domingo, 17 noviembre 2019

Sánchez-Pizjuán: mucho más que un estadio

El Sevilla logró ante el Celta su 12ª victoria consecutiva en casa. Monchi: «Ese ambiente mágico sólo se respira aquí»

06 feb 2016 / 08:00 h - Actualizado: 06 feb 2016 / 19:16 h.
  • La afición del Sevilla volvió a llevar en volandas a su equipo en otra noche mágica. / Manuel Gómez
    La afición del Sevilla volvió a llevar en volandas a su equipo en otra noche mágica. / Manuel Gómez

Sin duda, la mejor forma que tenía el Sevilla de engancharse a la competición tras su titubeante inicio de temporada era con el respaldo y la confianza de su afición. Exigencia sí, siempre, pero sabiendo administrarla en todo momento. Justo lo que ocurre en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Allí, el sevillismo exige a su equipo que lo dé todo y jamás se muestra conformista, pero también lo arropa de principio a fin. Sabe que ganar nunca es fácil y que todo requiere su tiempo. Y el tiempo vuelve a demostrar que la comunión entre el conjunto de Unai Emery y la afición es fundamental.

El pasado 2 de mayo, el Real Madrid puso fin a una increíble racha del Sevilla como local: nada menos que 34 encuentros consecutivos sin conocer la derrota en casa. Atrás quedaban 28 victorias y 6 empates repartidos en 23 choques de Liga, 8 de Europa League y 3 de Copa del Rey. Ese espectacular rendimiento fue clave a la hora de alcanzar, a base de superar eliminatorias, la final de la Europa League, ganarla y lograr el anhelado pase a la Champions.

Las cosas, sin embargo, cambiaron poco después, tras el verano. El equipo tuvo serios problemas para dar el nivel esperado por todos y fruto de ello fueron las dos derrotas sufridas en dos de sus tres primeros partidos como local en la presente campaña. Atlético y Celta se llevaron los puntos de Nervión y sólo el triunfo sobre el Borussia alegró a la afición.

Poco a poco, a base de esfuerzo, Emery comenzó a sacar –no sin frenazos– fruto a este nuevo proyecto. Así, mientras intentaba en vano ganar lejos de casa, lejos de ella ofrecía una cara absolutamente distinta: la de equipo intratable.

Sólo en Manchester City –demostrando por qué fue líder de grupo– ha sido capaz de ganar en Nervión desde la derrota ante el Celta. Ocurrió el pasado 3 de noviembre. Nadie ha vuelto a conseguirlo. Doce victorias seguidas confirman que el Sánchez-Pizjuán es mucho más que un estadio. En él, gracias a su conexión con la afición, el Sevilla es otro. «Ese ambiente mágico sólo se respira aquí», dice Monchi. ¿Será esta nueva racha la semilla de otra serie histórica como aquella de 34 partidos invicto? El tiempo lo dirá.


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