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Un actor sevillano en la corte de Calderón

El palaciego José Luis Verguizas se estrena mañana en la Compañía Nacional de Teatro Clásico con ‘La Gran Cenobia’, una de las primeras obras de Calderón de la Barca, en la sala Tirso de Molina del Teatro de la Comedia de Madrid

Álvaro Romero @aromerobernal1 /
12 ene 2022 / 17:12 h - Actualizado: 12 ene 2022 / 17:51 h.
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  • Fotos: Sergio Parra
    Fotos: Sergio Parra

El joven sevillano de Los Palacios y Villafranca José Luis Verguizas -31 años- acaba de dar el salto desde la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico a la Compañía a secas, sin lo de Joven, aunque él lo siga siendo aún. En rigor, es un experimentado actor que lleva más de la mitad de su vida ejerciendo sobre las tablas antes y después de haberse licenciado en Arte Dramático hace ahora una década, aquí en Sevilla. Verguizas se ha formado con grandes de la interpretación como Alfonso Zurro, Dario Facal o Benito Zambrano, entre otros, pues no en vano ha compatibilizado en los últimos años sus trabajos audiovisuales con los del teatro clásico, en el que se ha convertido en una auténtica referencia después de trabajar en obras tan significativas como Otelo en la Red, de Carlos Álvarez Ossorio, la versión de Hamlet de Alfonso Zurro, la de La vida es sueño de Helena Pimienta o En otro reino extraño (a partir de textos de Lope de Vega), del gaditano David Boceta, que es justamente el director de este nuevo montaje del joven Calderón de la Barca (1600-1681): La Gran Cenobia, un drama entre histórico y legendario de hacia 1625, no demasiado representado y que, a partir de mañana, se va a convertir en el plato fuerte de la Compañía Nacional de Teatro Clásico en el madrileño Teatro de la Comedia, con funciones hasta el próximo 6 de marzo.

Verguizas, que esta tarde ensayaba por última vez con el resto de sus compañeros, está “muy satisfecho de continuar, ahora ya mayor, en la Compañía Nacional” y, además, de encarnar un papel de peso como es el de un antagonista, Libio, que requiere de una aguda destreza interpretativa.

Un actor sevillano en la corte de Calderón

La Gran Cenobia tiene como protagonista a una mujer, aquí interpretada por Isabel Rodes, que llegó a gobernar un imperio en la Antigüedad y se enfrentó nada menos que a Roma. Cenobia llegó a ser reina de Palmira (Siria) en el siglo III a. C. y fue finalmente derrotada por el emperador romano Aureliano, aunque de ella ha trascendido una engrandecida y poética leyenda más allá de los propios datos historiográficos. En este sentido, el propio Boceta insiste en que “el personaje de Calderón no se corresponde con el histórico, tampoco el romano, ni siquiera el nuestro, pues se trata de un personaje que fue histórico y que se convirtió en ficción desde el instante que empezó a construir su propia leyenda”.

Una historia de amor, poder y traición

En La Gran Cenobia, Aureliano –aquí interpretado por el granadino José Juan Rodríguez- obsesionado por el poder, se corona emperador de Roma después de la rebelión del pueblo y el ejército contra Quintilio. Aureliano desplegará entonces su vocación de injusticia y violencia, castiga al general Decio (Mikel Arostegui), al considerar que su derrota a manos de Cenobia es consecuencia de su cobardía, y ataca el reino de Palmira hasta derrotar a Cenobia, a quien lleva en triunfo humillante a pesar de haberla derrotado gracias a la traición de Libio –un sobrino ambicioso del rey Abdenato. Pero de la soberbia y la traición no se puede esperar nada con seguridad: Fortuna da otra vuelta y Aureliano acaba muerto a manos de Decio, que se casa finalmente con Cenobia y ordena la ejecución de los traidores y asesinos, entre ellos el propio Libio que interpreta Verguizas con ejemplar maestría.

El también autor de la famosísima La vida es sueño elabora así un drama con partes sombrías y denso de violencia y destrucción que ahonda en las ciegas pasiones de la ambición –la de Aureliano y la de Libio, por ejemplo- enfrentadas a otras actitudes más estoicas de sufrimiento de las caídas de Fortuna –la de la propia Cenobia o Decio.

El autor de esta versión, Luis Sorolla, ha señalado que “toda lucha de poder se ve acompañada de una lucha por controlar el relato: controlar la narrativa, justificar, cada cual con su verdad, los actos que se comenten y vencer no solo en el campo de batalla sino también en el registro que quede para la Historia”.

Un actor sevillano en la corte de Calderón

Universalidad

La intemporalidad de la temática y el personaje central motiva que la puesta en escena se caracterice por ser “transhistórica” con soportes y anclajes en distintas épocas. Boceta cuenta que “el equipo ha ido trabajando en una estética en la que encajen signos de la Roma imperial, el verso de Calderón, proclamas políticas del auge del fascismo en Europa, discursos de odio (de hoy, ayer y siempre), armas de fuego y música rock de una manera lo más orgánica posible”.

Isabel Rodes afronta el reto de interpretar a Cenobia, “una mujer con un marcado carácter bélico que sabe que está dotada para la lucha y para el gobierno. Lucha con garras y dientes, no solo en el campo de batalla, sino también para defender su posición de liderazgo en un mundo de hombres que no respetan su posición por el hecho de ser mujer”.

Completan el resto del reparto Cristina Arias, Mariano Estudillo, Marta Guerras, Alejandro Pau, Víctor Sáinz e Irene Serrano. Ellos dan voz a los personajes de este montaje. El equipo artístico, por otro lado, está formado por Almudena Bautista (escenografía), Víctor Longás (iluminación), Paola de Diego (vestuario), Edu Cárcamo (coreografía), Antonio de Cos (dirección musical, música original y espacio sonoro), Álvaro Luna (videoescena) y Alejandro Saá (asesor de verso). La producción está patrocinada por Loterías y Apuestas del Estado.


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