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Entre penumbras

Con el aforo lleno y un público expectante, presentó ayer Paula Comitre en el Teatro Central ‘Alegorías’ su primer espectáculo como directora.

20 sep 2022 / 14:50 h - Actualizado: 20 sep 2022 / 17:01 h.
"Danza","Arte","Investigación","Producción","Bienal de Flamenco","Teatro Central","Musical"
  • Lorena Nogal y Paula Comitre. / Claudia Ruíz.
    Lorena Nogal y Paula Comitre. / Claudia Ruíz.

Paula Comitre presentó ayer su primer espectáculo como directora con un aforo lleno hasta la bandera compuesto por un público expectante, tal vez porque todavía flotaba en la memoria colectiva el espectáculo que le hizo valedora del Giraldillo Revelación de la Bienal de Flamenco pasada, en el que derrochaba frescura y dominio técnico, dos cualidades que por desgracia aquí no acaba de explotar.

Tal vez se deba a que, en esta ocasión, Paula se decanta por un concepto dramatúrgico complejo y se adentra en el terreno de la investigación y se propone transgredir los límites del flamenco abrazando a la danza contemporánea. El objetivo, según nos informa el programa de mano y pudimos intuir en la obra, es conseguir que, a pesar de su hablar lenguajes diferentes, los dos cuerpos luchen hasta acabar siendo uno solo. Pero el resultado es una suerte de diálogo dancístico poco emotivo en el que ninguna de los dos intérpretes acaban de lucirse del todo.

Y es que, el enfrentamiento entre las dos disciplinas no acaba de aflorar. En realidad, más que una lucha vemos una cesión por parte de Paula hacia su parteneire, que durante una gran parte de la obra se la lleva a su terreno. Hay que esperar hasta más de la mitad del espectáculo para que el flamenco adquiera un papel protagonista y Paula se luzca bailando por tangos, rumbas y unas singulares peteneras a las que se entrega con bata de cola, tras un apagón total cuyo significado se nos escapa.

De esta manera, podría decirse que más que trasgredir o rebasar límites lo que Paula Comitre lleva a cabo en esta obra es lo mismo que el resto de las bailaoras que hemos visto hasta ahora en la Bienal, esto es, una coreografía dirigida más los amantes de la danza en general, que a los aficionados al flamenco.

De la misma manera Jesús Torres elabora un recorrido musical que sitúa en el mismo plano la jácara, el pasodoble, y hasta una canción de Pablo Milanés (La vida no vale nada), con la rumba, los tangos, la petenera y unas colombianas con aires festeros que nos metieron el ritmo en el cuerpo y arrojaron luz sobre la obra ya que la iluminación, empeñada quizás en recrear un ambiente íntimo, abusó bastante de la penumbra.

Por fortuna, el espectáculo nos brinda una magnífica interpretación, tanto de los cantes, a manos de un Tomás de Perrate que a juzgar por su participación en la Bienal disfruta de uno de sus mejores momentos, como por parte de Rafael Moisés Heredia a la percusión y, sobre todo, de Juan Campallo, que nos regaló un toque de guitarra tan original como brillante.

Obra: Seises

Lugar: Teatro Central 19 de septiembre

Producción: Chaillot Teatro Nacional de la danza, Paula Comitre y Arte y Movimiento Producciones

Dirección: Paula Comitre

Idea escénica original, coreografía y baile: Paula Comitre y Lorena Nogal

Dirección musical: Jesús Torres

Asesoramiento dramatúrgico: Tanya Beyeler

Guitarra: Juan Campallo

Cante: Tomas de Perrate

Percusión: Rafael Moisés Heredia

Calificación: ***


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