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«La incidencia de la obesidad en Andalucía es de las más altas en todo el país»

Luis Juan Morán es el Decano del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía y repasa los problemas de la profesión y de la nutrición de los andaluces

Juanmi Vega @Juanmivegar /
28 sep 2019 / 08:00 h - Actualizado: 28 sep 2019 / 08:00 h.
  • Luis Juan Morán Decano del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía.
    Luis Juan Morán Decano del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía.

¿Cuáles fueron sus inicios?

Yo me aventuré a estudiar esta profesión cuando no estaba homologada. Sólo la impartían tres universidades en España: Pamplona, Vitoria y Barcelona. Tuve la oportunidad de irme a Pamplona a vivir y a estudiar haciendo la diplomatura en nutrición humana y dietética. Coincidió que, en el año en el que finalizaba la carrera, se homologó el título y pudimos salir con una titulación académica y homologada por el Ministerio de Educación.

¿Por qué eligió esa profesión?

Viene por familia. Mi padre es médico y estaba especializado en temas de nutrición. A través de ese río me llamó la atención, me dieron la oportunidad de marcharme a estudiar fuera. Al principio no me llamaba la atención en exceso, al final se ha convertido en mi pasión. Llena mi vida.

¿Cuál es la labor de un nutricionista?

Nuestra profesión es muy joven y es muy desconocida. Nuestro término oficial es dietista nutricionista, porque los dietistas son los técnicos de formación profesional.

Nuestra labor está vinculada a todos los procesos de alimentación, no sólo como tratamiento, también como preventivo e investigación. Mantener un adecuado estado de nutrición hace que los tratamientos tengan efectos mucho mejores y sean más llevaderos para las personas.

La nutrición es algo fundamental en el día a día.

Si nos paramos a pensar, nuestra vida gira en torno a la alimentación. Sin esa alimentación no podríamos estar vivos. Ese aspecto de tener una adecuación en nuestro patrón alimentario para mantener un estado de salud óptimo, ahí un nutricionista dietista tiene un papel clave.

¿Cómo es la alimentación de los andaluces?

Es un tema controvertido porque siempre pensamos que, como España es un país mediterráneo, nosotros tenemos un patrón de alimentación mediterránea y eso no es así.

Hace 50 años sí teníamos ese patrón de alimentación, pero últimamente estamos occidentalizando nuestra alimentación con mucho producto procesado que sumado a la falta de actividad física deriva en los problemas de sobrepeso, tanto en adultos como en niños. La incidencia de obesidad en Andalucía es de las más altas en todo el país.

¿Cómo se podrían reducir esos niveles de obesidad?

Deberíamos atacar por varios frentes: el primero es de carácter preventivo. Se hacen políticas de salud dedicadas a la promoción de hábitos saludables relacionadas con la alimentación, pero parece que no son del todo efectivas porque la incidencia de obesidad sigue aumentando. Algo falla.

También hay que poner a disposición de la población los servicios de un dietista nutricionista al que poder acudir para poder solucionar esos problemas o esa falta de formación. Muchas veces decimos que los niños tienen que comer mejor. Quizás es que los padres no tienen la formación adecuada en nutrición para ofrecerle la alimentación más adecuada. Partimos de la base que un padre o una madre siempre quiere darle lo mejor a su hijo. Muchas veces se hace desde el desconocimiento. Esa formación es necesaria y debe tener un respaldo profesional.

Muchas veces queremos ponernos a dieta y acudimos al médico de cabecera que nos da un papel fotocopiado con una dieta tipo. ¿Ese es también otro problema que tiene su profesión?

El principal problema es que nuestra profesión no está instaurada dentro de la sanidad pública. Es algo que venimos demandando desde hace años para poder prestar esos servicios nutricionales a la población en general. Cualquier persona que tenga un problema ligado a la nutrición tiene que pagar de su bolsillo al profesional. No puede acudir a la sanidad pública. Esa papeleta se cubre con el médico de cabecera, enfermería o un endocrino, pero estos compañeros no pueden cubrir toda la demanda. Esto es un perjuicio para los bolsillos menos poderosos porque si no dispones de dinero no puedes acudir a un profesional. Siempre pensamos que alimentación y problemas de alimentación es obesidad, pero los pacientes oncológicos que han tenido grandes bajadas de peso, que están inapetentes, que no sabe qué pueden comer, esa es una población muy sensible que necesita un asesoramiento especializado. Por eso demandamos al SAE la creación de la categoría profesional.

Algo que lleva un tiempo de moda entre la gente que acude al gimnasio son el uso de suplementos. ¿Es bueno? ¿Tiene que llevar un seguimiento?

Son varias patas. ¿Quién ha asesorado a esa persona? Muchas veces nos encontramos con el intrusismo profesional, gente que sin formación está asesorando a la gente y puede llegar a poner en riesgo la salud de los que asesora.

Cada vez vemos a más personas que hacen deporte y se apuntan a pruebas que requieren de un esfuerzo físico importante y piensan que con esa suplementación van a llegar a poder hacer mejores marcas. En nutrición deportiva se habla que la alimentación es la base. La nutrición adaptada al entrenamiento y a la competición es el siguiente escalón y por último está la suplementación. Hay caso en los que, con la alimentación tradicional, no se puede llegar. Hay deportistas que necesitan cubrir unos gastos de energía muy altos.

Muchas veces hacemos gastos importantes en suplementos nutricionales algunos de los cuales no tienen validez e incluso pueden mermarnos la salud. Hay algunos productos que nos venden como reductores de peso y lo que hacen es reducir la masa muscular. Debemos vigilar mucho esa venta de productos y siempre ver quién nos lo está diciendo.

Si no hay una alimentación equilibrada y saludable, el consumo de suplementos no nos va a ayudar a ordenar esos desequilibrios.

También vemos a ‘influencers’ que dan consejos sobre alimentación en sus redes sociales y las dietas milagro.

Hay que luchar contra el concepto de dieta milagro porque está asociada a hacer algo de forma transitoria para llegar bien a una fecha, pero descuido mis hábitos generales. Hacer estrategias extrañas para entrar en el bañador pero sigo descuidando los hábitos el resto del año. Se trata de llegar bien al verano sin necesidad de recurrir a estrategias extrañas.

Si vemos a artistas, famosos que venden productos sin tener esa formación, es volver a lo que decíamos antes. Muchas veces hay que pensar que el influencer es un producto y se venden ellos, no buscan la salud de la población general.

¿Estamos viviendo un tiempo en el que se está normalizando la obesidad?

Hay un equilibrio entre estética y salud. Siempre está la figura de la persona que tiene exceso de peso, pero que está muy feliz y contenta. Eso puede enmascarar otros sentimientos y emociones.

Siempre hay que ver el estado de salud, pero no el actual, sino el que tendremos en el futuro. Que ahora no tengamos ningún problema no quiere decir que en un futuro se pueda tener esos problemas. Siempre hay que buscar el equilibrio entre verse bien y una composición corporal adecuada, porque hablar de peso tampoco es correcto. Hay ciertos estudios que dicen que tener un pequeño exceso de peso, pero tener una buena actividad física es saludable. Hay que buscar el equilibrio.

Usted es decano del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía (CODINAN). Cuéntenos cómo va la institución.

Nuestra profesión es muy joven. Poco a poco han ido surgiendo los colegios profesionales. En 2014 empezó a funcionar. Aúna a todos los dietistas nutricionistas de Andalucía y les damos cobertura a nuestros profesionales y también nos aseguramos de la calidad asistencial a los pacientes. Siempre es bueno irnos a la web del colegio para ver que la persona que nos trata tiene la titulación adecuada.

¿Tiene salida laboral vuestra profesión?

La hay si lo buscamos. En restauración colectiva, por cuenta propia en consultas, nutrición deportiva, trabajando junto con otros profesionales. Sí se merma un poco por el intrusismo profesional. Hay personas que sin la capacitación legal adecuada están funcionando y programando planes nutricionales. Eso es una competencia desleal que sí que hace que merme nuestras salidas laborales y desde el Colegio luchamos contra ellos. Recientemente hemos tenido reuniones con la Administración andaluza para buscar solucionar los casos de intrusismo que tenemos en nuestra profesión.

¿Cómo ve la profesión a 20 años?

Si miramos hacia atrás, en estos 20 años de titulación ha ido creciendo a un ritmo bastante bueno. Somos los últimos en llegar si nos comparamos con otras de la rama sanitaria. Vamos muy bien y crecemos a pasos agigantados en comparación al resto de profesiones. Creemos que en este tramo, en estos próximos 20 años iremos a más. Se ha creado el Consejo General de Colegios profesionales de Dietista Nutricionista que nos ayudará a luchar por todos los profesionales del país.


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