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El PSOE-A rehusa ahora tomar partido por el no de Sánchez

Avisa de que todos las fuerzas serían «responsables» de las terceras elecciones. El PP-A culpa a Díaz si hay que ir de nuevo a las urnas

20 ago 2016 / 09:07 h - Actualizado: 20 ago 2016 / 09:07 h.
"Elecciones Generales 2016","Susana Díaz"
  • Visita del portavoz parlamentario andaluz del PSOE, Mario Jiménez, al centro María Mackay de Cazorla. / E.Press
    Visita del portavoz parlamentario andaluz del PSOE, Mario Jiménez, al centro María Mackay de Cazorla. / E.Press

El PSOE-A ha planteado una estrategia de perfil bajo durante estas últimas semanas. Ninguno de sus notables, incluida la secretaria general y presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz, ha aparecido en público en un agosto que no es un agosto cualquiera. En Madrid se dilucida la formación de nuevo Gobierno y la federación socialista más poderosa ha optado por guarecerse a la espera de acontecimientos.

No fue hasta ayer cuando su portavoz parlamentario, Mario Jiménez, apareció en una visita a un centro asistencial en Cazorla (Jaén) para dar su visión sobre los últimos movimientos políticos. Lo más novedoso de su intervención fue su regate a la pregunta del millón: si Pedro Sánchez debería optar por la abstención del PSOE para facilitar la investidura de Mariano Rajoy. Susana Díaz y los máximos dirigentes de los socialistas andaluces se han mostrado tajantes en el no al candidato del PP y no se han movido una micra de esa opinión. Sin embargo, ayer Jiménez no dijo sí, pero tampoco no, aquí está la novedad.

«El responsable en primer lugar es el presidente del Gobierno en funciones porque es el que tiene que favorecer las condiciones para que se dé esa mayoría. Hay que trabajar por parte de todo el mundo, no puede haber terceras elecciones. Todos los partidos serían responsables de una situación inexplicable para la ciudadanía», dijo el portavoz socialista. Pero nada dijo del trabajo que podría hacer el PSOE para evitar esos terceros comicios. Sí de la tarea del PP: «Debe ampliar esa base mayoritaria y hacerlo, además, en su entorno ideológico. El Parlamento que salió del 26 de junio es mayoritariamente de derechas».

El PSOE-A mueve sus fichas con discreción. Está en juego la formación de Gobierno en Madrid y el futuro político de Susana Díaz como posible rival de Sánchez al frente del partido. La andaluza cuenta después de su primera derrota electoral con algo menos de margen. Sí cuenta con el apoyo de barones y buena parte de la vieja guardia del partido como contrapeso al comodín de la militancia al que recurre Sánchez para coger aire.

Mientras, el PP-A trata de convertir a Díaz en una de las grandes responsables de que la hipótesis de unas terceras elecciones se convierta en teorema. «También tendrá una parte de responsabilidad si se repiten las elecciones y vamos a una tercera convocatoria electoral. No pedimos al PSOE su apoyo entusiasta, simplemente le pedimos que permita que España tenga gobierno», dijo ayer la vicesecretaria de Política Institucional del PP-A, Patricia del Pozo.

La dirigente popular usó su intervención de ayer para templar los encontronazos que en Andalucía tienen el PP y C’s a cuenta del apoyo del partido naranja a Díaz. La nueva vía que se ha abierto en Madrid entre ambos augura cambios en su convivencia andaluza


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