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El Flamenquín no existe

Activada una campaña para su «regulación lingüística” por la Real Academia Española de la Lengua

Carlos M. Montero monterogrove /
16 jul 2023 / 10:19 h - Actualizado: 16 jul 2023 / 10:22 h.
"Gastronomía"
  • Flamenquín del restaurante Almudaina (Córdoba).
    Flamenquín del restaurante Almudaina (Córdoba).

El Flamenquín es uno de los platos icónicos y mundialmente conocido de la gastronomía cordobesa y, este término, aunque les pueda parecer increíble, no está incluido en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.

Para quienes no lo sepan, un Flamenquín es una pieza fina de carne de cerdo que se estira en la mesa. Sobre ella, se le coloca unas lonchas de jamón serrano y, los más aventureros, le añaden queso, pimiento, huevo duro, carne picada... Estos ingredientes se doblan sobre sí mismo formando una especia de tubo de carne relleno que se pasa por huevo y se empana para posteriormente freírlo en aceite. El flamenquín se ha extendido por toda España y hay infinidad de recetas y variantes, a gusto del consumidor.

El Flamenquín no existe
Flamenquín del restaurante La Cuchara de San Lorenzo.

Hay dos versiones sobre el nacimiento de este emblema de la cocina cordobesa. Según el investigador y divulgador Juan Vicente Córcoles, el origen de este plato se hizo famoso en Bujalance, aunque su nacimiento tuvo lugar en Andújar. Concretamente en un restaurante llamado Madrid-Sevilla, que regentaban Manuel Gavilán y su mujer, Paz. Manuel tenía un amigo dentro del gremio, Antonio Penalva, natural de Bujalance en Córdoba, que a veces trabajaban juntos y dicen, cuentan, se rumorea... que Antonio se llevó la receta a Córdoba, donde adquirió fama. Otra hipótesis se remontaría al reinado de Carlos I de España y V de Alemania en el siglo XVI. El nombre del plato podría deberse al color dorado oscuro de su empanado recordando el color de la piel o el pelo de los asesores del Emperador. Quédense con la que más les guste.

Venga de donde venga, este producto forma parte de la gastronomía andaluza por méritos propios, pero no está recogido por la Real Academia Española de la Lengua por lo que Antonio Rodríguez, un cordobés de pro, lanzó hace unos días una petición a través de la plataforma Change.org para sumar firmas que ayuden a promover este merecido reconocimiento lingüístico dentro del insigne diccionario. El reconocimiento gastronómico ya lo tiene desde hace siglos.


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