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Música

Acertada reunión para arrancar el Otoño Barroco

Los ganadores y ganadora de las Becas de la AAOBS protagonizaron este primer concierto del Otoño Barroco y la programación oficial del Turina (***)

05 oct 2022 / 09:15 h - Actualizado: 05 oct 2022 / 10:05 h.
"Música"
  • Foto: Luis Ollero
    Foto: Luis Ollero

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Octubre ha despertado el calor estival que ya parecía extinguirse, pero estamos en otoño y comienzan las actividades asociadas a la temporada, como este Otoño Barroco que lleva años funcionando y justificando la importancia de la música de la época en una ciudad tan eminentemente asociada a este período artístico y cultural. Para la ocasión, la Asociación de Amigos de la Orquesta Barroca de Sevilla reunió en un mismo escenario a seis de los galardonados y galardonada con sus becas anuales, entregadas en el seno del Festival de Música Antigua en primavera. Junto a ellos tres maestros de refuerzo, el violinista Abel González, miembro de la plantilla de la ROSS, el fagotista Luis Castillo, profesor en el Conservatorio Manuel Castillo, y el contrabajista de la Barroca, Ventura Rico, todos a las órdenes del prestigioso musicólogo Luis Antonio González, fundador de Los Músicos de su Alteza, que aprovechó también para lucir sus habilidades como clavecinista.

Con tan buenos ingredientes, a los que se unieron los y las miembros del Coro de la Asociación, preparadas para la ocasión por la estupenda soprano Cristina Bayón, resultó imposible sustraerse al encanto y la excelencia de una propuesta que además incluía páginas de una exultante belleza, como la solemne y recogida Sinfonía de la Cantata Estaba tan triste que posiblemente Bach extrajo de algún concierto para oboe y violín, y que José Manuel Cuadrado aprovechó para hacer llorar a su instrumento, alternando inflexiones sentimentales con largos acordes de melancólico color. Si Víctor Cruz hubiese estado ya desde este inicio sobre el escenario, se habría evitado el aplauso que mereció su entrada, aprovechando el recogido silencio del público y logrando así que la Sinfonía del BWV 21 se fundiese de forma tan procedente como adecuada con ese De profundis del compositor alemán Johann David Heinichen que le siguió. El bajo barítono se enfundó en una voz de profundo calado y sobrada proyección para edificar esta singular obra de un autor todavía muy desconocido a pesar de poseer un catálogo tan atractivo y variado, aunque muy mermado por los estragos de la Segunda Guerra Mundial. Su voz no corrió sin embargo con la misma fluidez y naturalidad cuando se enfrentó al arioso de la Cantata Desde las profundidades te aclamo, Señor, protagonista del último tramo del concierto y pieza clave del programa.

Acertada reunión para arrancar el Otoño Barroco
Foto: Luis Ollero

Vivaldi y Bach en los atriles

El último ganador de la beca de la Asociación de Amigos de la Barroca de Sevilla, el laudista Rafael Arjona, protagonizó las dos piezas de Vivaldi programadas, si bien inexplicablemente sustituyó al laúd con el que fue anunciado por la guitarra barroca. Aunque es cierto que estas obras admiten su interpretación por otros instrumentos de cuerda pulsada, y se han atrevido con ellas hasta Los Romeros, no cabe duda de que el matiz que le impregna el laúd queda demasiado velado cuando de otro instrumento se trata, y con la guitarra Arjona se mostró alicaído y difuminado, a merced del poderoso aunque algo estridente violín de Andrés Murillo en el Trío para violín, laúd y continuo RV 85, y propenso a glosar en exceso las delicadas líneas melódicas del Concierto RV 93, especialmente en ese célebre Largo que no necesita adornos superfluos para exhibir toda su belleza y esplendor. Además de la flexibilidad de Isidro Albarreal alternando viola y violín, dos de los mejores relevistas barrocos de la ciudad, la clavecinista y organista (en esta ocasión solo lo segundo) Irene González y el violonchelista José Manuel Ramírez, bordaron su participación como continuo, si bien el segundo tuvo además ocasión de lucimiento particular en el Trío vivaldiano, con un elocuente diálogo con el solista.

El Coro de la Asociación de Amigos de la Orquesta Barroca de Sevilla lució esplendoroso en la Cantata BWV 131, una de las primeras que han sobrevivido en el frondoso catálogo bachiano del género. Una cantata de iglesia según una versión alemana de Martín Lutero del Salmo 130 que hace especial énfasis en un contrapunto que coro y orquesta entendieron a la perfección. Entre los integrantes del coro encontramos a la soprano Soraya Mencid, a quien descubrimos como Christine en El fantasma de la ópera del Liceo de Moguer, y luego hemos reencontrado en El gato montés de la pasada temporada del Maestranza. Con la importante y bien resuelta aportación del oboe y el concertino, la pieza se desarrolló con cristalina limpidez y considerable emoción, destacando el aria Meine Seele wartet auf den Herrn von einer Morgenwache que Diego Blázquez compartió con el registro alto del coro, luciendo una voz sedosa y rutilante, una emotiva religiosidad e indiscutible capacidad para conmover.

La ficha

OTOÑO BARROCO ***
Concierto inaugural del Otoño Barroco 2022. Diego Blázquez, tenor. Víctor Cruz, bajo-barítono. Rafael Arjona, cuerda pulsada. Orquesta Residente del Otoño Barroco y Coro de la AAOBS. Luis Antonio González, director. Programa: Sinfonía de la Cantata “Ich hatte viel Bekümmernis” BWV 21 y Cantata “Aus der Tiefen rufe ich, Herr, zu dir” BWV 131, de Bach: De profundis, de Heinichen; Trío para violín, laúd y continuo en sol menor RV 85 y Concierto para laúd, dos violines y continuo en Re mayor RV 93, de Vivaldi. Espacio Turina, martes 4 de octubre de 2022


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