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El universo mágico de Harry Potter: el pársel o una lengua de serpientes

El pasado 26 de junio, J. K. Rowling celebró con entusiasmo el veinte aniversario de la publicación de su primera novela, ‘Harry Potter y la piedra filosofal’. Este fue también un día especial para los ‘muggles’. Una celebración que no quiso perderse Facebook. Sin apenas anunciarlo puso a disposición de sus usuarios una divertida forma de rememorar aquellos años, en los que deseábamos toparnos con aquel anden 9¾ que nos trasladase a Hogwarts.

01 jul 2017 / 12:38 h - Actualizado: 30 jun 2017 / 11:01 h.
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  • Rowling no intercala diálogos en pársel en sus novelas. / El Correo
    Rowling no intercala diálogos en pársel en sus novelas. / El Correo
  • El pársel es una lengua que Harry Potter entiende tras la noche en la que Lord Voldemort intentó matarle, pues este le cedió inconscientemente algunas de sus habilidades, además de una parte de su alma. / El Correo
    El pársel es una lengua que Harry Potter entiende tras la noche en la que Lord Voldemort intentó matarle, pues este le cedió inconscientemente algunas de sus habilidades, además de una parte de su alma. / El Correo
  • El Pársel es una lengua que ha estado siempre relacionada con la temida Magia Oscura. / El Correo
    El Pársel es una lengua que ha estado siempre relacionada con la temida Magia Oscura. / El Correo
  • Portada de ‘Harry Potter y la piedra filosofal’. / El Correo
    Portada de ‘Harry Potter y la piedra filosofal’. / El Correo
  • Portada de ‘Harry Potter y la cámara secreta’. / El Correo
    Portada de ‘Harry Potter y la cámara secreta’. / El Correo
  • Portada de ‘Harry Potter y el prisionero de Azkaban’. / El Correo
    Portada de ‘Harry Potter y el prisionero de Azkaban’. / El Correo
  • Portada de ‘Harry Potter y el cáliz de fuego’. / El Correo
    Portada de ‘Harry Potter y el cáliz de fuego’. / El Correo
  • Portada de ‘Harry Potter y la Orden del Fénix’. / El Correo
    Portada de ‘Harry Potter y la Orden del Fénix’. / El Correo
  • Portada de ‘Harry Potter y el misterios del príncipe’. / El Correo
    Portada de ‘Harry Potter y el misterios del príncipe’. / El Correo
  • Portada de ‘Harry Potter y las reliquias de la muerte’. / El Correo
    Portada de ‘Harry Potter y las reliquias de la muerte’. / El Correo
  • Portada de ‘Harry Potter y el legado maldito’. / El Correo
    Portada de ‘Harry Potter y el legado maldito’. / El Correo

Casi sin pestañear, hemos devorado, uno tras otro, los siete libros que componen la saga Harry Potter: Harry Potter y la piedra filosofal (1997), Harry Potter y la cámara secreta (1998), Harry Potter y el prisionero de Azkaban (1999), Harry Potter y el cáliz de fuego (2000), Harry Potter y la Orden del Fénix (2003), Harry Potter y el misterio del príncipe (2005) y Harry Potter y las reliquias de la muerte (2007). A estos, debemos sumar la última entrega de la autora, una especie de guion, titulado Harry Potter y el legado maldito, utilizado en la obra de teatro que se estrenó el 30 de julio de 2016 en la capital británica.

Durante todo este tiempo, hemos observado atentos cómo Harry pasó de ser un joven aprendiz de mago que, con tan solo once añitos, ingresó en la escuela de magia Hogwarts, a un valiente adolescente capaz de enfrentarse a los males más temidos. Sí -coincidirán conmigo-, le hemos visto crecer y algunos, incluso, hemos crecido con él. Por este motivo, hemos querido rendirle nuestro pequeño homenaje. Lo haremos centrándonos en una de las habilidades que poseía el joven mago, de la nunca se sintió demasiado orgulloso. Les daré una pista: ¿recuerdan qué lengua hablaba Harry cuando se enfrentaba a las serpientes?

Efectivamente, pársel. La lengua pársel es hablada por serpientes y otras criaturas mágicas de esta misma familia, como los runespoor (serpiente de tres cabezas) o los basiliscos, pero también por aquellas personas que tienen la capacidad de entenderse con estos animales. Solo ellas son capaces de entender qué se esconde detrás de una lengua que, al ser escuchada, no nos causa buena espina. ¡Que no cunda el pánico! No os preocupéis si habéis aprendido pársel. No quiero sembrar la alarma entre aquellos que se han puesto en la piel del mismísimo Potter y hayan pronunciado sin cesar eso de Wingardium leviosa para que vuelen los objetos, aunque sin éxito alguno. No es esa mi intención. Además, la habilidad de hablar pársel es muy poco frecuente y suele ser hereditaria. No creo que nadie tenga algún tatarabuelo que se dedicase a conversar con las serpientes.

En la saga, casi todos los personajes que hablan pársel son descendencia de Salazar Slytherin, uno de los cuatro fundadores del Colegio Hogwarts, cuyo emblema es precisamente una serpiente. Tan solo el propio Harry y Herpo el Loco (un antiguo mago oscuro al que se atribuye el descubrimiento del pársel al intentar controlar un basilisco que él mismo había creado) son capaces de comunicare en pársel sin haberlo heredado. Entonces, se preguntarán ustedes, ¿por qué Harry habla pársel?

Siento mucho decirles que, en un primer momento, ni el propio Harry lo entiende, ni tampoco considera que sea nada malo: «¿Hablé en otra lengua? Pero no comprendo... ¿Cómo puedo hablar en una lengua sin saber que la conozco?» (1998). Será su amigo Ron quien le descubra la importancia de hablar en una lengua que ha estado siempre relacionada con la temida Magia Oscura. Más tarde, Harry averiguará que su dominio de la lengua pársel se encuentra estrechamente relacionada con la noche en la que Lord Voldemort intentó matarle, pues este le cedió inconscientemente algunas de sus habilidades, además de una parte de su alma. Se supone que cuando esta última desaparece del cuerpo de Harry, este perdió su habilidad de hablar en pársel. Sin embargo, en Harry Potter y el legado maldito, el protagonista vuelve a utilizar este sistema para abrir la habitación encantada de Delphini, la supuesta hija de Voldemort.

Otros personajes que también conocen dicha lengua son Ron Weasly y Albus Dumbledore. Mientras el primero solo imita algunos de los sonidos de esta lengua de serpientes, el segundo simplemente tiene la capacidad de entenderla, aunque no de hablarla. Por otra parte, los que sí son expertos en este código son la familia Gaunt, quienes incluso presumen de dicha habilidad. Pues no olviden que quienes poseen esta destreza, también son capaces de controlar a las serpientes, como hace Harry en la escena del duelo con Malfoy.

En las novelas, el pársel se presenta como un atributo propio de los Magos Tenebrosos. Su descubrimiento se atribuye a Paracelso, un alquimista secreto del que se sabe muy poco. Es muy posible que no recuerdes a este personaje, pues tan solo aparece en uno de los cromos de las ranas de chocolate que Harry recibe en su primer viaje a Hogwarts y en un busto de los pasillos de esta escuela. Según este, la lengua pársel dataría del siglo XVI, a pesar de que ya existiesen hablantes en tiempos más antiguos, como el propio Salazar Slytherin.

Ahora bien, contrario a lo que pudiera parecer, Rowling no intercala diálogos en pársel en sus novelas. Tan solo establece el nombre de la lengua. Pársel se utiliza, según la autora, para referirse a una persona que tiene problemas en el labio, algo semejante a un labio leporino. Por ello, si revisamos la fisionomía de los personajes de la saga, no tardaremos en asociar la lengua al malvado Lord Voldemort. Sin embargo, en los filmes cinematográficos sí aparecen escenas en las que los actores se comunican en pársel. Entonces, ¿quién ha inventado esta lengua?

El verdadero encargado de desarrollar este sistema para su aparición en las películas fue Francis Nolan, profesor en la Universidad de Cambridge. A diferencia de otros inventores de lenguas artificiales, Nolan no desarrolló una lengua completa; tan solo generó una serie de rasgos fonéticos y gramaticales que le permitieran traducir los diálogos que aparecían en los filmes. Fue el propio Chris Columbus, director de la segunda película, quien encargó a Nolan la ardua tarea de construir dicho sistema. Desde el primer momento, la intención de Nolan no fue otra que la de crear una lengua cuyo sonido fuese semejante al que emiten las serpientes. De esta forma, pretendía que todo aquel que no dominase la lengua solo fuese capaz de escuchar silbidos. Esta debía ser diferente de las lenguas naturales, pero también «fácil» de pronunciar para los actores.

Para su elaboración, su creador toma como modelo lenguas como el finés, el estonio, el euskera y el galés, de las que parte para crear algunos de sus principales rasgos gramaticales y léxicos. La lengua pársel presenta tanto sonidos vocálicos como consonánticos. En cuanto a los primeros, encontramos tan solo tres vocales (/a/, /e/, /i/), con un gran predominio de la vocal abierta /a/. Con respecto a los segundos, no posee sonidos bilabiales (aquellos que se pronuncian juntando los labios, tales como /b/, /p/ y /m/), debido, según el autor, a que las serpientes no tienen labios. Lo que sí hay es una gran presencia de consonantes fricativas (aquellas en las que notamos como el aire sufre una fuerte turbulencia al salir debido a un estrechamiento de los órganos articulatorios). Entre ellas, destaca la fricativa alveolar sorda /s/, que puede aparecer incluso triplicada. Para que puedan hacerse una idea, prueben a decir «sssss»; observarán que el sonido que emitimos es muy parecido al que hacen las serpientes. Y es que esa gran presencia de consonantes fricativas es lo que conlleva que escuchemos los silbidos en el pársel. También gozan de cierta importancia las consonantes dobles o geminadas, al igual que el dígrafo -ll-, proveniente del galés. Todo ello facilita que se alargue la pronunciación, objetivo perseguido por el creador de la lengua. Asimismo, se incluyen un sinfín de consonantes faríngeas, entre las que destacamos el uso de la fricativa faríngea sonora, un sonido un tanto extraño propio de las lenguas árabes.

Pese a la importancia que tiene la fonética en la lengua, presentamos a continuación algunos de sus principios gramaticales. Se trata de una lengua cuyo orden de palabras es VSO (Verbo Sujeto Objeto), propio del irlandés, que muestra cierto extrañamiento con respecto a la lengua inglesa, en la que dicho orden de palabras sería prácticamente imposible. Pero en lo que realmente el pársel se diferencia de las lenguas naturales es en su concepción de lengua ergativa-absolutiva. ¿Qué quiere decir esto? Si ustedes quieren saber si una lengua es ergativa deben prestar atención al verbo que aparece en la oración. Lo primero que debemos comprobar es si este es transitivo o intransitivo, es decir, si lleva o no complemento directo. Tengan en cuenta que la mayor parte de las lenguas del mundo son acusativas o acusativas-nominativas, lo que significa que construyen sus oraciones de forma idéntica a como lo hacemos en español. El chino, el inglés, el francés y todas las que se les ocurran son lenguas de este tipo. Aunque, cuidado, no piensen en el euskera; esta sí es una lengua ergativa, al igual que las lenguas caribes, las mayas y las caucásicas. La diferencia esencial reside en que, en las ergativas, los sujetos de oraciones intransitivas llevan la misma marca que los complementos directos. Aunque el euskera ejerce una gran influencia en este aspecto, Nolan también toma como modelo la lengua Itkhuil, inventada por John Quijada entre 1978 y 2004 con el objetivo de acabar con las imprecisiones semánticas que albergan las lenguas naturales. Junto al na’vi de la película Avatar, el Itkhuil es una lengua ergativa.

Por último, solo advertirles que si aún les quedan ganas de sumergirse en el aprendizaje de esta lengua de serpientes, posiblemente lo tendrán un poquito más difícil que con otras lenguas inventadas, tales como el Klingon o el Dothraki. Desafortunadamente, no tenemos constancia de que se haya publicado ningún manual de este sistema, ni tan siquiera una recopilación de su gramática y su léxico. Tampoco funciona ya el Primer Traductor Oficial de Pársel lanzado por la productora Warner Bros en 2011 como propaganda del estreno de Las Reliquias de la Muerte (parte 2). Con todo, conviene esperar un tiempo para saber qué sucede con esta creación lingüística que, como tantas otras lenguas construidas, nos ayuda a comprender algunos de los secretos mejor guardados de las lenguas naturales.

La lengua pársel es hablada por serpientes y otras criaturas mágicas de esta misma familia, como los runespoor (serpiente de tres cabezas) o los basiliscos. Hablamos sobre una lengua que aparece en algunas de las novelas de J. K. Rowling


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