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La cara oculta

La Cara Oculta – Novela (XX)

Buscadores de huesos y de redención; presos en tercer grado a quienes se les complica la tarde; homosexuales obligados a ocultarse; y niñas que se hicieron mujeres cuando el «La LaLa» de Maisel. De todo esto tratan las novelas que os comento hoy

23 sep 2022 / 23:41 h - Actualizado: 23 sep 2022 / 23:49 h.
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  • La Cara Oculta – Novela (XX)

“No me guarda los cambios el güord, la madre que...”, Huy, que ya me estáis leyendo. Sí, voy. Ejem:

Hola, nenas y nenes, esta semana dedico esta sección a cuatro novelas de mi selección de lecturas desordenadas. Propuestas variaditas y muy gustosas que además que me han servido para descubrir alguna firma que me parece que voy a seguir de cerca.

Traigo un poquito de todo pero se resumen en lo siguiente.

La Cara Oculta – Novela (XX)

En el descuento, de Jordi Ledesma y José Ángel Mañas. Páginas: 200. Alrevés editorial. P.V.P: 17,00 €

Me estreno como lectora en las cosas de Ledesma (del que me estoy metiendo una panzá) y lo estoy gozando. Esta es a cuatro manos con Mañas, pero se complementan muy bien, y lo bueno que veo de Ledesma (ya os digo que m estoy empapando de este nene) no pierde lustre por la colaboración ni a la inversa.

Historia quinqui, lumpen, barriobajera, en un sólido intento de crear una mitología criminal propia e hispana que, lejos de esconder lo que es patrio (y a veces cutre) lo reivindica con orgullo. Leo «En el descuento» y me vienen a la cabeza un expositor rotativo de casetes, ducados negro en paquete blando, y secarral de polígono pillado en plena transición de suelo de uso agropecuario a industrial. Todo esto son apreciaciones mías, ya que la trama es en nuestro ahora (detalle importante y utilizado con inteligencia para armar los personajes) pero en uno alejado de lo políticamente correcto y del feelhappy de centro comercial.

Esta es una novela de barrio, de puticlub, de las zonas descampadas y raras que quedan en los alrededores de las prisiones y de una violencia social contenida a duras penas. Por eso, cuando esa pulsión estalla, la comprendes aunque no sea lógica, racional y podría achacarse a un giro forzado del argumento. Nah, funciona muy bien porque hay algo de justicia poética cuando a los perdedores se les hinchan los huevos y dicen “Hasta aquí”.

Me ha gustado mucho por su dureza y sólo me ha dejado un poco insatisfecha ese remendó de final feliz, que en realidad es un poco de sacarina y que cuando lo leáis me vais a decir: “¿Eso es para ti un final feliz, loca?”. Muy maja.

Las peripecias que realiza el Chuster cuando sale de prisión tras haberse comido un lustro de chabolo por un crimen que no cometió.

La Cara Oculta – Novela (XX)

Las chicas de la 305, de Ana Alcolea. Páginas: 248. Anaya. P.V.P: 13,50€

Vale, esto es de Anaya que no es precisamente independiente, pero voy a jugar el comodín de que los libros de texto no cuentan. Además, que me ha gustado mucho. Está incluida en la línea infantil juvenil, pero creo que es una lectura indicada también para lectores adultos por tema y forma. Yo diría que la catalogación para un público más joven en realidad está para justificar diversos temas técnicos como la extensión, el final demasiado abrupto y algunos diálogos fallidos al quedar huérfanos de personaje (no sabes quién está diciendo esa línea, y eso no vale en ningún tipo de narrativa).

Nos cuenta la biografía inicial de seis chicas de distintos puntos de la España de los 60, cada una de su padre y de su madre, pero con dos elementos en común: su extracción económica y social baja; y ser trabajadoras e inteligentes.

La historia de cada una de las protagonistas es genial, Alcoela logra en pocas páginas introducirte en entornos rurales, en pequeñas ciudades de pescadores, en páramos de cochiqueras y en futuros femeninos tan grises como la etapa franquista. Está muy bien que se recuerde ese panorama de colegios católicos (para lo bueno y lo malo), de secretos sobre parientes que eran rojos (y por lo tanto apestados), de pueblos de chismorreos y maledicencias, de niñas que debían de sustituir a la madre en todas las labores si esta faltaba, y de supuestos tan terroríficos como el de “Las chicas con que sepan las cuatro reglas ya van apañadas, Que para la fabrica/ el campo/ la casa/ o servir, les sobra”.

No hace tanto de eso.

Pero este libro no sólo tiene ese recordatorio histórico y su parte de reivindicación. Nos invita a conocer desde los ojos de sus protagonistas el despertar a una vida nueva, nuevas oportunidad y un mañana mejor desde la Universidad Laboral para señoritas de Zaragoza. Y las nenas descubrirán el mundo, su propio potencial, el amor, la amistad y, en resumen, la vida.

Me sobra la órbita cultural yanqui que mete Alcolea, pero trago con el referente de fondo de Shakespeare (la tempestad es de mis preferidas de El Bardo).

Me encanta la naturalidad y fluidez con lo que toca ciertos temas que parecían ser tabú desde un punto de vista femenino.

Los diálogos son deliciosos, sin el artificio pamplinero de la actualidad (a ver quién se atreve a escribir hoy que Luther King era bueno y eso que era “negrito”), y la beatería de Manolita a mí me ha encantado y me ha hecho reír.

La profesora, Angélica, no, esa es una modernilla que viene a pervertir a nuestras niñas.

Muy recomendable.

La Cara Oculta – Novela (XX)

Vías muertas, de Jordi Matamoros Páginas: 302. Terra Ignota Ediciones P.V.P: 14,99€

Yo estoy en una edad en la que me suelo saltar los pasajes de sexo de los escritos. Muy bien tiene que estar metido un polvo y pocos eufemismos debe utilizar para que me aporte algo a la trama. Pero en esta de Matamoros me los he leído porque no me estorban en absoluto y porque es difícil no hacerlo ya que más de la mitad del texto es folleteo.

¿Es porno gonzo? Sí y no. Es explicito, guarro, oloroso y lúbrico, pero no está forzado ni fuera de lugar. Hay situaciones tan morbosas que llegan a ser excitantes. La verdad es que el retrato documental del submundo de la zona de cruising gay de las afueras de Baladona en los 90 no sé si me repele o me pone. El descubrimiento del sexo duro en el matrimonio queda coherente. Y, bueno, hasta la hipersexualizada Madga (rubia guarrona, cañón y puta por vocación) se sostiene.

Todos los detalles de sexo anal, corridas en los tapizados de los coches y erecciones contenidas, se mantiene sobre una trama de suspense demasiado predecible que se salva por un giro final.

Lo que me ha parecido más interesante es la degradación paulatina que se muestra de los personajes en un crítica hacía el falso barniz de la clase media que se descascarilla con mucha facilidad.

Respetables empresarios, exitosos abogados, profesionales brillantes, todo lo que se podría considerar gente bien y de éxito social, se revelan a la postre como seres dominados por sus instintos (ansia de poder, riqueza o asumir su condición sexual), incapaces de hacer frente a sus deseos y sin límites morales o éticos que les impidan satisfacerlos.

Tiene algún problema de ritmo narrativo (es lo malo de meter tanto mucosa y flujo), y me comenta Jordi que hay un proyecto para adaptarlo a audiovisual. Puf, yo, (y hablo siendo consciente de mis limitaciones como guionista), no podría pasar esto a escena sin atentar contra el pudor y decoro de mi femenina condición.

Tiene una conclusión muy interesante (y realista) ya que no todo el mundo recibe aquí lo que debería.

Ah, con esta frase me he reído mucho: “Tenía trabajo acumulado, casos que documentar,

cuestiones atrasadas, pollas por comer...”

La Cara Oculta – Novela (XX)

Solo los vivos perdonan, de Ismael Martínez Biurrun. Páginas: 320. Aristas Martínez. P.V.P: 23€

Aink, esta novela no es indicada para pasar un buen rato ni si una quiere seguir con algo de alegría de vivir. Técnicamente no puedo ponerle ni un pero, está escrita de maravilla y tiene algunos párrafos para enmarcar (véase el pasaje de la ciénaga prehistórica). A nivel fórmula podría quejarme de la utilización del recurso fantástico/ el realismo mágico/ o del imperativo categórico de la obra (y del propio autor) como solución argumental, pero Martínez Biurrun escribe estas cosas y de un toro no puedes esperar que no tenga cuernos. Mira, aprovecho para destacar el guiño, referencia, autohomenaje que se marca respecto a «Infierno nevado» y que sólo apreciaran los muy cafeteros.

Volviendo a esta, no sé qué es más desasosegante, si la parte de deidad vengadora, los detalles reales de los atentados de ETA, o toda la desesperanza existencial que impregna la historia.

Terminas la lectura y te quedas diciendo: “Hostia, qué dramón”. Entre el niño muerto en el atentado, el nene del tumor cerebral, la cría paralítica, el buscador de tesoros expresidiario, el director hastiado de la vida que se mueve entre el alcoholismo y la psicosis alucinatoria...

Que está muy bien llevada e incluso con esos mimbres te obliga a continuar la lectura, pero, por Dios, no pido un chiste pero sí, al menos, un respiro.

Ya os digo que la tensión narrativa es muy buena y sigues pasando páginas sin parar para ver a dónde te lleva todo esto. Para descubrir cómo ese arranque de “chica de la curva” y de expoliador de carreteras comarcales puede desembocar en un plano de sentimientos y faltas que buscan expiación.

Pero, date, que cuando llegas al final (agotada emocionalmente) y te consuelas pensando que la vida es así y que al menos esto es una invención, que hay gente que lo pasa mucho peor... te lees la nota de cierre de Martínez Biurrun y sólo puedes decir: “Joder, nene”.

Fantasmas, reptiles extintos, mucho trauma, intriga y existencialismo cenizo.

La Cara Oculta – Novela (XX)

¿Queréis más? Pues os esperáis al viernes que viene, día en el que habrá una nueva entrega de «La Cara Oculta». Mientras, estoy en soblonde@hotmail.com

Besos de carmín.


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