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El alcalde de Chipiona asegura que el Guadalquivir no desemboca en Sanlúcar de Barrameda

Luis Mario Aparcero, que ha vuelto a ser alcalde del municipio gaditano veinte años después del escándalo del ‘Caso Sanlúcar’, ha encargado un estudio a la Universidad de Granada para demostrar que el gran río andaluz desemboca en el faro chipionero

Álvaro Romero @aromerobernal1 /
24 ago 2021 / 11:25 h - Actualizado: 24 ago 2021 / 11:36 h.
"Río Guadalquivir"
  • El alcalde de Chipiona asegura que el Guadalquivir no desemboca en Sanlúcar de Barrameda

Luis Mario Aparcero, el histórico alcalde de Chipiona que tuvo que dejar de serlo por su implicación en el ‘Caso Sanlúcar’ de 1999 y que ha vuelto veinte años después a ostentar la vara de mando en este turístico municipio gaditano gracias al tripartito de su partido, Todos por Chipiona, con Izquierda Unida y PSOE, acaba de encender la chispa de una polémica a nivel andaluz al asegurar que el Guadalquivir no desemboca en Sanlúcar de Barrameda, sino en su pueblo, ocho kilómetros más allá.

El regidor chipionero no solo lo ha afirmado en la televisión local, en Canal Sur y en sus redes sociales, sino que ha encargado un estudio –“gratuito”, insiste él- al profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada, Antonio Ramos Millán, para que demuestre que el Guadalquivir desemboca realmente entre el Faro de Chipiona y la boya de Salmedina. En el estudio colaborará el cronista de la Villa, Juan Luis Naval. Su objetivo, insiste, es “reivindicar que, en los libros de texto del futuro, se pueda demostrar geográficamente que el Guadalquivir desemboca en Chipiona”.

Aparcero ha explicado que su iniciativa “no va dirigida bajo ningún concepto contra la vecina y hermana ciudad de Sanlúcar de Barrameda, con la que nos unen estrechos lazos históricos”. El alcalde sanluqueño, Víctor Mora (PSOE), por su parte, ha asegurado que tuvo que escuchar la tesis del regidor chipionero varias veces para dejar de pensar que “fuera una broma”. De hecho, no solo en Sanlúcar, se han extendido como la pólvora los memes y los chistes en torno al asunto.

Aparcero asegura que se dirigirá “a las instituciones competentes con los argumentos que se obtengan del estudio por si hay que cambiar la denominación de la desembocadura o de la broa del Guadalquivir”.

“Es impepinable”

El alcalde chipionero, en su explicación de argumentos, ha apuntado que “Chipiona forma parte del Valle del Guadalquivir, que la zona navegable del río está gestionada por el Puerto de Sevilla y tiene como última señal marítima el Faro de Chipiona y que en la localidad también se ubican la base de los prácticos que asiste a los barcos que entran o salen del río”.

Tres meses después de su polémico baile sin mascarilla en un concurrido chiringuito, Aparcero ha mostrado un mapa del Instituto Hidrográfico de la Marina para asegurar que “antiguamente, había dos canales, desembocando el situado más al sur de ellos frente al término municipal de Chipiona, junto a la punta de Montijo”. Asimismo, ha argumentado, “la boya del Perro –hoy Juan Sebastián Elcano- se encuentra situada delante de Chipiona, siendo junto a la de Salmedina las que embocan y dan entrada al río Guadalquivir, aunque hay otras señalizaciones marítimas”. Por otro lado, Aparcero ha recordado que una desembocadura “es el lugar de encuentro de las aguas fluviales con las delmar y, por imágenes aéreas, se puede comprobar que las del río llegan hasta la zona de Chipiona y, en los períodos de gran caudal incluso hasta Costa Ballena”.

Además, el alcalde de Chipiona asegura que “es impepinable que cuando Juan Sebastián Elcano volvió de dar la vuelta al mundo lo primero que vio fue Chipiona antes de entrar por el río”.

Un político resucitado

Luis Mario Aparcero ha resucitado a la política local después del larguísimo letargo en el que lo mantuvo el denominado ‘Caso Sanlúcar’, un escándalo de corrupción política ocurrido en Sanlúcar de Barrameda a finales del siglo pasado y que consistió en un intento de soborno a un concejal del PP, Manuel Ramírez (alias Cunete), por parte de miembros del PSOE comarcal y de algunos empresarios de la construcción para que el edil no acudiera al pleno en el que iba a votarse una moción de censura del PP y el PA por la que finalmente los socialistas perdieron la Alcaldía sanluqueña y la ganó el popular Juan Rodríguez.

A Cunete, como era conocido el concejal al que intentaron sobornar, le ofrecieron 50 millones de pesetas (300.000 euros actuales), un puesto de trabajo en el Ayuntamiento de Chipiona y un billete de avión para viajar a Lisboa el día que se votara la moción de censura. Sin embargo, el 18 de octubre de 1999 (curiosamente el día de San Lucas, patrón de Sanlúcar), el concejal sobornado presentó denuncia de los hechos y recordó que en el camping de Chipiona le habían ofrecido una bolsa de basura llena de billetes. El caso se mantuvo en los juzgados durante años, porque primero hubo condenas por parte de la Audiencia Provincial de Cádiz, en 2006; dos años después los condenados (incluido Luis Mario Aparcero) recurrieron al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía; e incluso algunos años después recurrieron al Tribunal Supremo, que desestimó el recurso...

De los langostinos a la desembocadura

La guerra entre las dos localidades viene de antiguo, y con los mismos personajes, porque en el año 2003, la entonces alcaldesa socialista de Chipiona Dolores Ramos Reyes, que había sido la secretaria del propio Aparcero y que lo sustituyó tras el escándalo del ‘Caso Sanlúcar’, protagonizó otra polémica parecida. Fue a raíz de que una televisión de Sanlúcar la entrevistara en el contexto de las Carreras de Caballo que se celebran cada año en la playa de Las Piletas. La alcaldesa no solo anunció entonces que al año siguiente habría carreras ecuestres en Chipiona –propuesta que nunca prosperó-, sino que el famoso langostino de Sanlúcar no era realmente de esta ciudad, sino de Chipiona, porque donde realmente desovaban era frente a las costas chipioneras, según aquella alcaldesa que fue inhabilitada en 2004 por haber hecho 345 contratos irregulares en su breve mandato. Aquella afirmación cayó tan mal en Sanlúcar de Barrameda, que la cofradía de pescadores de Bonanza llegó a declarar a Dolores Reyes “persona non grata” e incluso, ya en 2015, la Cofradía de Pescadores de Sanlúcar ha conseguido registrar para sí la marca “Langostino de Sanlúcar” con ese nombre, aunque procedan del caladero del Golfo de Cádiz (que incluye a Sanlúcar, Chipiona y Rota).


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