martes, 21 noviembre 2017
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El espectáculo debe continuar

Los nómadas del toreo rehicieron el petate para continuar el viaje de la temporada. Pesa la muerte del compañero caído pero las hogueras de San Juan han vuelto a franquear la puerta de ese verano taurino que incendia la piel de toro en fiestas

27 jun 2017 / 12:56 h - Actualizado: 27 jun 2017 / 12:58 h.
  • El espectáculo debe continuar

Escribano: de vuelta a la plaza de Alicante

Fandiño ya está en la historia. Y las tribus del toreo, que llevan la procesión bien dentro, han retomado el nomadeo de las ferias del cereal que bendicen San Juan y San Pedro. En el horizonte ya se otea la alta fortaleza de Pamplona que volverá a poner a prueba las fuerzas de la torería antes de navegar por los amables ciclos del verano. El puerto de Bilbao aún queda lejos pero la fiesta sigue... y en un hermoso canto a la vida y al toreo hay que anotar la hermosa vuelta de Manuel Escribano a la plaza en la que estuvo a punto de morir. Hace un año salió de ese redo perdiendo sangre a chorros antes de encarar una incierta recuperación a la que quedaba esta guinda: salir a hombros en una plaza, la de Alicante, vistiendo el mismo terno con el que fue herido; lidiando la misma ganadería que le colocó en el filo. Así de grande es esta historia. Enhorabuena Manuel.

Las Ventas: una ceremonia de la confusión...

La noticia -aventada por dos diarios de tirada nacional- sacudió todos los estratos del planeta de los toros. ¡Las Ventas se cierra! ¡La temporada taurina se corta! ¡Las obras amenazan la próxima feria de San Isidro! Ambas cabeceras -que tendrían alguna fuente- defendieron por unas horas una supuesta exclusiva que, a la postre, no fue tal. El primer desmentido fue del director del Centro de Asuntos Taurinos de la comunidad, Ángel Garrido, mientras llamaba la atención el silencio sepulcral de los adjudicatarios de la Monumental madrileña. Pero fue la presidenta de la comunidad madrileña, Cristina Cifuentes, la que terminó de despejar cualquier duda desbaratando los llamativos titulares que habían puesto en guardia a todo el toreo. La temporada taurina seguirá tal y como estaba. Pasado el tumulto, Casas and friends presentaban los carteles del mes de julio. Pero hay una certeza irrefutable: la plaza está hecha unos zorros y no ha recibido ni un céntimo de los cuantiosos beneficios que ha reportado a la comunidad de Madrid mientras se ataban los perros con longaniza y se amparaba la corrupción y la metástasis del ladrillo. Eso sí: aunque las obras no afectarán a la programación taurina, el estado de la plaza sí ha servido de excusa para que el ayuntamiento de Carmena y su tropa deniegue la autorización del resto de espectáculos. ¿Es un resquicio para atrancar la rueda? ¿Qué pinta Casas en todo este embrollo? Pues ni idea...

Luz sobre una enfermería y una muerte

No había parte ni autopsia. Sólo se contaba con el testimonio verbal del médico que atendió a Iván Fandiño en el hospital de Mont de Marsan. Se habló de su muerte por el camino; de paradas cardíacas; de reanimación... Después se supo que el bravo diestro vasco había alcanzado con vida el hospital pero las dudas, razonables, debían ser resueltas. El testimonio de su propia familia ayudó a conocer la verdad pero un suceso de esa dimensión necesitaba contar con luz y taquígrafos. Antonio Lorca se adelantó en las páginas de El País desvelando los detalles de aquella agonía. Los médicos hicieron lo que tenían que hacer; la cornada era mortal de necesidad; las lesiones que presentaba el matador vasco eran incompatibles con la propia vida... A pesar de todo queda cierto amargor. A Fandiño lo mató un toro; y a Paquirri; también a Manolete o al Yiyo. Pero todos esos percances sirvieron en su momento para dar un toque de atención. Las enfermerías francesas, sus mínimos sanitarios exigibles para organizar un festejo pueden y deben mejorar. En la adorada Francia taurina se suelen lidiar encierros de irreprochable trapío con una exquisita organización que debe ir más allá en este ámbito. Nos quedamos con las palabras de Néstor García, el apoderado de su vida: “Iván murió porque tenía que morir; porque el toreo es muy grande y muy de verdad”. Eso es...


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