martes, 21 enero 2020
07:27
, última actualización
Cine

‘Midway’: Aburrida exaltación patriótica acompañada con altas dosis de tetosterona

Emmerich cuenta con un material de primera categoría, tenía la oportunidad de reescribir unos sucesos que ya forman parte de la historia y ofrecer una mirada propia retorciendo los códigos del género

06 dic 2019 / 17:50 h - Actualizado: 06 dic 2019 / 12:32 h.
"Cine"
  • ‘Midway’: Aburrida exaltación patriótica acompañada con altas dosis de tetosterona

TAGS:

Midway *

Estados Unidos 2019 138 min.

Dirección Roland Emmerich Intérpretes Ed Skrein, Woody Harrelson, Patrick Wilson, Luke Evans, Aaron Eckhart, Nick Jonas, Mandy Moore, Dennis Quaid, Darren Criss.

Bélica

En 1937, Japón inicia su expansión por China, en la denominada Segunda Guerra Sino-Japonesa. En años sucesivos el imperio nipón se apodera del sudeste asiático con la idea de controlar todo el Pacífico. En 1939 estalla la guerra en Europa y el presidente Roosevelt declara a los Estados Unidos neutral e indiferente.

Japón atacó simultáneamente, sin previa declaración de guerra, a Estados Unidos en Pearl Harbor (Hawái), Tailandia y Holanda el 8 de diciembre de 1941. El ataque japonés no logró acabar con la armada estadounidense en el Pacífico pero si la debilitó. En la otra parte del mundo el fascismo de Hitler seguía expandiéndose. Japón en poco tiempo si logró conquistar Filipinas, Malasia, Filipinas, Birmania, Indias Orientales Holandesas, Hong Kong y emprendió una ofensiva en el océano Índico al año siguiente. El avance japonés se detuvo ese mismo año, tras las derrotas en la batalla del Mar del Coral y por último en la batalla de Midway, con éxito para los estadounidenses y con resultados desastrosos para Japón. Midway está considerada como un punto de inflexión que permitió cambiar el curso de la Segunda Guerra Mundial.

El realizador alemán Roland Emmerich conocido por el éxito de películas de corte catastrofista como Independence Day (1996), El día de mañana (2004) y 2012 (2009) se lanza esta vez a la recreación histórica de los hechos que acontecieron previos al ataque a la famosa base de Pearl Harbor hasta la batalla aeronaval que tuvo lugar en el atolón de Midway los primeros días de junio de 1942.

Emmerich cuenta con un material de primera categoría, tenía la oportunidad de reescribir unos sucesos que ya forman parte de la historia y ofrecer una mirada propia retorciendo los códigos del género. Pero no ha sido así, el exitoso realizador ha optado por seguir por los caminos que le caracterizan y ha terminado por ofrecer un producto ruidoso, artificioso y huero. Sin el más mínimo pudor ha vuelto a construir un relato en que ha priorizado la forma frente al contenido. Invierte casi todo su esfuerzo en lanzar toneladas de pirotecnia descuidando a las personas, a sus sentimientos, y ha evitado profundizar en todo aquello que nos hace humanos.

Aunque la bandera tarda en aparecer, en su metraje no se ahorra hablar del coraje, de la inteligencia, de la chulería y de la imponente carga de testosterona que derrocha el macho estadounidense cuando tiene que lidiar en este tipo de circunstancias. Las mujeres ausentes y sin relevancia alguna están mejor en casita o en el baile. Por él que no quede, Emmerich ha pensado que hay que ver espectáculo, cojones y exaltación patriótica, es que así lo quiere el capital. Con esta película la propaganda yanqui sigue labrando y cultivando su camino. Concluyen, como no, con el reconocimiento y homenaje a la cúpula militar patria que luchó en la contienda y del resto, de los miles y miles de muertos se olvidan.


Consultorio financiero en El Correo de Andalucía Edictos en El Correo de Andalucía
Todos los vídeos de Semana Santa 2016