Ecoperiodismo

«En un kilo de producto ecológico tenemos más porcentaje de alimento que en uno de convencional»

En Andalucía el gasto medio en productos ecológicos es de 50 euros por persona al año, muy lejos de la media europea, aunque es la comunidad autónoma con más superficie e industrias ecológicas de toda España

Ricardo Gamaza RicardoGamaza /
20 feb 2022 / 04:00 h - Actualizado: 20 feb 2022 / 04:00 h.
"Medio ambiente","Alimentación","Ecoperiodismo"
  • Álvaro Barrera.
    Álvaro Barrera.

Entrevistamos a Álvaro Barrera, presidente de Ecovalia, la asociación profesional española de la producción ecológica.

-¿En qué momento se encuentra la producción ecológica en Andalucía?

-Goza de buena salud. Además, es la única que en el último año ha apostado por el pacto verde europeo convocando ayudas para incrementar la superficie ecológica. Andalucía lidera la producción ecológica en España no solo en superficie con 1.098.494 hectáreas, sino también en industrias ecológicas, ya que es la Comunidad que más aporta y representan un tercio de todas las de España. Esto significa que la Comunidad Autónoma representa el 45% del total de superficie ecológica certificada en el país. Le siguen, con cierta distancia, Castilla-La Mancha y Cataluña, con 422.865 y 256.983 hectáreas, respectivamente.

-¿Y respecto a España y Europa?

-España supera los 2,4 millones de hectáreas en producción ecológica y en Europa se contabilizan 17 millones de hectáreas. En Andalucía tenemos unas condiciones agronómicas y climáticas, frente España y Europa, que debemos aprovechar y sacar nuestro valor diferencial que reporte un valor añadido y este es la producción ecológica. Otra cosa es el consumo; aquí estamos por debajo de la media y debemos de realizar campañas de promoción para los consumidores andaluces, como ha hecho el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.

-¿Cuáles son los retos que tenemos que afrontar para que el consumo ecológico siga creciendo en Andalucía?

Fundamentalmente, comunicar qué son los productos ecológicos. Hay que promocionar el consumo de los productos ecológicos para ponernos en la media de Europa. Estamos en 50 euros de gasto por persona al año, muy lejos de la media europea.

-Desde el punto de vista del consumidor, sigue habiendo una percepción de que comer productos ecológico es caro y no es apto para todos los bolsillos.

-Existe una diferencia de precio, pero no siempre es un obstáculo. En algunas producciones, el diferencial es del 20% y en otras es del 200% debido al sistema de producción. En aceite, por ejemplo, puede ir en torno a un euro y en un monogástrico, el diferencial puede ser de un 200%. Lo importante no es el precio, es el valor. En un kilo de producto ecológico tenemos más porcentaje de alimento que en uno de convencional, debido fundamentalmente a la diferencia de fertilización que aporta menos cantidad de agua al alimento.

-El sector de la alimentación está controlado por grandes multinacionales que en la mayoría de los casos se han apoyado en la producción transgénica. Son grandes lobbies que imponen una serie de mantras, como el de que lo transgénico es más seguro y que lo ecológico no aporta valor añadido en lo que se refiere a la salud. ¿Tú qué opinas?

-Si identificamos claramente los transgénicos o el greenwashing con la edición génica al consumidor, ¿cuál elegiría? ¿Pollo criado con maíz transgénico o pollo de ganadería ecológica? A ver qué dice el consumidor. Mis preguntas serían: ¿ha quitado el hambre en el mundo los transgénicos?; ¿ha supuesto una mayor ganancia para el productor, para el consumidor? La respuesta es no. ¿Han ganado más las casas que los fabrican? Sí. La producción ecológica tiene múltiples beneficios. Siempre la vemos en el ámbito medioambiental, de la salud o englobada en agricultura, cuando la producción ecológica es transversal. Da beneficios a la economía porque tenemos un valor añadido; beneficios a la salud porque aportamos salud a las personas; beneficios al medio ambiente porque estamos capturando más CO2. Además, también hablamos de vertebración del territorio y territorio rural. Y también trabajo, con un 30% más.

-¿Cómo es el consumidor andaluz? ¿Asocia la comida ecológica con comida sana?

-Si hay algo positivo que haya traído la pandemia generada por la COVID-19 es que la ciudadanía se preocupa, cada vez más, por lo que come y, en este sentido, los productos ecológicos han registrado una mayor demanda. Además, el sistema de producción ecológica respeta los ciclos biológicos de los alimentos, además del bienestar. Esto conlleva una expresión total de las vitaminas y minerales en los alimentos. Es decir, dejamos que las vitaminas hidrosolubles se expresen en los alimentos. Y una fertilización orgánica aporta unas cantidades de agua adecuadas que mantienen un equilibrio entre la materia seca y acuosa en el alimento. Esto provoca el sabor tan apetecible de los alimentos ecológicos, que es muy valorado por los consumidores.

-¿Y desde el punto de vista de la conciencia ambiental, se consume también para que nuestra alimentación sea sostenible o todavía nos queda mucho camino por recorrer en ese sentido?

-La sociedad, cada vez, está más comprometida y tiene una mayor conciencia ambiental. En este sentido, podemos afirmar que la producción ecológica es un sistema sostenible porque, independientemente de que nuestras universidades -como la de Córdoba- así lo demuestran con estudios e informes, es un sistema sostenible en 360 grados. Es sostenible medioambientalmente, ya que estamos produciendo sin contaminar acuíferos, sin salinizar suelos y no hipotecamos suelo a futuro. Es decir, estos suelos seguirán siendo fértiles y útiles pasado el tiempo. Es sostenible también porque, gracias a los avances científicos y tecnológicos, tenemos un sistema con unos niveles de producción similares al convencional gracias al conocimiento. Es sostenible porque estamos en un desarrollo medioambiental y económico para el productor -agricultor o ganadero- que utiliza este sistema de producción.

-Ecovalia acaba de posicionarse muy claramente respecto a la economía circular.

-En un entorno como el que marca el Pacto Verde Europeo, donde se ha fijado el horizonte de 2050 para alcanzar la neutralidad climática en nuestro continente, consideramos que es más necesario que nunca adoptar medidas que nos conduzcan a modelos económicos dirigidos a la sostenibilidad y al aprovechamiento responsable de los recursos naturales, modelo en el que la Producción Ecológica es un paradigma. Es por ello, por lo que consideramos necesarias medidas como disponer de una Ley de Economía Circular en Andalucía, como la que ya hay en Castilla-La Mancha, y que va en consonancia con la Estrategia Española de Economía Circular.


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