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Radiografía del quebrantahuesos en Andalucía

El Proyecto de Reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía comenzó hace ya treinta y tres años

Ricardo Gamaza RicardoGamaza /
04 ago 2019 / 08:00 h - Actualizado: 02 ago 2019 / 16:08 h.
"Ecoperiodismo"
  • El Quebrantahuesos. / Antonio Atienza
    El Quebrantahuesos. / Antonio Atienza

La leyenda cuenta que Esquilo, el dramaturgo de la Grecia clásica, tras consultar el Oráculo de Delfos, recibió el vaticinio de que moriría aplastado por una casa. Para tratar de eludir ese destino, el autor de tragedias se trasladó a vivir fuera de la ciudad, al campo. Como si de una de sus obras se tratara, un día mientras paseaba un ave le arrojó desde los cielos una tortuga que acabó con su vida. Ese ave era un quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), que recibe su nombre porque se nutre de restos óseos que rompe arrojándolos desde las alturas para fracturarlos y comer el tuétano.

El propio quebrantahuesos estuvo a punto de convertirse en leyenda de los cielos andaluces en el año 1986 cuando despareció el último ejemplar de esta especie que sobrevivía a duras penas en el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas y en el de la Sierra del Castril. A partir de entonces, el equipo liderado por Rafael Arenas, ex jefe de servicio en la Consejería de Medio Ambiente hasta hace unos meses, ideó y desarrollo un plan para devolver a esta ave necrófaga a su hábitat andaluz. El punto de inflexión para lograr la recuperación del quebrantahuesos en Andalucía fue la creación del centro de cría en cautividad “Guadalentín.

Este centro de cría en cautividad, gestionado de manera sobresaliente por la Fundación Gypaetus, alberga actualmente 7 parejas reproductoras y dos en formación y un total de 24 ejemplares. Hasta este año se han producido 169 huevos, de ellos 113 embrionados, nacieron 93 pollos y 83 se liberaron o fueron integrados en el programa de cría. “En la actualidad, su producción está entorno al 30% de la producción del European Endangered Species Programme (EEP) y está llamado a especializarse en mantener las líneas genéticas más valiosas y en alta productividad”, explica Rafael Arenas.

Radiografía del quebrantahuesos en Andalucía
Quebrantahuesos en pleno vuelo. / Antonio Atienza

En el año 2006 se iniciaron las primeras sueltas de pollos de quebrantahuesos, que con las de este año, ascienden a 62 individuos, a los que hay que sumar 7 pollos nacidos en libertad de las parejas establecidas y consolidadas en el medio natural y que fueron liberados en su día.

En la presente temporada se ha producido un hito histórico y todo un reto para el personal que trabaja en el proyecto de reintroducción: Se han liberado nueve ejemplares, a los que hay que sumar los dos pollos nacidos en los territorios procedentes de dos parejas de libertad. “La elevada cifra de pollos liberados habla también de como ha ido aumentando la confianza de los socios europeos en el proyecto andaluz fruto de los excelentes resultados conseguidos en el mismo”, aclara Rafael Arenas, que ha estado al frente de este proyecto emblemático hasta su reciente cese.

La reintroducción del quebrantahuesos ha sido también un proyecto innovador, como explica Arenas: “Además de portar anillas y emisores gps o gsm, a partir del año 2018 “se diseñó un novedoso sistema de decoloraciones para tratar de facilitar la recogida de citas por parte de naturalistas, basado en el orden de mudas, pudiendo llegar a identificarse ejemplares de hasta cuarto plumaje”.

A partir del primer año de vida todos los ejemplares de quebrantahuesos realizan movimientos dispersivos. Se han detectado aves que se han asentado durante años completos en el Pirineo antes de regresar a Andalucía y establecerse en un territorio como en el caso de ‘Tono’ o más recientemente ‘Tugia’, que aún permanece allí. Durante la etapa dispersiva han visitado prácticamente todos los grandes sistemas montañosos españoles, llegando incluso a adentrarse tanto en Portugal como en el Pirineo francés. Las zonas más visitadas fuera de la región han sido Gredos, Picos de Europa, Pirineo, Alto Tajo y Sierras de Albacete. Dentro de la región destaca sobre todo Sierra Nevada.

La historia de ‘Tono’ y ‘Blimunda’

Las parejas de quebrantahuesos son estables toda su vida. Son de esas especies de la naturaleza que se mantienen fieles ‘hasta que la muerte los separe’. La historia de la pareja formada por ‘Tono’ (2006) y ‘Blimunda’ (2019), la primera en criar en el año 2015, ha sido la más seguida por los expertos. Una relación que mantiene una “salud excelente”, como apuntan desde la Fundación Gypaetus, y como muestra está que ha sacado adelante su cuarto pollo, habiendo criado con éxito cuatro de las cinco temporadas que han pasado desde entonces. Otra pareja estable de quebrantahuesos es la de ‘Marchena’ (2012) y ‘Hortelano’ (2010), que también han criado a su tercer pollo de manera consecutiva desde que se reprodujeran por primera vez en el año 2017.

En cuanto a los nuevos territorios, la pareja formada por ‘Encina’ (hembra del 2012) y ‘Sansón’ (macho del 2013), sorprendió gratamente en la presente temporada con la construcción de su primer nido y la puesta de su primer huevo. Nació un pollito, si bien a los pocos días de edad el mismo desapareció. La pareja sigue regentando el territorio, por lo que los expertos confían en que la próxima temporada lo intenten de nuevo.

Radiografía del quebrantahuesos en Andalucía
Pareja en centro de cría. / Rafael Arenas

El territorio que desde hace muchos años regenta ‘Vera’ (hembra del 2013), que en su día compartiera con la hembra ‘Sonia’ (hembra del 2015), finalmente se ha establecido junto a ‘Guadalquivir’ (macho del 2013). Este año se han observado cópulas e incluso el arreglo del nido que en su día construyeron las dos hembras. Es muy probable que la próxima temporada esta pareja territorial llegue a realizar la puesta, siendo el cuarto territorio ocupado por quebrantahuesos.

Por otro lado hay otros territorios que están siendo ocupados por nuevas parejas como el caso de la hembra ‘Estela’ (2013) y el macho ‘Rayo’ (2014), en lo que sería el quinto territorio ocupado. Desde esta primavera el macho ‘Nerpio’ (2013) ha sido observado en numerosas ocasiones junto a una hembra del año 2015, probablemente ‘Sonia’, compartiendo territorio, posadero, vuelos y demás actividades vitales. Éste sería el sexto territorio.

Otro dos ejemplares componen el séptimo territorio que han sido seguidos durante los meses de otoño e invierno compartiendo vuelos, posadero, dormideros y acicalándose el uno al otro, son el macho ‘Bigup’ (2015) y la hembra ‘AMA’ (2016). Por su corta edad no se espera que lleguen a intentar la reproducción la próxima temporada.

‘Viola’, la veterana de los cielos

En cuanto a ‘Viola’, una de las hembras de mayor edad, ha sido observada durante el invierno expulsando a juveniles de su especie y también acompañada por un macho adulto sin emisor, al igual que el año pasado fuera observada incluso copulando con un macho adulto. Sin embargo, existe aún la duda de si este macho podría ser un adulto de los que se liberaron en los primeros años y de los que se le desprendió el emisor o si se trata de ‘Tono’, macho territorial emparejado con ‘Blimunda’ pero que desde el año 2015 ha sido observado realizando cópulas con esta hembra. ‘Viola’ también estuvo cerca de emparejarse con ‘Huéscar’, ejemplar fallecido en 2016 por envenenamiento en la misma localidad granadina que le dio nombre y con el que también fue observada copulando y compartiendo territorio. Esta hembra ha sido observada realizando aportes a nido. Se hablaría así de un octavo territorio, en este caso.

Un joven macho del año 2016 llamado ‘Góntar’ parece también haberse establecido en un territorio desde el pasado otoño, El caso de este joven macho resulta llamativo porque al igual que ocurriera con ‘Vera’ cuando compartió el mismo junto a la hembra ‘Sonia’, pues en este caso desde hace meses ‘Góntar’ lo comparte junto a otro macho, en este caso ‘SEPRONA’, si bien lo normal es que al igual que ocurriera con las dos hembras se trate solo de una asociación de carácter transitorio que los ejemplares suelen disipar cuando alcanzan la edad sexual madura y definitivamente se forman las parejas. ¿Noveno territorio?

Radiografía del quebrantahuesos en Andalucía
Antonio Atienza

Los técnicos de seguimiento también han centrado gran parte de sus esfuerzos en la búsqueda e identificación individual de ejemplares a los que no les funciona el emisor satélite o bien se les ha desprendido el mismo, así como al repaso de los más de treinta lugares potenciales de albergar parejas reproductoras. “Los resultados obtenidos han sido muy satisfactorios y se estima que unos 43 ejemplares de quebrantahuesos sobrevuelan los cielos andaluces”, explica Rafael Arenas.

Otro dato de interés del proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía, es que tanto la primera ocupación del territorio como la edad del primer intento reproductor y del primer éxito se acortan notablemente (entre 2 y 4 años) con respecto a lo publicado hasta ahora. Este hecho, “donde los ejemplares consiguen sacar su primer pollo con la mitad de la edad que los ejemplares pirenaicos significa que la especie ha encontrado un magnífico hábitat con bastante alimento”, recalca Arenas.

La lucha contra el veneno

“No hay que olvidar que esto ha sido posible muy especialmente también al trabajo realizado por la Estrategia Andaluza contra el Veneno que ha conseguido neutralizar en gran medida los efectos de esta práctica indeseada e ilícita, con la participación de los Agentes de Medio Ambiente y la Guardia Civil del Seprona”, apostilla el ex jefe de servicio de la Junta de Andalucía y responsable del proyecto hasta hace poco.

Hasta la fecha se han localizado diecinueve ejemplares muertos. De ellos 7 lo han sido por veneno, 2 por plumbismo, 1 por disparo (pendiente de juicio en Albacete), 1 por infección fúngica, 7 de causas desconocidas (muy probable que 4 fuera por veneno) y uno que está en proceso de análisis.

Es también interesante reseñar que en el proyecto se pueden diferenciar claramente dos períodos. El primero es de 2006 a 2011, se liberaron 19 pollos, que soportó una mortalidad entre el 47,36% y el 94,73% (si incluimos los desaparecidos sin localizar) y de ellos, entre el 21,05%-36,84% murieron por veneno. En 2011 se decidió suspender las sueltas y tras la puesta en marcha de un plan específico de lucha contra el veneno en la zona, se volvieron a liberar en 2012. “En este segundo período se han soltado 43 ejemplares, la mortalidad ha descendido al 23,25% y sólo el 6,97% de ellos han muerto por veneno”, apunta Rafael Arenas, que incide en que “este es el momento de comenzar a trabajar en la preparación (estudios y sensibilización) de un nuevo lugar de suelta fuera de este entorno para que un breve período de tiempo (3-4 años) pueda ser una realidad”. El principal objetivo debe ser la conexión con la población de Marruecos, adelanta.

“Resulta muy importante continuar con la apuesta que desde la Administración se ha llevado a cabo en pro de una especie tan emblemática e interesante. El Proyecto de Reintroducción continúa dando sus frutos y evolucionando hacia el objetivo definitivo que es la consolidación de una población andaluza silvestre y autónoma. La importancia desde el punto de vista geográfico de esta población es muy alta, debido a que puede actuar de nexo de unión con poblaciones actualmente aisladas como la pirenaica y la africana. Están sentadas las bases para que se consiga el objetivo y no pueden dilapidarse los logros obtenidos hasta hoy, la apuesta de la administración debe ser clara desde la cría en cautividad hasta el seguimiento de la especie sin abandonar un ápice la lucha contra el veneno”, explica Arenas.

Desde el punto de vista económico el quebrantahuesos también es un importante dinamizador de zonas rurales muy vinculadas al turismo, siendo muchos los naturalistas, ornitólogos y fotógrafos nacionales e internacionales que ya visitan y pernoctan actualmente en los Parques Naturales de Cazorla, Segura, Las Villas y Castril en busca de avistamientos y fotografías esta especie tan emblemática.


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