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Una propuesta arriesgada de la Compañía Claroscuro

La Compañía Claroscuro abre el ciclo ‘Jóvenes audiencias’ en el Teatro Maestranza con una esta obra, que indaga sobre el mestizaje de la música del siglo s. XVII

30 oct 2021 / 16:39 h - Actualizado: 30 oct 2021 / 16:43 h.
"Teatro de la Maestranza"
  • Una propuesta arriesgada de la Compañía Claroscuro

Comienza el ciclo ‘Jóvenes audiencias’ del Teatro Maestranza con esta obra de la Compañía Claroscuro, que como su nombre indica apuesta los títeres y el teatro de luz negra, aunque con la singularidad de darle una significativa presencia a la música barroca, lo que no deja de ser arriesgado, teniendo en cuenta que se dirige al público infantil y familiar.

La dramaturgia se decanta por una suerte de cuento inspirado en la conquista de Hernán Cortés. Y es que, está documentado que cuando éste emprendió el viaje que le llevaría a la conquista del Imperio Azteca, incluyó en el pasaje a un titiritero. Es el personaje principal del relato, un titiritero llamado Manuel que llega a América, tras un largo y dificultoso periplo, muy enfermo. Pero por fortuna allí se encuentra con Zyanya, una joven azteca que le cuida bien, de la que no tarda en enamorarse. Pero Manuel ha dejado en España a una esposa que espera un hijo suyo. Y en un momento de la obra ésta se entera de la infidelidad de su marido y jura dar muerte a su amante. Sin embargo no lo necesita porque, ante la inminente regreso de Manuel a España, Zyanya se sacrificará para no tenerse que separar de su amado adoptando una fórmula que, aunque encaja perfectamente en el carácter misógeno y machista de los cuentos populares y el teatro clásico, resulta un tanto chocante y poco adecuada, teniendo en cuenta la edad de los espectadores a los que se dirige.

Por fortuna, más que la historia lo que se eleva a primer plano son los temas musicales, una magnífica selección de canciones barrocas que ahondan en el mestizaje musical y cultural que nos proporcionó la conquista de América. Folias como la que da título a la obra, ‘Yo soy la locura’, de Henri du Bailly (1637), cachuas como la ‘Cachua Serranita’ o el anónimo inca ‘Hacacàchap Cussicuinin’, entre otros, que la soprano María José Pire canta con alarde de maestría acompañada, con el mismo nivel de calidad interpretativa, por Aurora Martínez a la viola de gamba y Enrique Pastor a la guitarra barroca.

Además de la música, cabe destacar también la delicadeza en el manejo de los títeres y el dominio de la luz negra, dos elementos que, junto con la música, cautivaron a los peques, a juzgar por el respetuoso silencio que mantuvieron durante toda la representación. Lástima que la historia, una vez más, nos deje a las mujeres en tal mal lugar que dio pie a que un padre, al terminar la función, sintiera la necesidad de explicarle a sus hijos que, en nuestra sociedad actual, las mujeres ya no tienen que ser títeres de los hombres.

La ficha

Obra: Yo soy la Locura
Lugar: Teatro Maestranza, 30 de octubre
Compañía: Compañía Claroscuro
Directora de escena, guionista, titiritera y actriz: Julie Vachon
Dirección musical y guitarra barroca: Enrique Pastor
Soprano y actriz: María José Pire
Viola de Gamba: Aurora Martínez
Titiritero: Francisco de Paula Sánchez


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