viernes, 22 enero 2021
20:49
, última actualización

Parábolas de ayer, hoy y mañana

Gonzálo Sáenz publica «Relatos de cristiandad» (Pluma de Sueños), recopilación de narraciones alegóricas que tratan de dar respuesta a cuestiones como el bien y el mal, la naturaleza de Dios o el sentido de nuestra existencia

26 nov 2020 / 21:49 h - Actualizado: 26 nov 2020 / 21:52 h.
"Libros","Libros - Aladar"
  • ‘Relatos de cristiandad’ de Gonzalo Sáenz.
    ‘Relatos de cristiandad’ de Gonzalo Sáenz.

El diálogo, la pregunta, el símil y la metáfora son algunas de las estrategias utilizadas por los maestros de la palabra para enseñar a sus alumnos desde tiempos remotos. Por su parte, la

parábola designa una forma literaria que consiste en un relato figurado del cual, por analogía o semejanza, se deriva una enseñanza relativa a un tema que no es el explícito. De ahí que, en esencia, se trate de un relato simbólico o una comparación basada en una observación verosímil. Ni que decir tiene que las parábolas más conocidas se hallan en la Biblia, concretamente en el Nuevo Testamento, aunque en el Antiguo también podemos hallar algunas. El solo hecho que sigamos recordándolas después de veinte siglos, ser capaces de repetirlas y retransmitirlas casi textualmente, y que nos orienten en situaciones concretas, nos lleva a pensar que fueron creadas siguiendo ciertos patrones pedagógicos muy exitosos. De no ser así, y como aclara el profesor Luis Bravo, «se habrían olvidado en la noche del tiempo o habrían sido aventadas por el huracán de las luchas culturales y religiosas ocurridas a lo largo de los siglos, aparte de las posibles distorsiones involuntarias de muchos intermediarios, que las reescribieron desde su origen». Y es que, si echamos un vistazo al escenario en el que se formularon las parábolas de Jesús de Nazaret, veremos que se trataba de un rincón marginal del imperio romano, durante un período de grandes tensiones políticas y religiosas entre los judíos y las fuerzas de ocupación, que fueron instituidas en un idioma que en ese momento ya estaba desapareciendo, y dentro de un contexto mediterráneo oriental muy diferente a las culturas por las cuales se expandió. Pese a todas las dificultades, las parábolas se vienen trasmitiendo desde entonces con las mismas imágenes y personajes con que las conocemos hoy día, lo cual indica que «esa trasmisión es también resultado de un proceso de conocimiento aprendido y retenido en la memoria colectiva de muchas generaciones», como sentencia Bravo.

Setenta historias sencillas

Tomando como base las parábolas de Jesús, pero también otros relatos alegóricos conservados a través de los tiempos —además del Nazareno, este tipo de enseñanzas fue utilizado por los maestros hindúes, taoístas o sufíes—, Gonzalo Sáenz nos ofrece un conjunto de narraciones breves que contienen, según sus propias palabras, «un legado insondable de sabiduría, transmitido de generación en generación». En ellas podemos hallar reyes, mendigos, guerreros y monjes, pero también personajes anónimos cuyo mundo simbólico es una fuente inagotable de respuestas. Así, el bien y el mal, la naturaleza de Dios o el sentido de la nuestra existencia están presentes en sus páginas; y por supuesto aquellos elementos de la vida cotidiana de las personas y su mundo interior. Titulada Relatos de cristiandad, prologada por el escultor palaciego Juan Manuel Martín García, y publicada por la editorial Pluma de Sueños —ya va por la segunda edición—, la obra contiene setenta historias escritas con buena mano literaria y discurso ameno cuyo mayor mérito reside en su sencillez. Y es que el autor, licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca y con un Máster en Derecho y Negocio Marítimo por la Universidad Pontificia de Comillas, se ha esforzado en utilizar un lenguaje lo suficientemente accesible para que llegue a todo tipo de lectores, independientemente de su edad, formación o creencias. Y aunque es un hecho que las historias de Relatos de cristiandad han sido seleccionadas y adaptadas «teniendo en cuenta su concordancia con los valores cristianos», según el escritor cordobés, y que incluso muchas de ellas vienen complementadas y cotejadas con versículos de la Biblia que versan sobre la misma materia, el conjunto supone una fuente riquísima de enseñanzas aplicable a cualquier persona en cualquier contexto.

Una reflexión personal

Por poner un ejemplo, en el relato titulado El guerrero, Sáenz nos cuenta la historia de un viejo maestro curtido en el arte de la guerra que, durante su retiro en un monasterio ubicado en el sur de China, recibe la visita de un guerrero que se dedica a provocarle. Tantas fueran las injurias que recibió por parte de este que sus familiares y amigos se sorprendieron de que el anciano se mantuviera impasible. En consecuencia, estos le preguntaron por su actitud estoica frente a los ataques del militar, y aquel les respondió con otra cuestión: Si alguien te hace un regalo y tú no lo aceptas, ¿a quién pertenece ese regalo?

Una vez que sus interlocutores confirmaron que el regalo pertenecía a quien intentó entregarlo, el maestro sentenció: Pues lo mismo vale para la rabia, la ira, los insultos, la envidia o la violencia; y es que, cuando te mantienes indiferente y las ofensas no son aceptadas, continúan perteneciendo a quien las cargaba dentro de él.

Pero el capítulo no termina aquí, ya que, una vez expuesta la enseñanza, Gonzalo Sáenz introduce una reflexión personal en la que compara lo narrado con algunas citas presentes en el Evangelio de Juan, el libro de los Números o el de los Proverbios («Más vale ser paciente que valiente, más vale dominarse a sí mismo que conquistar ciudades»), siendo precisamente esta la aportación más interesante de la obra. Como colofón el libro viene ilustrado por Alfonso Tierra Montes, quien asimismo se ha encargado de la maquetación y la cubierta.


Consultorio financiero en El Correo de Andalucía Marcaje al Empresario en El Correo de Andalucía Edictos en El Correo de Andalucía
Todos los vídeos de Semana Santa 2016