martes, 19 noviembre 2019

«El escudo del Betis está a una altura y el equipo a otra»

Víctor Sánchez del Amo señaló al ambiente como una de las causas del fracaso. «No es poco haber salvado al equipo con todo el ambiente que hay. No podemos obviar el riesgo que supone que un equipo fiche a 15 jugadores», zanjó.

10 may 2017 / 19:36 h - Actualizado: 10 may 2017 / 19:42 h.
  • Víctor Sánchez, durante su despedida. / Manuel Gómez
    Víctor Sánchez, durante su despedida. / Manuel Gómez

Víctor Sánchez del Amo ha comparecido hoy en la sala de prensa del Benito Villamarín para escenificar su despedida como entrenador del Real Betis. El madrileño ha apelado a un discurso de gratitud pese a la fulminante destitución que acordó ayer en una reunión de urgencia el consejo de administración. «Muchas gracias al club y a la directiva. Nos hemos despedido de los jugadores y también se las hemos dado», indicó en el inicio de su alocución.

«Ha sido un placer trabajar con todos los departamentos del club que han estado a nuestro servicio. Llegamos aquí con una ilusión tremenda porque saliera bien este proyecto, pero no ha podido ser», lamentó. «Sabíamos la dificultad de este proyecto por las circunstancias por las que atraviesa el club. El acuerdo que firmamos era por una temporada y una segunda por objetivos en función de los resultados deportivos, pero se ha acabado ahora», comentó antes de exponer cuáles eran sus planes de futuro.

«Entendíamos que en la próxima pretemporada estaba el salto de calidad. Nos llevamos un aprendizaje. Hemos defendido un escudo importantísimo porque en su historia ha demostrado ser capaz de hacer importantes. El escudo está a una altura y el equipo a otra», ensalzó. Además, el ex del Dépor reiteró que el crecimiento «requiere de un proceso». «Hasta la semana antes de Leganés tuvimos reuniones periódicas. No tenemos rencor ni resquemor. Hay una tensión sobreañadida constante. A los jugadores, que han tenido una dedicación absoluta, hay que darles las gracias. En este mundo del fútbol hay que tener planes A, planes B y planes C. El club tiene un problema político que genera inestabilidad y repercute en el tema deportivo. Los jugadores tienen una presión a fallar en su estadio y eso al final les cansa», profundizó.

«La afición es la víctima de todo lo que sucede. Tenemos una plantilla muy joven y muy nueva y eso requiere de un período de adaptación. Ahí es donde tiene esa afectación al desgaste físico de los jugadores. Manu no ha podido disputar ni un minuto y nos llevamos ese lunar. Hemos intentado variantes de sistemas. La gente tenía miedo de que nos podíamos ir a Segunda División», añadió.

«La falta de gol también nos ha lastrado. Y quizás en eso haya influido que a Sanabria no le hayan respetado las lesiones. Y todo lo hemos focalizado con Rubén, que nos ha dado mucho. Por supuesto que hemos tenido equivocaciones, pero también aciertos. Tú estás constantemente empezando y los rivales constantemente evolucionando. Estamos destituidos por este mal ambiente pero también por nuestros errores. No es poco haber salvado al equipo con todo el ambiente que hay. No podemos obviar el riesgo que supone que un equipo fiche a 15 jugadores», zanjó.


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