montar y, no sólo para pasear, sino también para cabalgar, para hacer piaffe, paso español... Es un enamorado del caballo y de la equitación; le tiene devoción. Le pone muchísima pasión y la pasión forma parte de cómo yo veo la vida», añadió el rejoneador.

En su visita a El Rincón de Diego, la finca del jinete cigarrero, Bocelli pudo sentir el nervio y el tacto de varios caballos toreros de la cuadra de Ventura, que cumple esta temporada su vigésimo aniversario profesional. El tenor reconoció que «entrar aquí es como entrar en el paraíso. He tenido la ocasión de montar caballos fantásticos y ser testigo de lo que Diego hace con ellos, que es un verdadero espectáculo, un verdadero placer. Son caballos con virtudes elevadas a la enésima potencia, especialmente entrenados y adaptados al hombre», precisó. A Ventura, por su parte, le impresionó saber cómo «aparte de ese don que tiene en su voz, también la tiene que entrenar y educar y eso se me asemeja mucho a lo que es mi profesión, en la que uno puede tener ese don, pero también tienes que entrenarlo todos los días para mantenerlo vivo».

En esta visita a La Puebla del Río, Andrea Bocelli estuvo acompañado por su hijo, también tenor, Mateo Bocelli y por el director del Centro Ecuestre España–Italia, Pascual Vereta. A partir de este primer encuentro, el tenor y el rejoneador han confesado sellar «un vínculo especial» que de alguna manera no deja de ser un nexo especial entre dos artistas. Al jinete y el cantante les une la entrega apasionada a dos facetas distintas del arte y, especialmente, el amor incondicional por un animal que –de una u otra manera– ha marcado sus vidas, el caballo.


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