sábado, 23 octubre 2021
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Triunfo del sentimiento

Las voces que protagonizaron este segundo reparto ahondaron en la tragedia de la geisha enamorada desde un punto de vista eminentemente sentimental

08 oct 2021 / 08:57 h - Actualizado: 08 oct 2021 / 08:58 h.
"Teatro","Ópera","Pasión","Musical"
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Liberados, y aliviados, de atender a la propuesta escénica de Joan Anton Rechi y sus múltiples ocurrencias, nos centramos fundamentalmente en el rendimiento de los cuatro protagonistas de un segundo reparto motivado por el hecho de que su segunda y tercera funciones se han programado juntas y no porque alcanzáramos el deseable aumento de representaciones que un teatro como el Maestranza merece. Esa abstracción resultó tan estimulante como la grata emoción que suscitó en nosotros el relieve que otorgaron sus protagonistas al drama sentimental de la joven Cio Cio San. Aunque Guingal volvió a eclipsar las voces desde un principio, notamos que en más de un pasaje logró amortiguar tal efecto y plegarse mejor a las exigencias vocales, del mismo modo que atisbamos un mayor recreo en la voluptuosidad, la sensualidad y, de nuevo, el sentimentalismo de la excelsa partitura. De esta forma conseguimos sintonizar mejor con la mágica entrada de la protagonista en escena, acompañada de un coro de voces femeninas que rindieron al idéntico buen nivel que ya mostraron el día del estreno.

Carmen Solís convenció aclimatándose al personaje tal como lo entendemos y concebimos una gran parte de los mortales, mostrándose ingenua y apocada en el primer acto y progresivamente desilusionada en el segundo, conforme va perdiendo esa característica ingenuidad, hasta converger en el drama emocional que la lleva al trágico final reservado a la mayoría de las mujeres en estos títulos insalvables que continúan imponiéndose en el repertorio lírico internacional. Ese abanico de emociones le permitió abordar el personaje en el más amplio rango de su tesitura, como soprano considerablemente ligera en sus primeras apariciones, más carnosa y lírica a partir del dúo romántico, y definitivamente dramática en el final, caracterizado por estremecedores ataques sul fiato al agudo y conmovedoras exclamaciones. Si no fuera porque en las zonas más graves su voz a veces se perdía, diríamos que el suyo fue un rendimiento ejemplar, con una preciosa voz modulada con amplio sentido de la emoción y el sentimiento, agudos poderosos y un trabajo escénico equilibrado.

También el tenor madrileño Enrique Ferrer tuvo el acierto de manejar a Pinkerton con indudable sentimiento en su voz, bordando sus solos del primer acto e impregnando de emoción sus dúos con Sharpless y Butterfly, especialmente en este caso en un dúo de amor convincente y marcado en su recta final por esa pasión carnal que justifica el superficial interés del teniente por la joven geisha. Ferrer comenzó acusando algo de vibrato, pero rápidamente se acomodó al papel y ofreció una voz de sobrada proyección y muy buen gusto canoro, pero fue el sentimiento que acompañó a sus partes en esta melodiosa partitura, lo que marcó su distinción. También en este sentido triunfó Gerardo Bullón, con voz segura e imponente, de línea homogénea y graves bien colocados, que captó a la perfección la humanidad de su personaje, siendo capaz de transmitirla tanto a nivel musical como estrictamente dramático. Cristina Faus, a quien siempre hemos disfrutado en este teatro en títulos zarzueleros y hace apenas unos meses en la Novena de Beethoven, se esmeró menos a nivel expresivo, pero logró con una voz algo pequeña pero sedosa y bastante carnosa, convencer también en su delicado papel de Suzuki, logrando también esa necesaria química entre las dos protagonistas femeninas, especialmente en el celebrado dúo de las flores. El público ovacionó entusiasmado tanto el icónico Un bel dí vedremo de Butterfly como el nivel final reflejado, y Solís se mostró considerablemente emocionada.

MADAMA BUTTERFLY (2º reparto) ****

2º reparto de la ópera de Giacomo Puccini en coproducción del Festival Castell de Peralada y la Deutsche Oper am Rhein con dirección escénica de Joan Anton Rechi y musical de Alain Guingal. Con Carmen Solís, Enrique Ferrer, Cristina Faus y Gerardo Bullón. Teatro de la Maestranza, jueves 7 de octubre de 2021


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