martes, 29 septiembre 2020
19:54
, última actualización

Cultura, coronavirus y Mr. Marshall

Si no se pone remedio, esta pandemia parece que puede destruir el tejido cultural de España hasta límites improbables. Y el ministro del Cultura no parece estar muy dispuesto a hacer esfuerzos de ningún tipo; así que es probable que el daño sea irreparable

07 sep 2020 / 16:02 h - Actualizado: 07 sep 2020 / 16:15 h.
"Cultura","Coronavirus"
  • Una escena de la película de Luis García Berlanga ‘Bienvenido Mr. Marshall’. / El Correo
    Una escena de la película de Luis García Berlanga ‘Bienvenido Mr. Marshall’. / El Correo

El sector cultural es a la actual reconstrucción del país lo que Villar del Río al Plan Marshall. Villar del Río es el pueblo castellano en el que se desarrolla la película de Luis García Berlanga «Bienvenido Mr. Marshall».

Pedro Sánchez pidió a la EU, en un primer momento de la pandemia, una especie de Plan Marshall. Más o menos es lo que consiguió. Y, visto lo visto, actores, actrices, escritores, músicos, tramoyistas, técnicos de sonido o fotógrafos (entre otros), todos disfrazados con trajes de faralaes (ellas) y de corto (ellos) nos quedaremos con un palmo de narices esperando esos fondos que ayuden a sacar la cabeza de un pozo que parece no tener fondo.

La situación para los artistas es desesperada y el Gobierno, en concreto el nefasto ministro de Cultura, no parece saber cómo atacar un problema que se está llevando por delante cientos de pequeñas empresas del sector cultural y las economías personales de cientos de personas que ya se encuentran al borde de la exclusión social. Incluyo el mundo del toro porque, lejos del debate que generan las corridas de toros, existe lo que se llama tauromaquia y eso, indiscutiblemente, forma parte de la cultura española y se está viendo afectada hasta llegar a situaciones ruinosas.

Se están perdiendo jóvenes talentos. Sin duda. Se están diluyendo grandes ideas que nunca conoceremos. Sin duda. Obras literarias de indiscutible valor, tal vez, queden inéditas. Sin duda. Hombres y mujeres que hubieran sido excelentes actores o actrices ya se dedican a cualquier otra cosa para poder seguir comiendo. Sin duda. Las ganaderías tendrán que sacrificar un buen número de toros que ya nunca se podrán lidiar y alguien se los comerá convertidos en filetes. Qué pena más grande.

El mundo de la cultura se derrumba y será muy difícil que se pueda reconstruir. Al menos en cinco o seis años. No parece mucho aunque para un país puede representar haber perdido toda una generación de artistas y de formación de técnicos que se dedican al sonido, al retoque de vídeo o a la iluminación.

El mundo de la cultura podría convertirse en el particular Villar del Río de Berlanga. Y eso sería una calamidad para España. Que nadie olvide que un pueblo es su cultura, que un pueblo se sostiene gracias a sus señas de identidad, a sus tradiciones, a su forma de entender y explicar el mundo. A ver si hay suerte y alguien se lo recuerda al ministro.


Consultorio financiero en El Correo de Andalucía Marcaje al Empresario en El Correo de Andalucía Edictos en El Correo de Andalucía
Todos los vídeos de Semana Santa 2016