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«El Campamento»: La magia de hacer trampas

Agatha Christie es la autora de novelas que más libros ha vendido. Nadie ha logrado colocar tantos libros en tantas estanterías del mundo entero. Y Blue Jeans ha querido homenajear a la autora británica escribiendo una novela muy deudora de uno de los títulos más famosos de Christie, «Diez negritos»

19 abr 2021 / 12:05 h - Actualizado: 19 abr 2021 / 12:26 h.
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Agatha Christie era una novelista muy tramposa al escribir. Dosificaba la información de forma cicatera y, muchas veces, confusa. El objetivo era que el lector sospechara de todo y de todos (lo mismo que le ocurría a los propios personajes), que no centrase la atención en lo importante o que, directamente, se confundiera. Una veces lo hacía con suma elegancia y otras de forma tosca y sin esconderse. Sea como sea, lo que consiguió Agatha Christie fue que millones de personas se aficionasen a la lectura. Y eso no es poco. Eso es pura magia.

Blue Jeans, el escritor sevillano (Carmona, 1978) dejó la literatura romántica hace algún tiempo para dedicarse al thriller y, ahora, publica su última novela «El campamento», una versión de «Diez negritos» de la autora británica. Y digo versión porque no deja de ser una relectura moderna del clásico del suspense. Diez personas, en principio, encerradas en un lugar apartado en el que comienzan a producirse muertes. Miradas entre los adolescentes que forman el grupo (influencers, un deportista de élite, una actriz, youtubers...) porque en el campamento en el que se desarrolla la trama nadie se fía de nadie; violencia, unas gotas de sexo; la agónica falta de un teléfono móvil y de Internet; y un texto poco exigente con el lector; son algunos de los ingredientes que encontramos en el relato de Blue Jeans.

El autor divide el conjunto en capítulos que titula con el nombre del personaje en el que centra el foco. El narrador es el mismo (no identificado, muy pegado a la acción) aunque abre o cierra el foco para que la información que recibe el lector se refiera a uno u otro. Como recurso funciona regular (nada más) puesto que esa división no deja de ser más cosmética que otra cosa. Si hubiera utilizado un narrador complejo o, en cada capítulo, un narrador personaje, el resultado hubiera sido, sin duda, mucho más jugoso. Si bien es cierto que facilita una lectura amena y rápida, técnicamente, el recurso no aporta gran cosa.

Blue Jeans consigue un relato muy atractivo para un lector adolescente que comienza a descubrir la literatura o quiere pasar el tiempo con un libro entre las manos. Nada de profundidades, ni de una exigencia intelectual exagerada. Y esto es algo que no se puede criticar si estamos hablando de literatura para jóvenes. Ya tendrán tiempo de descubrir a Faulkner o a Salinger.

El registro que utiliza el autor no busca figuras retóricas complejas ni una lírica potente, tan solo busca contar una historia sin demasiados meandros (sí llena de trampas narrativas) que agrade. Y en ese sentido es honesta. Del mismo modo que el sevillano no oculta estar muy cercana a la obra de Agatha Christie, tampoco oculta su vocación. Divertir, pasar el tiempo, entretener al lector. La información se impone a la expresividad.

¿Merece la pena? Sin duda un adolescente puede disfrutar mucho con este tipo de libros y podría ser una buena posibilidad si hay que hacer un regalo a un joven.

Calificación: Interesante.

Tipo de lectura: Divertida. Cuidado con lo que nos dicen porque ya sabemos que, a veces, el árbol no nos deja ver el bosque.

Tipo de lector: Adolescentes.

¿Dónde puede leerse?: Mejor en casa, Si lo hacen durante el campamento de verano, tal vez, les cause algún problemilla.


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