martes, 25 febrero 2020
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«El coleccionista»: Más que una mariposa

«El coleccionista» es una novela de John Fowles. Seguramente no sea la mejor de las que ha escrito (»El mago» y «La mujer del teniente francés», son superiores en muchos aspectos) aunque tiene algunas cosas que la convierten en un relato atractivo, seductor y perturbador a partes iguales

28 ene 2020 / 18:38 h - Actualizado: 28 ene 2020 / 18:47 h.
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  • John Fowles. / Imagen: https://iconicimages.net/
    John Fowles. / Imagen: https://iconicimages.net/

Con «El coleccionista» se inaugura el thriller psicológico moderno. Y Fowles lo plantea enfrentando clases sociales, niveles culturales, al hombre y a la mujer; todo lo que puede contraponerse en la sociedad, Fowles lo coloca en el centro del debate. Enfrenta y trata de explicar que sin un entendimiento entre los cultos y los pudientes (escasos; esa mezcla es casi imposible) y los poco instruidos y pobres (multitud) es imposible intentar llegar a la igualdad entre las personas. Y es de esto de lo que trata la novela.

Construye, John Fowles, la trama utilizando dos puntos de vista. Por un lado, Frederick Clegg nos cuenta cómo se fija en Miranda, como es su vida, sus problemas. Colecciona mariposas y cree que un ser humano es algo parecido a un lepidóptero. Más tarde, Miranda Grey narra su forma de vivir antes y después de topar con Clegg. Las voces se perfilan bien y son complementarias entre sí. Tal vez, la de Miranda resulta algo más pesada puesto que interesa saber qué pasa y no qué pasó al margen de su relación con Frederick.

«El coleccionista»: Más que una mariposa

El autor utiliza distintas excusas para plantear el tema principal. La diferencia de clases y la casi imposibilidad de saltar de una a otra (el dinero alivia la diferencia aunque no lo resuelve; un paleto sin clase por más dinero que tenga será siempre un cazurro; esta es la idea); la voluntad como impulso inútil para conseguir cosas (el protagonista quiere que Miranda le ame y todo lo que hace es inútil para conseguirlo) son las más importantes.

Fowles va dibujando a los personajes utilizando distintos recursos. Uno de ellos es la referencia a obras literarias. «La Tempestad» de Shakespeare (Miranda llama a Frederick Calibán), por ejemplo, la encontramos para matizar la falta de humanidad y brutalidad del protagonista y, al mismo tiempo, la delicadeza e ignorancia en aspectos concretos de ella.

Los diálogos los podemos ver en los diarios de Miranda. Este recurso es especialmente interesante puesto que algunas intervenciones de él son inventadas por la joven y pasan a ser la forma de ver al malvado Frederick por parte de la muchacha. Una pieza más de un puzle fascinante que el autor nos entrega.

«El coleccionista» es una obra cautivadora y profunda y va envolviendo al lector, poco a poco, con paciencia. El conjunto es sólido, robusto. Una buena novela que llega a perturbar e interesar con la misma fuerza.

Calificación: Intensa.

Tipo de lectura: Demoledora.

Tipo de lector: Interesados en algo más que en mariposas.

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte, pero con la puerta abierta.


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