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«Estados Unidos saldría perdiendo si nos ponemos con políticas arancelarias»

Al año, más de 3.000 empresas salen de expedición con Extenda para explorar nuevos mundos donde colocar el conocimiento y el hacer andaluz. Una actividad que ha ayudado a muchas empresas a salvar la crisis y seguir creciendo

20 feb 2017 / 22:48 h - Actualizado: 21 feb 2017 / 07:49 h.
  • Vanessa Bernad, consejera delegada de Extenda, en la sede de la agencia. / Jesús Barrera
    Vanessa Bernad, consejera delegada de Extenda, en la sede de la agencia. / Jesús Barrera

Asumió hace algo más de tres años la dirección de la Agencia de Promoción Exterior –más conocida como Extenda–, una de las instituciones mejor valoradas en la actualidad. Ahora, en pleno desarrollo del plan estratégico Horizonte 2020, Bernad tiene el reto de seguir conquistando un mapamundi marcado en los últimos meses por los anuncios apocalípticos de medidas proteccionistas de algunos dirigentes mundiales.

¿Qué balance hace de estos años al frente de Extenda?

—Han sido muy positivos. Cuando entré teníamos claro que una tarea importante era incrementar los destinos en lo que estábamos presentes. Entonces estábamos en 18 países y en la actualidad estamos en 41. Se ha hecho un importante esfuerzo en el incremento de destinos y en la red exterior para diversificar las exportaciones. En el plan teníamos como objetivo 40 destinos y se alcanzó tan solo en un año. Nuestra idea es seguir creciendo y estar pendientes del mapa mundial, que va cambiado y hace que abramos nuevos destinos y otros que no funcionan tanto no los cerramos pero sí disminuimos la actividad.

¿Qué continentes se han conquistado?

—Asia y África es donde se han hecho los mayores esfuerzos. Hay una agricultura muy primaria en estos países y por tanto toda la industria auxiliar, de procesamiento y de adición de valor añadido tiene grandes oportunidades. También el aceite de oliva, por el que somos mundialmente conocidos. Este sector nos abre puertas pero no quita que entren otro tipo de productos y de industria. Hay muchísimos sectores que pueden tener éxito en esos países donde al final necesitan el know how y experiencia que en Andalucía llevamos muchos años adquiriendo.

¿Tienen miedo las empresas de abordar países extracomunitarios?

—Hay reparo y con razón. Internacionalizarse es muy complicado, más cuando sales de Europa, porque te enfrenta a una normativa diferente, a una forma de hacer negocios diferente, a un idioma distinto. Por eso, siempre le decimos a las empresas que tienen que ser muy precavidas a la hora de abordar esos mercados. Requiere una información previa y una formación y nuestra labor ahí es fundamental. No es lo mismo llegar solo, que tener a alguien que te ayuda, te acompaña, te informa y te apoya para que tu proceso de internacionalización sea más fácil.

Las empresas andaluzas ven con recelo situaciones como el Brexit o las políticas anunciadas por Donald Trump, ¿cómo cree que va a afectar a las relaciones comerciales con estos países ?

—Si eso es así, se van a convertir en mercados proteccionistas de sus propios productos. Hay anuncios, pero a día de hoy no ha pasado nada. Cuando analizas ambos casos hay que tener en cuenta que nuestra balanza comercial con Estados Unidos es positiva para ellos, ya que nos venden 400 millones más de lo que nosotros a ellos. Luego, puestos a poner aranceles, ellos salen perdiendo.

¿Y con el Reino Unido?

—Es al revés; la balanza positiva es para Andalucía. Pero parece que la política del Gobierno inglés con respecto al acuerdo comercial es de apertura. Sin embargo, todavía no se sabe nada, son todo anuncios y titulares, habrá que ver qué condiciones va a poner reino unido y se analizarán las posibles consecuencias. Pero nosotros para 2017 hemos incrementado nuestras acciones en Reino Unido. Y, de momento, sigue siendo nuestro quinto socio.

La semana pasada se firmó el acuerdo de libre comercio con Canadá –el CETA– y hay voces críticas, como ya las hubo con el TTIP, ¿suponen una amenaza real este tipo de tratados?

—En estos acuerdos tiene que haber un equilibrio entre la protección de nuestros productos y la facilidad para el intercambio comercial. Mientras se respeten todos los derechos laborales, medioambientales y arbitrales entiendo que todo lo que supone una disminución de barreras arancelarias es positivo para todas las partes. Si Europa lo ha negociado lo ha hecho salvaguardando sus intereses. De todas formas, vamos a organizar una jornada para explicar a las empresas todo lo relacionado con el CETA.

Entre sus objetivos están mercados como Irán o Cuba, ¿por qué son tan interesantes?

—Después de que la Unión Europea levantara las sanciones sobre Irán, se ha convertido en un mercado interesante, dado que en él viven 80 millones de personas y hay una previsión de crecimiento de la clase media. Tiene grandes oportunidades el sector agroalimentario, sobre todo porque necesitan la tecnología de la industria auxiliar. Por su parte, Cuba, antes de que llegará Trump, estaba iniciando un proceso de apertura económica.

Latinoamérica parecía que iba a ser un gran cliente, ¿se está desinflando?

—Lo que más aportamos a países latinoamericanos son servicios, pero eso no computa. Pero si nos fijamos en las relaciones comerciales puras, Latinoamérica no está entre las primeras.

La exportación ha sido el salvavidas de muchas empresas...

—Sin duda. Podríamos decir que hay 19.000 empresas que se han salvado gracias a la exportación, de la cuales muchas venden fuera más del 50 por ciento de su producción y algunas hasta el 90 por ciento. De éstas, hay unas 4.500 que ya no es que exporten, sino que están totalmente internacionalizadas y miran al exterior.

¿Qué esperan de 2017?

—La previsión es buena porque está aumentando el precio de la materia prima. El año pasado empezó mal, pero se recuperaron durante los últimos seis meses, hasta el punto de cerrar diciembre con un incremento del 18 por ciento. Además, creemos que va a seguir siendo ascendente. Lo que pueda pasar con el resto de países es complicado de adivinar. Nosotros animamos a las empresas a que salgan de Europa para seguir creciendo. Europa es un mercado muy maduro, hemos colocado casi todo lo que producimos. Hay que mirar hacia fuera. En la zona de Asia Pacífico va a incrementar más de un 500 por ciento la clase media, África va a ser la segunda, mientras que en América del Norte el crecimiento será negativo.


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