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Ecoperiodismo

Expertos alertan sobre el peligro de extinción del alzacola rojizo

Expertos reunidos en Montilla (Córdoba) han alertado sobre el peligroso declive del alzacola rojizo, una especie muy vinculada al viñedo y al olivar tradicionales, que ya prácticamente ha quedado casi acantonado en el sur de la provincia cordobesa, casi coincidiendo con el marco de la denominación de origen Montilla-Moriles

Ricardo Gamaza RicardoGamaza /
28 nov 2021 / 04:00 h - Actualizado: 28 nov 2021 / 04:00 h.
"Biología","Medio ambiente","Universidad","Ecoperiodismo"
  • Alzacola rojizo. / Alfonso Roldán
    Alzacola rojizo. / Alfonso Roldán

Aves como el alzacola rojizo (Cercotrichas galactotes) han despertado el interés de ornitólogos y conservacionistas. Su distribución restringida al sur de la península ibérica y norte de África, donde se encuentra una subespecie distinta, su vinculación a áreas de cultivos leñosos como la viña y el olivar, su peculiar comportamiento o el continuo movimiento de la cola del que deriva su nombre vulgar, quizá expliquen el porqué. Son numerosos los nombres populares con que es conocido: colita rubia, regarsa, colita jara o abaniquero, lo que demuestra que desde hace mucho tiempo ha estado presente en campos de una amplia geografía; pero como muchas aves de entornos agrarios, su población está disminuyendo drásticamente, lo que, aparte de factores desconocidos, se debe sin duda al abandono de formas tradicionales de cultivo.

Montilla (Córdoba) se convirtió en el punto de encuentro de los distintos grupos expertos en esta ave repartidos por la península ibérica, para debatir sobre el estado de conservación y establecer medidas que impidan su desaparición. Las jornadas técnicas nacionales sobre el alzacola rojizo tuvieron entre sus participantes más destacados a Federico Cabello de Alba, ornitólogo y secretario de la comisión de custodia del territorio del Consejo General del Notariado; Germán López Iborra, titular de ecología de la Universidad de Alicante y coordinador del censo nacional del alzacola rojizo; Juan Manuel Márquez, coordinador de la Fundación Social Universal y miembro del Proyecto Alzacola en el sur de Córdoba; o Inmaculada Cancio, coordinadora del Proyecto Alzacola en la Asociación Harmusch, entre otros expertos. Pero también ha sido relevante la presencia en las jornadas de propietarios, conservacionistas, administraciones e investigadores de esta especie para evaluar el estado de las poblaciones de la especie y desarrollar recomendaciones y estrategias de conservación. Así, con una visión multidisciplinar, el encuentro permitió recoger las diversas inquietudes para satisfacer nuevas demandas no sólo de productos de calidad, sino vinculados a actividades valoradas socialmente, abiertas al enoturismo de calidad, al respeto al medio ambiente y a una imagen y formas de gestión innovadoras. Un planeamiento que tiene al alzacola rojizo como indicador de una actividad agrícola sostenible y respetuosa con el medioambiente.

Entre las recomendaciones que emanaron de las jornadas destaca el de iniciar los pasos para recatalogar a esta especie y encuadrarla en la categoría de en peligro de extinción, ya que los resultados del censo nacional ha venido a corroborar los datos de los distintos grupos locales y regionales sobre el grave declive sufrido por la especie (https://seo.org/monografias-de-aves/).

De la misma forma se consideró destacar “la importancia de la custodia del territorio como una herramienta vertebradora y complementaria a las administraciones”, poniendo de manifiesto la considerable rebaja del coste de la conservación al basarse en convenios de colaboración y confianza.

“Se debe definir el ámbito de acción del grupo nacional de trabajo del alzacola en los proyectos de custodia que se desarrollen”, explican los expertos en las conclusiones. En este sentido, se propone la consideración como plataforma de apoyo a los distintos proyectos y entidades colaboradoras, creando un programa de custodia donde poder reflejar los distintos proyectos de custodia independientemente de su ámbito de acción.

El desarrollo de la guía de buenas prácticas “es crucial para realizar un mapeo sociológico de las zonas de presencia de alzacola”, recalcan en las conclusiones, “dando información de la titularidad de las propiedades, así como herramienta básica para establecer medidas concretas para definir los criterios de los acuerdos de custodia de cada zona”.

En definitiva, se propuso “un texto modelo de custodia para el proyecto Alzacola en el Sur de Córdoba, pudiendo ser extrapolable a los distintos agentes implicados”. Un texto que se puso a disposición del grupo nacional de trabajo sobre el alzacola rojizo para ser distribuido a las entidades que lo deseen.

En estas jornadas técnicas, además de los bloques de exposición de resultados y de experiencias contrastadas de custodia se establecieron tres grupos de trabajo: Grupo de marcaje y seguimiento, grupo de trabajo sobre custodia del territorio y grupo de trabajo de conservación y biología de la especie.


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