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Cine

Benediction: formidable biografía que reivindica una cultura de paz

Terence Davies construye con esta película un atractivo y exquisito alegato en defensa de la diversidad y el entendimiento (****)

09 jul 2022 / 17:04 h - Actualizado: 09 jul 2022 / 17:14 h.
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  • Un fotograma de Benediction.
    Un fotograma de Benediction.

Primer tercio del siglo XX

Terence Davies recrea con Benediction la vida del escritor británico Siegfried Sassoon. Alférez durante la I Guerra Mundial fue condecorado por su valor pero que ante tanta muerte, dolor y daño reaccionó. A su regreso escribió una carta en la que criticaba el papel del gobierno que deliberadamente alargó la contienda. Lógicamente no gustó. Como castigo menor le ingresaron en una clínica. Fue de los pocos que ante la barbarie se convirtió en una voz discordante y ante la sinrazón y la violencia, que avalada por la mayoría de la población, el gobierno y los medios de comunicación, lanzó un mensaje de cordura diciendo No a la guerra.

Dividida en tres partes diferenciadas, de la película interesan sobremanera la primera y tercera, más centradas en analizar los desastres de la contienda y sus nefastas consecuencias. Horrores que le marcaron de joven, que nunca desaparecieron y pervivieron aún siendo mayor. La segunda, algo menos interesante, se centra en contarnos como siendo homosexual vivió sus relaciones sentimentales, el ajetreado y divertido universo escénico londinense y el porqué de las marcas literarias de sus poemas.

Davies fiel a su escritura cinematográfica, rueda con sensibilidad y con sentida elegancia este terrible drama de denuncia y aceptación. El guion y el montaje juegan con la historia, hablan del dolor, del amor, de lo terrenal y de lo humano. La película es un alarde de creatividad.

Primer tercio del siglo XXI

La cultura de violencia es aquella en la cual la respuesta violenta ante los conflictos se ve como algo natural, normal e incluso como la única manera viable de hacer frente a los problemas y disputas. En una cultura de violencia, los problemas no se solucionan pacíficamente.

Recuerdan que en el pasado junio finalizaba con el mes la cumbre de la OTAN que se celebraba en Madrid. El papel de los medios de comunicación fue fundamental para conocer como se desarrolló y los resultados de la misma. Al final, se entraba en valoraciones. Estas eran prácticamente unánimes. Como ejemplo sirva la del diario conservador ABC que en su portada del día 30 titulaba: “La cumbre de la OTAN en Madrid, un éxito rotundo”. A un evento que consideraban “una cumbre de transformación”, estos eran los argumentos para darle tal consideración: los 30 países que han participado en la cumbre aprobaron un nuevo Concepto Estratégico donde han subrayado que «si bien la OTAN es una Alianza defensiva, nadie debe dudar de nuestra fuerza y ​​determinación para defender cada centímetro del territorio aliado, preservar la soberanía y la integridad del territorio de todos los Aliados y prevalecer contra cualquier agresor». El nuevo Concepto Estratégico «reafirma el objetivo clave de la OTAN de asegurar la defensa colectiva, basada en una aproximación de 360 grados». En el organismo entran Finlandia y Suecia. En el punto 11 del apartado del 'Entorno estratégico' también tiene un apartado dedicado al flanco sur, subrayando los desafíos y amenazas provenientes de África y Oriente Próximo y mencionando expresamente al Sahel. El nuevo concepto recoge los «desafíos de seguridad» del sur sin mencionar a Ceuta y Melilla y por último este medio dice que el concepto estratégico de la OTAN ha incluído a China. «Las ambiciones declaradas y políticas coercitivas de la República Popular China desafían nuestros intereses, seguridad y valores. La República Popular China emplea una amplia gama de herramientas políticas, económicas y militares para aumentar su huella global y proyectar poder, mientras permanece opaco sobre su estrategia, intenciones y desarrollo militar».

Esta cultura es la que viene realizando la especie humana desde tiempos inmemoriales. Dicen que si no comulgas con sus principios no estás en este mundo. Falso porque existe una alternativa, más civilizada, más sensata, más humana. Se llama cultura de paz.

“La cultura de paz es un conjunto de valores, actitudes y comportamientos que reflejan el respeto a la vida, al ser humano y su dignidad. Que pone en primer plano los derechos humanos, el rechazo a la violencia en todas sus formas y la adhesión a los principios de libertad, justicia, solidaridad y tolerancia, así como la comprensión entre los pueblos, los colectivos y las personas”

Si todo lo que invierte en el fomento de la cultura de la violencia, tiempo, dinero, investigación, innovación y desarrollo se hiciera por la cultura de paz, quizá en el pasado mes de junio la cumbre de OTAN hubiera llegado a otras conclusiones.

Ha pasado más de un siglo desde que Siegfried Sassoon escribiera su enérgica y clarividente carta. Hace nueve días que acabó la cumbre de la OTAN en Madrid. La especie humana no ha aprendido nada.

La ficha


Benediction
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Reino Unido 2021 137 min.
Dirección
Terence Davies Intérpretes Jack Lowden, Simon Russell Beale, Peter Capaldi, Jeremy Irvine, Kate Phillips, Gemma Jones.


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