viernes, 24 septiembre 2021
21:59
, última actualización
Ecoperiodismo

La importancia de la hormiga

Ricardo Gamaza RicardoGamaza /
11 abr 2021 / 04:00 h - Actualizado: 11 abr 2021 / 04:00 h.
"Ecoperiodismo"
  • La importancia de la hormiga

Coetáneas de los dinosaurios y prácticamente omnipresentes en todo el planeta en la actualidad, las hormigas juegan un papel clave en los ecosistemas. Lo sabe muy bien Soledad Carpintero Ortega, doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Córdoba en 2001, con la tesis “Repercusión de la hormiga argentina (Linepithema humile) en el Parque Nacional de Doñana”. Trabajó como asociada de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) y como interina en la Universidad de Córdoba, siendo en la actualidad una de las principales investigadoras de hormigas en Andalucía.

La importancia de la hormiga

-¿Por qué son importantes las hormigas para un ecosistema?

-Las hormigas son un grupo muy antiguo y exitoso. Fueron coetáneas de los dinosaurios y desde entonces y junto con la radiación de las plantas de flor, se fueron diversificando y extendiendo hasta distribuirse prácticamente por todo el planeta. Además forman parte de la fauna en una proporción dominante, se calcula que conforman entre el 15-25% de la biomasa animal terrestre, estimándose que el peso de todas las hormigas es similar al de la población humana. A esta dominancia en peso animal, se une el hecho de que las hormigas cumplen con importantes papeles en los ecosistemas, como dispersoras de semillas, polinizadoras, depredadoras, siendo presas para numerosas especies de aves o reptiles, o removiendo y aireando el suelo.

-Se dice de los polinizadores que si desaparecieran desaparecería la vida del planeta. ¿Qué pasaría si desaparecieran las hormigas?

-Los importantes y diversos papeles que cumplen las hormigas en los ecosistemas hacen que si desaparecieran del planeta cambiara por completo su fisonomía y funcionamiento, pasando a ser un mundo mucho más empobrecido.

-¿Son un indicador de biodiversidad?

-La variabilidad que se encuentra en el comportamiento de las distintas especies de hormigas y de los nichos ecológicos que ocupan, hacen que se muestren como unos muy buenos organismos bioindicadores. Así, por citar algunos ejemplos, podemos encontrar especies que toleran muy bien las altas temperaturas, otras que requieren ambientes más fríos; algunas especialistas, otras generalistas; especies arborícolas, otras que nidifican en el suelo; unas que prefieren zonas abiertas, sin vegetación, mientras que otras requieren de cobertura vegetal; hay especies tolerantes a la presencia del hombre y que comparten con nosotros jardines y ciudades; otras, por el contrario, necesitan medios en buen estado de conservación y evitarán al hombre.

Por ello, según las especies que encontremos podremos saber qué tipo de medio es, si se trata de un pastizal o un bosque, una zona riparia o semidesértica, o si nos encontramos en la costa o en la montaña. También, el ensamblaje de especies nos indicará si el medio se encuentra en buen estado o si por el contrario ha sufrido alguna perturbación. Todo ello explica que las hormigas se empleen como organismos bioindicadores en numerosos estudios de gestión y conservación de la biodiversidad y de los ecosistemas.

-¿Cuántas especies de hormigas existen?

-En la actualidad se conocen más de 13.000 especies de hormigas. Aunque la mayoría se encuentran en los bosques tropicales, suelen ser insectos dominantes en todos los ecosistemas. Este número de especies queda aún lejos de lo que se estima podría ser el número real, que puede rondar entre 20.000-40.000. Esto se debe a que muchas de las especies viven en ambientes de difícil acceso para el hombre, como por ejemplo en la copa de los altos árboles tropicales, o a que se trate de especies crípticas, de nidos e individuos pequeños, que aún no han sido descubiertas. Además la taxonomía de las hormigas es aún una disciplina con mucho que desvelar. Por ejemplo, gracias al uso de nuevas herramientas en estos estudios, como la genética, en ocasiones se ha encontrado que lo que se consideraba como una especie se trata en realidad de dos especies diferentes o incluso de un grupo de especies. En la Península Ibérica hay citadas unas 300 especies y en Andalucía unas 200, aunque no se descarta que el número vaya aumentando a medida que progresamos en su conocimiento.

-O sea que incluso hay más especies aún sin descubrir...

-Así es. La mayoría de especies por describir se encuentran en lugares exóticos y poco estudiados. Pero incluso en Europa, se describen especies nuevas para la ciencia. El grupo de Mirmecología de la Universidad de Córdoba ha intervenido, hasta el momento, en la descripción de cinco nuevas especies. Por ejemplo la Temnothorax bejaraniensis (Reyes-López, Carpintero-Ortega, 2013), una especie críptica, asociada a ambientes en buen estado de conservación, a la que le pusimos el nombre “bejaraniensis” por su especial abundancia en un lugar destacado de la Sierra de Córdoba, el bosque de ribera del Arroyo Bejarano. Desafortunadamente, y para ilustrar lo que comentábamos respecto al papel de las hormigas como bioindicadoras, tras sufrir la zona una importante degradación debido al ataque de la plaga de la grafiosis a los olmos de ribera, esta especie sufrió una drástica disminución en esta área.

-El comportamiento de las hormigas nos resulta curioso. Son una estructura 'social' muy organizada y jerarquizada.

-En efecto, y de hecho uno de los factores que explica en mayor medida el éxito evolutivo de las hormigas sea su vida social. En realidad, entre los insectos, ellas junto a otro grupo de himenópteros (algunas especies de avispas y abejas) y otro grupo de insectos, el de las termitas, han llevado la vida social a un nivel superior, de manera que se conocen como organismos eusociales (el prefijo eu- quiere decir verdadero).

Entre los insectos eusociales se da una división del trabajo que llega a tal extremo que solo unos pocos individuos de la colonia son los que se reproducen, dedicándose el resto a otras tareas, entre las que se encuentran: el mantenimiento de los nidos, la búsqueda de alimento, o el cuidado de las crías. El hecho de que en las colonias haya sujetos estériles, que sacrifiquen su reproducción para ayudar a sacar adelante a otros individuos, le supuso a Darwin un fuerte dolor de cabeza a la hora de explicar su teoría evolutiva de la selección natural. Sin embargo, ha demostrado ser una estrategia de vida muy conveniente.

La importancia de la hormiga

-¿Y esa estructura social de las hormigas hace que entren en guerra unas colonias con otras?

-Precisamente otra las tareas que deben emprender las obreras es la defensa de las colonias. En una zona suele encontrarse más de una especie de hormigas. Esto se debe a que la propia diversidad de comportamientos y uso de los recursos de las distintas especies, permiten la coexistencia de diferentes grupos en un mismo lugar. Una especie arborícola difícilmente entrará en conflicto con una que nidifique en el suelo; o una especie granívora no competirá con otra depredadora. Pero en ocasiones, se originan terribles guerras entre hormigas, que pueden acabar con la aniquilación de una colonia al completo. Este caso se da, por ejemplo, con la entrada de las especies exóticas invasoras, como la hormiga argentina (Linepithema humile) que no suele compartir territorio con las especies nativas, desplegando técnicas de lucha que no tienen nada que envidiar a las de los mejores generales humanos.

-Su grupo de investigación lleva décadas tratando de desentrañar el mundo oculto (para nosotros) de las hormigas. ¿En qué investigación se encuentran ahora sumergidos?

-En el grupo de Mirmecología del área de Ecología de la Universidad de Córdoba, dirigido por el profesor Joaquín Reyes López, llevamos más de tres décadas trabajando con las hormigas. En todo este tiempo han sido muchos los proyectos emprendidos. En los últimos años nos hemos dedicado sobre todo a estudios dirigidos al análisis de las hormigas como organismos bioindicadores, integrados en proyectos de gestión y conservación, como por ejemplo en el Life BioDehesa. Asimismo, hemos investigado en la línea de la introducción de especies exóticas, problema que afecta en gran medida a la conservación de las especies nativas y en general de la biodiversidad.

-Sin embargo, aunque la importancia biológica de las hormigas es fundamental, suelen trascender más los estudios sobre otras especies.

-A pesar de la importancia de las hormigas y en general de los invertebrados en el funcionamiento de los ecosistemas, su estudio ha estado relegado en España frente a otros grupos faunísticos. Poco a poco se va reconociendo su importancia e interés, lo que se traduce en que nuevos investigadores se estén formando en el conocimiento de los invertebrados y en concreto de las hormigas. Es fundamental continuar en esta línea en vista de los problemas acuciantes a los que se ven sometidos, cada día más, nuestros ecosistemas.


Edictos en El Correo de Andalucía Empleo en Sevilla