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Moreno salva la presión de Olona y Espadas pero deja en el aire pacto con Vox

Espadas anima a Moreno a centrar el debate en la «Andalucía real» alejada del «cuento de hadas» de su «propaganda»

13 jun 2022 / 20:53 h - Actualizado: 14 jun 2022 / 11:38 h.
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  • Moreno salva la presión de Olona y Espadas pero deja en el aire pacto con Vox

El candidato del PP a la reelección como presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha salvado este lunes la presión de la candidata de Vox, Macarena Olona, y del socialista, Juan Espadas, pero ha dejado en el aire si pactará tras el 19 de junio con la formación que lidera Santiago Abascal, que le ofrece su «mano tendida».

En el segundo debate televisado de la campaña electoral, en este caso en Canal Sur, los candidatos se han empleado a fondo y han imprimido un ritmo más intenso para defender sus posiciones y, en algunos casos, para acorralar al contrario en el intento de arrancar respuestas, en la mayoría de ocasiones sin éxito.

El debate ha vuelto a repetir el esquema de los bloques, las izquierdas unidas intentando desmontar la gestión de Moreno; PP y Cs han defendido su labor durante la legislatura; y Vox con un discurso ideológico, sin propuestas andaluzas, buscando tensionar.

La posibilidad de un pacto electoral entre PP y Vox ha vuelto a centrar el debate, en esta ocasión con un posicionamiento claro de Olona, que ha presionado a Moreno para que se pronunciara sobre si pactará con ella, ya que le ha advertido de que le exigirán entrar en el Gobierno aunque sólo necesite un escaño o la abstención.

Olona abrió y cerró el debate emplazando a Moreno a posicionarse, aunque el presidente no ha respondido a este envite y ha asegurado que quiere un gobierno en solitario, en una «alianza con los andaluces» y ha expuesto la «incoherencia» de Vox de querer entrar en una institución «en la que no cree».

La candidata de Vox incluso ha escenificado su propuesta, mostrando su mano tendida al candidato popular e instándole a que respondiera, aunque también le ha propuesto ser su vicepresidente si Vox gana, lo que Moreno ha calificado como «un delirio».

A pesar de la proposición, Olona ha dicho que ella tiene «tan poquitas ganas de gobernar juntos como el señor Moreno».

La posibilidad de una repetición de elecciones, como expuso Moreno en su día, podría tomar cuerpo si Moreno se queda cerca de la mayoría absoluta pero Vox mantiene su amenaza de no prestar ni un escaño.

El PSOE no apoyará la investidura de Moreno y Teresa Rodríguez tampoco, mientras Por Andalucía mantiene que abriría una reflexión, aunque apunta también al no.

Espadas ha calificado la propuesta de Vox como «una declaración de amor en toda regla, clara y clarita», en lo que sería «el segundo capítulo del pacto» de 2018 y también ha emplazado al candidato popular a decir si va a «consolidarlo» permitiendo a «la ultraderecha» que entre en el gobierno.

Marín se ha vuelto a ofrecer como la garantía para mantener «el cambio» en Andalucía sin que Vox llegue al gobierno, repitiendo un ejecutivo bipartito de PP-Cs, y ha advertido de que la otra posibilidad es entrar en una etapa de «líos».

La candidata de Por Andalucía, Inmaculada Nieto, ha apostado por un gobierno «útil, progresista y andalucista», abriendo la puerta a pactar con el resto de la izquierda, y ha hecho un llamamiento a la movilización del activismo social, del sindicalismo, del movimiento LGTBI, del feminismo y de los jóvenes.

La polémica en el debate empezó pronto, ya que en el primer bloque Olona acusó a Moreno de permitir que los libros de enseñanza incluyan educación sexual en la que se enseña a los niños de 10 años a masturbarse, a lo que el presidente le ha acusado de «faltar a la verdad» y de utilizar «mercancía caducada».

La candidata de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, entró a ese debate defendiendo la educación sexual en niños y ha ironizado con que es mejor que los «colegios de curas que enseñaban a los niños que masturbarse les dejaba ciegos».

El mayor rifirrafe entre Espadas y Olona se ha producido a cuenta de la corrupción, ya que la candidata de Vox le ha reclamado que se devuelva «lo robado» en los ERE y ha aludido al pago de «prostitutas» en los burdeles, ante lo que el socialista le ha pedido respeto, que no «insulte» a la audiencia y que no hable más de ese dinero porque «son ayudas que reciben los trabajadores de empresas en crisis».

Nieto intentó sin éxito que Moreno explicara algunos casos de presunta corrupción de su partido que están en los tribunales de Almería, aludiendo incluso a una «imputación» de la consejera Carmen Crespo, lo que ha provocado el único momento del debate en el que Olona ha defendido a Moreno asegurando que eso es mentira.

La situación de Canal Sur, cuyos trabajadores se manifestaron a las puertas del debate, también ocupó parte de las intervenciones de los candidatos, cuando Marín retó a Olona a posicionarse sobre si cerraría el medio público, como recoge su programa. La candidata respondió que los profesionales mantendrían sus puestos pero «los enchufados, activistas y amiguetes no van a durar ni un telediario».


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