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Mucha agua y poca emoción

El creador Dimitris Papaioannou vuelve al Teatro Central con su último espectáculo, inspirado en un pulpo que le regaló un amigo, de ahí su título, INK, tinta en español (***)

19 nov 2023 / 15:13 h - Actualizado: 19 nov 2023 / 19:46 h.
  • Foto: Julian Mommert
    Foto: Julian Mommert

Una suerte de cruce entre el teatro físico, la performance y el circo. Es lo que nos propone el prestigioso creador griego Dimitris Papaioannou con este espectáculo, inspirado en un pulpo que le regaló un amigo, de ahí el título, INK, que en español significa “tinta”.

Al principio del espectáculo nos encontramos a Papaioannou elegantemente vestido. Está manipulando unos cuantos difusores de agua que crean algunas imágenes hermosas al chocar con el telón de plástico que rodea al escenario. Son dos elementos que apuntan una cierta denuncia de los problemas medioambientales que azotan a nuestro planeta. Pero dicha denuncia se queda sólo en la sugerencia porque, a lo largo de la obra, y una vez que aparece en escena el segundo personaje, un hombre desnudo que se desliza bajo una plancha de plástico por el suelo del escenario, la dramaturgia parece centrarse en las pulsiones sado-masoquistas que el ser humano es capaz de alojar y que, de alguna manera, se vuelcan en las relaciones de dominación que rigen nuestras sociedades occidentales.

Pero al igual que ocurre con la denuncia del desastre medioambiental, esta idea no acaba de desarrollarse del todo, solo se insinúa gracias a las acciones que perfilan el enfrentamiento entre el hombre desnudo que interpreta el actor alemán Šuka Horn, y el personaje de Papaioannou, una suerte de meretriz sádica que evoluciona hasta dejarse llevar por la ternura que le sugiere el pulpo, lo que alcanza su cenit en la escena en la que el animal (que aquí se presenta como un juguete de trapo), se convierte en un bebé al que el hombre vestido (la meretriz) intenta amamantar, aunque luego se lo acaba comiendo. No en vano la obra se nutre de referencias mitológicas.

La búsqueda de la identidad sexual parece apuntarse también en la relación sado-maso entre las dos figuras masculinas, aunque tampoco acaba de definirse del todo. Y es que, en general, más que contar, lo que Papaioannou parece proponer es un juego de impresiones y sugerencias que el espectador debe completar.

Se trata, sin duda de un espectáculo original que nos brinda un sinfín de imágenes potentes y mágicas. Papaioannou borda su papel de meretriz sado-maso, al que imprime un halo trascendental y Šuka Horn nos brinda una brutal actuación en ese papel de bestia que no tarda en humanizarse. Pero por desgracia Papaioannou emplea demasiado tiempo en la manipulación de los aspersores y el ritmo resulta un tanto irregular y tedioso.

La ficha

Obra: INK
Lugar: Teatro Central 17 de noviembre
Concepto, dirección, escenografía, vestuario y luces: Dimitris Papaioannou
Música: Kornilios Selamsis
Diseño de iluminación: Lucien Laborderie y Stephanos Droussiotis
Intérpretes: Dimitris Papaioannou y Šuka Horn
Calificación: 3 estrellas


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