sábado, 21 septiembre 2019
18:19
, última actualización

Ana Julia permaneció unas dos horas en la finca en la que mató a Gabriel

Así lo han manifestado dos guardias civiles, quienes han indicado que se solicitaron todos los datos asociados al número y terminal de la acusada

13 sep 2019 / 11:26 h - Actualizado: 13 sep 2019 / 11:31 h.
  • Ana Julia Quezada, autora confesa de la muerte del niño Gabriel Cruz. / EFE
    Ana Julia Quezada, autora confesa de la muerte del niño Gabriel Cruz. / EFE

Ana Julia Quezada, única acusada por el asesinato de Gabriel Cruz, permaneció unas dos horas en la finca de Rodalquilar, en Níjar (Almería) en la que mató al pequeño el 27 de febrero del año pasado, según los datos telefónicos recopilados por la Guardia Civil durante la investigación del caso.

Así lo han manifestado dos guardias civiles, entre ellos un capitán que participó en el caso de Diana Quer, quienes han indicado que se solicitaron todos los datos asociados al número y terminal de la acusada -llamadas entrantes, salientes, SMS y la antena telefónica a la que estuvo conectado el dispositivo-.

Ha señalado que tras realizar una aproximación matemática de las zonas de conexión, se hizo un estudio sobre el terreno con 36 terminales similares a los de la acusada, con muestras reales sobre el terreno para averiguar por dónde pasó "con más fidelidad" el día en el que se cometió el crimen.

Por la mañana estuvo en Campohermoso (Níjar) y de allí fue sobre las dos de la tarde a la casa de Las Hortichuelas Bajas, también en Níjar, de la abuela de Gabriel, donde la última conexión a su teléfono tuvo lugar sobre las 15:46:45 horas.

La siguiente conexión ya fue en Rodalquilar, a unos diez minutos de su punto de partida, donde a las 18:55:48 horas recibió una llamada del padre de Gabriel, que era su pareja en ese momento.

Han subrayado que durante una hora exacta desde que abandonó Las Hortichuelas Bajas no hubo ninguna comunicación por parte del teléfono, pero que ésta pudo ser simplemente una comprobación de la propia red telefónica.

De esta forma, la acusada estuvo una hora y 52 minutos sin "usar el teléfono para nada", ya fuese para llamar, mirar un correo o mandar un mensaje de WhatsApp.

El terminal volvió a tener actividad a las 17:39:06 horas, aunque "no se puede saber de qué tipo al no estar intervenido", por lo que pudo ser algún tipo de reacción pasiva por parte de alguna aplicación que recibiese una notificación, por ejemplo.

Ya a las 19:04 horas cambia la cobertura de la antena que hasta ese momento la ubicaba en la finca, de forma que la acusada habría pasado en ese momento por Rodalquilar, donde minutos más tarde fue grabada por una cámara.


Todos los vídeos de Semana Santa 2016