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Ecoperiodismo

Radiografía de la sequía

Ya se producen cortes de agua en muchas localidades andaluzas. En Andalucía el 80% del agua se sigue dedicando a regadío.

Ricardo Gamaza RicardoGamaza /
24 jul 2022 / 10:07 h - Actualizado: 21 jul 2022 / 10:09 h.
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  • Radiografía de la sequía

Una parte del territorio de la Unión Europea (UE) se encuentra en riesgo de sequía, algunas zonas en niveles de aviso (46%) y otras en alerta (11%). Según el informe 'Sequía en Europa - Julio de 2022', publicado el pasado lunes por la Comisión Europea, España es una de las zonas más afectadas. Otro estudio que acaba de ver la luz, elaborado por investigadores estadounidenses de la Woods Hole Oceanographic Institution, explica las causas por las que España y Portugal han llegado al mayor nivel de sequedad últimos 1.200 años.

La reserva de agua de los embalses en Andalucía ha perdido 88 hectómetros cúbicos de agua en la última semana y guardan ahora 3.352 de un total de 11.167, el 30,01% de su capacidad, lo que supone un 6,83% menos que hace un año, cuando contabilizaban 4.114 hectómetros cúbicos (36,84%), según ha publicado el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

En plena ola de calor, algunos puntos de Andalucía ya comienzan a sufrir restricciones de agua. Es el caso de los vecinos del Arroyo del Ojanco en Jaén, donde el corte de agua se incia a las 24 horas y hasta las seis de la mañana no vuelven a tener agua en sus grifos. 2.300 vecinos afectados debido a que el embalse del Guadalmena que los abastece está al 22% de su capacidad.

En la Sierra de Huelva se está sufriendo la sequía más grave que se recuerda. El suministro de agua permanece cortado siete horas al día en 14 poblaciones, con un censo de unas 12.000 personas que se multiplica durante el verano. La Mancomunidad de Servicios de la Provincia de Huelva, de quien depende la empresa pública de abastecimiento, Giahsa, ha pedido al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, que haga obras de emergencia con cargo al canon del agua que pagan los usuarios en el recibo para sufragar ese tipo de gastos. Esa petición contrasta con la decisión de Moreno de suspender al menos durante un año ese impuesto para «ayudar a las economías familiares» frente a la alta inflación. Decisión tildada como “populista” por Ecologistas en acción ya que a penas supondría un ahorro máximo de 40 euros al año en las familias andaluzas y la eliminación de un instrumento de inversión necesario en esta época de crisis hídrica.

En Málaga, el embalse de la Viñuela que es la principal de agua para consumo humano de muchos de los municipios de la Axarquía y con una importante demanda para su uso en regadíos de la comarca, quedan solo 22,6 hectómetros cúbicos, el 14% de su capacidad total. Por ello, esta semana a empresa pública Aguas y Saneamiento de la Axarquía (Axaragua) ha pedido a sus ayuntamientos mancomunados planes de ahorro de agua para reducir un 20% el consumo humano.

Córdoba es la provincia con los peores porcentajes agua embalsada de toda Andalucía (al 20%). En la provincia cordobesa destaca la preocupante situación de las localidades del norte que ya reciben desde el viernes 15 de julio un 10% menos de agua en sus depósitos municipales para hacer frente a la situación de sequía del embalse del que se abastecen, Sierra Boyera, que cuenta con apenas un 15% de su capacidad. Estas restricciones de agua se aplican a los municipios dependientes del sistema de Sierra Boyera, pendientes de la ejecución anunciada por las administraciones -Gobierno, Junta y Diputación Provincial- del proyecto de conexión para llevar agua desde el embalse de La Colada al de Sierra Boyera.

Para Luis Babiano, el gerente de la Asociación que aglutina a las empresas públicas de agua en España (AEOPAS), el problema no es la sequía en sí sino que en Andalucía, como en el resto España, existe una “invisibilización” de las diferentes problemáticas que existen con el agua: “Solo se habla cuando hay un fenómeno de sequía. Entonces sí pasa a las agendas económicas, políticas y públicas”. Babiano desde Aeopas lleva años solicitando fondos de agua para los municipios rurales ya que “hay una grave situación de precariedad en el suministro de agua en muchas poblaciones rurales de Andalucía, que requieren inversiones urgentes por parte del Gobierno andaluz y del Estado”. Para el gerente de AEOPAS es vital “hacer planes de inversión sobre todo de reducción de pérdidas en los municipios menores de 20.000 habitantes”, pero también la protección a los acuíferos, muchos de ellos en riesgo de contaminación o sobreexplotación. Las conexiones a infraestructuras existentes, la ordenación de usos y la elaboración de planes de sequía en todos los municipios, son también cuestiones clave para combatir episodios de sequía. Actualmente los planes de sequía se contemplan según la Ley de Aguas de Andalucía solo para los que superan los 10.000 habitantes.

Sin embargo, es cierto que se ha avanzado mucho en estos años en planificación, prevención, adaptación y coordinación institucional en las ciudades de Andalucía, como destaca Babiano, quien apunta la labor desarrollada por muchos operadores públicos de agua como EMASESA, Emproacsa, Aguas del Huesna, Aguas de Cádiz, Chiclana Natural o el municipio cordobés de Lucena, que han elaborado sus Planes de Gestión de Riesgo de Sequía a través de un proceso de participación. “Estos operadores, sin duda, gestionaran esta sequía adoptando medidas técnicas de gestión que ya han sido debatidas, consensuadas y defendidas por los ciudadanos”.

Babiano señala que en nuestras ciudades a pesar de estar en sequía tienen una “buena noticia porque tienen agua y las sequías se gestionan cuando se tienen agua para con tranquilidad implementar las acciones contempladas en los planes de sequía”. Desde su óptica, las ciudades deberían estar ya emitiendo campañas de concienciación y deberían de ser autorizadas a negociar para adquirir recursos cercanos a sus sistemas de abastecimiento. “Los pueblos y ciudades están rodeados de zonas regables y deben de llegar a un punto de acuerdo con el sector agrícola para utilizar sus recursos en caso de que sean imprescindibles para los pueblos o las ciudades. Por supuesto con sus correspondientes indemnizaciones”, afirma el gerente de AEOPAS.

En este sentido, los grupos ecologistas y los expertos de la Fundación Nueva Cultura del Agua ponen el énfasis en lo agrario y en el modelo expansionista hidráulico, basado en la demanda constante de agua para regadío. El dato sin duda es muy revelador: en Andalucía más del 80% del agua se destina a regadíos. En un escenario de cambio climático es obligado replantear la política agrícola y detener las proclamas políticas populistas basadas en las promesas falsas de ampliaciones de regadíos que no se cumplen y perseguir con dureza de la ley los pozos ilegales.

Entre las buenas prácticas destaca Emasesa, que pese a no estar en situación de alerta por sequía, ha impulsado una campaña de concienciación para reducir el consumo de agua a 90 litros por persona y día en el área metropolitana de Sevilla. Aguas de Cádiz por su parte ha puesto en marcha un observatorio de participación ciudadana que se ha convertido en un instrumento básico para una nueva gestión del agua en los municipios, basándose en la corresponsabilidad de la ciudadanía, las empresas gestoras y las administraciones responsables.


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