Menú

La poesía y el tormento, nexos de Juan Ramón, Zenobia, Rilke y Pound

Ezequiel Martínez presenta su último libro, donde bucea en el “Gozo y tormento por la poesía”

27 sep 2022 / 16:19 h - Actualizado: 27 sep 2022 / 16:20 h.
$hmKeywords_Schema
  • La poesía y el tormento, nexos de Juan Ramón, Zenobia, Rilke y Pound

Que cuatro poetas distintos aunque coetáneos y nacidos en distintos países el siglo XIX estén interconectados no parece algo fácil, y uno de los ejemplos de esa conexión lo analiza el periodista Ezequiel Martínez en su último libro, donde bucea en el “Gozo y tormento por la poesía”.

Martínez ha editado “Juan Ramón, Zenobia, Rile y Pound”, donde no solo estudia en forma de ensayo la influencia de Zenobia Camprubí en la obra de su esposo, Juan Ramón Jiménez, sino cómo fueron parte de una generación de oro de la poesía mundial con el austríaco Rainer Maria Rilke y el estadounidense Ezra Pound, que incluso tuvieron que someterse a tratamientos mentales para seguir adelante.

En una entrevista con EFE, el autor del libro ha dado detalles de cómo unos coetáneos fueron parte importante del final del siglo XIX y el principio del XX, dado que Rilke nació en 1875, Pund en 1885, Juan Ramón en 1881 y Zenobia en 1887, “y a todos les une el gozo y el tormento por la poesía, porque la amaban, pero tuvieron una vida atormentada por distintas cosas”.

El autor del libro ha rememorado que, sin saberlo, esta obra arrancó en los años 80, cuando “cayó en mis manos una obra de Pound, y vi que se trataba de un personaje con fuerza, pero era desconocido”, de modo que comenzó a estudiarlo y compró varios libros sobre él, “con la idea de hacer algún artículo o algo así, como un trabajo para una revista de poesía”.

Sobre este autor en concreto, confiesa que su acercamiento al fascismo italiano le dio cierta reticencia, hasta que analizó que tenía unas ideas “que le obsesionaban sobre un orden económico mundial que sirviera a la humanidad”, y tras no encontrar ayuda para desarrollarlas en Estados Unidos y España, “entendió que las ideas sobre economía de Mussolini eran lo que más le podían acercar a él”.

«Puede que no reflexionase sobre si le iba a pasar factura ese acercamiento al fascismo”, dice Ezequiel Martínez, que entiende, no obstante, que hay que separar “al poeta de su ideología, porque, por ejemplo, Wagner no tiene culpa de que Hitler escogiera su música”.

Con la idea de que Pound era un imprescindible, entró en escena Rilke “el poeta de Europa”, al que define como “un señorito”, por la gente con la que se relacionaba, “pero me interesa de él que visita España y pasa por Toledo, que le impresiona pero hace frío para él”, y en ese momento “ve imágenes de Ronda en un libro de ilustraciones y decide conocerla”, para quedarse en la ciudad malagueña de diciembre de 1912 a febrero de 1913, en un hotel donde todavía se conserva su habitación con enseres personales.

La figura de Zenobia entra al final en el libro, “cuando veo que, a todas luces, es una mujer creativa, inteligente y valiosa tapada por el machismo”, alguien que fue la artífice del Nobel a su marido, que “estaba tan absorbido y atormentado por la poesía, con depresiones y crisis nerviosas continuas, que fue ella la que puso orden en su casa, no la física, sino la interior”.

Fue quien estableció contacto en Puerto Rico con el rector de la Universidad y empieza a mover la candidatura de Juan ramón, “la que presiona al rector para que él y otras autoridades presionen a su vez para darle el Nobel”, recuerda, con la premisa de que “en su caso, el tormento y el gozo no eran suyos propios, sino que se los hacían padecer”.

El libro se detiene a analizar también la importancia de autoras como Lou Andreas-Salomé (San Petersburgo, 1861) o María de la O Lejárraga García (La Rioja, 1874), más conocida como María Martínez Sierra, seudónimo que adoptó a partir de los apellidos de su marido, Gregorio Martínez Sierra, y bajo cuyo nombre escribió gran parte de su obra, como ejemplos “de mujeres silenciadas, pero que fueron imprescindibles en esa edad de oro del arte que fue el final del siglo XIX y principios del XX”.


Revista Escaparate Empleo en Sevilla Más seguros Edictos