jueves, 24 septiembre 2020
11:11
, última actualización

Maeztu abre queja por el «mal funcionamiento» de la ventanilla electrónica del SAS para validar méritos de la oferta de empleo

La oficina del Defensor del Pueblo Andaluz constata problemas en la realización de la autobaremación on line

  • Jesús Maeztu, en el Parlamento andaluz. / Julio Muñoz (Efe)
    Jesús Maeztu, en el Parlamento andaluz. / Julio Muñoz (Efe)

La Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, dirigida por Jesús Maeztu, ha abierto una queja de oficio dirigida a la Consejería de Salud interesándose por la Ventanilla Electrónica de la persona Candidata (VEC), puesta en marcha por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) para que las personas que participan en las Ofertas de Empleo Público puedan validar sus méritos de cara a la OEP 2013-2015, tras la denuncia realizada por CSIF de Almería sobre el «mal funcionamiento» de la misma.

En este sentido, en el texto de la queja, consultada por Europa Press, el Defensor añade que además de haber tenido conocimiento a través de los medios de comunicación de la denuncia de CSIF, la institución «está recibiendo algunas quejas que así lo manifiestan».

De este modo, la Defensoría recuerda que mediante resoluciones de la Dirección General de Profesionales del SAS, de fecha 18 de marzo de 2015, se convoca concurso oposición, por el sistema de promoción interna, para cubrir vacantes de enfermero, fisioterapeuta y matrona dependientes de este organismo en cumplimiento de la OPE 2013-2015.

En dichas resoluciones, continúa, se establece que «el autobaremo de méritos podrá ser presentado vía on line por el Registro Telemático de la Junta de Andalucía, al que se accederá desde la web del Servicio Andaluz de Salud (www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud), o en soporte papel ante algunas de las Oficinas de Registros indicadas en la base 4.1.b)».

De este modo, Maeztu señala que quienes utilizaron esta vía electrónica para su autobaremación accedieron con su usuario y contraseña a la web de atención profesional del SAS, acreditando la fecha y hora de registro dentro del plazo establecido, pero, al parecer, «no se ha registrado este autobaremo de forma física, no pudiendo justificar lo contrario, debido a lo cual se les ha inhabilitado dicho autobaremo, dado que el SAS no cuenta con sede electrónica como es preceptivo».

Como consecuencia de ello, explica que cuando se publica la resolución de dicha Dirección General por la que se hace pública la lista de personas opositoras a las que se les requiere la documentación acreditativa de requisitos y méritos alegados y autobaremados, «muchas de las que utilizaron la vía electrónica para la autobaremación no figuraban con puntuación en este apartado».

Así, la Defensoría explica que «al no estar habilitada la sede electrónica del SAS se permitió el acceso a su página web con el usuario y contraseña del sistema, para rellenar ofimáticamente la solicitud que, luego, hay que presentar en papel físicamente. Al parecer, dado que el sistema informático del SAS no diferencia claramente entre la forma de acceso a la presentación telemática y ofimática, se ha generado una confusión por la inadecuación del soporte informático, y la falta de instrucciones claras y precisas para la presentación de esta documentación».

«FIASCO ABSOLUTO»

Además, Maeztu asegura que tanto en los medios que se hacen eco de la noticia, como CSIF y las personas que han presentado queja al respecto coinciden en calificar la experiencia como de «fiasco absoluto», afirmando que es tal la situación que solo en la provincia de Almería «se han recibido decenas de quejas de los trabajadores por las largas esperas on line y el mal funcionamiento en general del portal, con el perjuicio que ello está ocasionando a los usuarios a la hora de realizar la baremación de los méritos a alegar».

Por todo ello, el Defensor del Pueblo Andaluz ha decidido iniciar queja de oficio para que la Administración sanitaria proporcione una mayor información sobre dicha cuestión, que «permita contar con los datos necesarios para poder emitir una resolución», concluye.

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