jueves, 26 noviembre 2020
19:27
, última actualización
Especial cine de Terror

«The Descent»: No hay luz

Buena película de terror en la que las mujeres abandonan sus roles más habituales. Y una pregunta: ¿tenemos luz interior o vivimos en la sombra?

30 oct 2020 / 20:19 h - Actualizado: 31 oct 2020 / 14:42 h.
"Cine","Cine - Aladar","Especial cine de Terror","Ocio durante el coronavirus"
  • En el reparto destaca la imponente Natalie Mendoza. / El Correo
    En el reparto destaca la imponente Natalie Mendoza. / El Correo

Seis mujeres se reúnen con la intención de animar a una de ellas, viuda reciente, y retomar las relaciones que las unieron en el pasado.

Con esta breve reseña es posible que muchos espectadores esperen algo firmado por Patrick King y protagonizado por Sarah Jessica Parker, todo muy de cougar chick con angular de dron de Nueva York y éxito de pop maduro en la banda sonora sobre escenas en plano corto

Si os digo que «The Descent» es de Neil Marshall ya, lo mismo, no os cuadra tanto. Marshall venía de filmar la irregular «Dog Soldier», una cosa muy loca de licántropos con dog-tags al cuello haciendo la mili, y tenía cierta querencia por las escenas gore con regusto a serie B ochentera, así que esta historia de media docena de amigas ya parecía ser algo muy distinto a las peripecias vitales de las féminas de una gran metrópolis.

El director inglés vuelve a utilizar, para suplir la carencia de medios, paisajes naturales tan bucólicos y pacíficos como los quiera mostrar el acompañamiento musical que puede transformar, con un estaccato de violín, un acogedor algar en una cripta de roca. El gran mérito de esta película es lograr una atmósfera que consigue incrustar al espectador la suspensión de la incredulidad en el cerebro ya que, si analizamos la cinta, descubrimos que toda la acción que se nos muestra transcurre a oscuras, sin luz, es decir: no deberíamos haber visto nada de lo que hemos visto porque las protagonistas se pasan enterradas vivas más de la mitad del tiempo. Ellas están ciegas, no ven, lo hacen muy bien, pero todo esta grabado de forma que este artificio quede creíble (algo no logrado en la secuela « The Descent 2» de Jon Harris) mientras que el público siente el agobio de la situación pero puede visualizarlo todo. No se recurre aquí a trucos de argumento, como el de utilizar una recurrente ‘visión nocturna’ de algún dispositivo, no, la oscuridad no se muestra, pero todos sabemos que está ahí.

«The Descent»: No hay luz

Y es que Juno, Sarah, Beth, Sam y Rebecca, no tienen mejor idea que meterse a hacer espeleología en una cueva situada donde Cristo se dejó las sandalias en los montes Apalaches. Un sitio muy bonito y agradable formado por pasadizos claustrofóbicos, simas sin fondo, recodos inundados y piedras puntiagudas, donde se pierden. Hasta ahí ya es todo fastidiado, pero entonces algo se mueve en las sombras y es un bicho muy feo, cagón, con mala leche y hambriento. Con este giro una dice: «La madre que las parió», pero ahí no acaba la cosa porque resulta que hay más de esas criaturas, el grupo de chicas se separa, y la situación límite lleva a que algunas rencillas personales salgan a la luz (luz que ya he dicho que no hay).

Todo mal, más cuando hay que tomar ciertas decisiones complicadas para sobrevivir como sacrificar a quien puede ser una carga, y si a eso le sumamos el siempre trágico ‘síndrome del superviviente’ y una historia de cuernos desvelada entre susurros y sustos, pues tenemos un dramón con toques de acción que te deja pegada a la butaca durante cien minutos. O algo menos, porque el final te hace encogerte y darle para atrás al reproductor ya que no te lo crees. No, esto no puede terminar así, ¿dónde está la secuencia post créditos? No, no la hay, te la han jugado porque te has tragado una peli de terror con heroínas que, sorprendentemente, termina con más terror y con las heroínas cuestionadas y casi convertidas en villanas.

Reparto que da juego al suspense, ya que no hay caras conocidas, en el que destaca la imponente Natalie Mendoza, con su poderío físico de morenaza, a quién da réplica Shauna Macdonald que muestra el bifrontismo de las rubias, porque al final «The Descent» lo que hace es enfrentar la oscuridad contra la luz (que no hay) que todas tenemos en nuestro interior.

¿Queréis una película de miedo que dé miedo de verdad para este Halloween? ¿Algo protagonizado por mujeres que salgan del rol de scream girls o de pechuga al aire? Comenzad el descenso, nenas y nenes, no os arrepentiréis.

«The Descent»: No hay luz

Consultorio financiero en El Correo de Andalucía Marcaje al Empresario en El Correo de Andalucía Edictos en El Correo de Andalucía
Todos los vídeos de Semana Santa 2016