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«Somos ecológicos por convicción y porque el mercado te premia»

Las fincas sevillanas ecológicas crecen. Cortijo El Puerto, con hotel para insectos incluido, logrará su certificación en unos meses y Carnes Campos presentará en BioCultura su nueva salchicha

09 feb 2018 / 17:26 h - Actualizado: 06 mar 2017 / 14:11 h.
"Empresas","Industria","Agroalimentación","Producción ecológica","El campo y su agroindustria"
  • Uno de los atractivos de Cortijo el Puerto, en Lora del Río, son los hoteles para insectos, eso sí, sólo para aquellos que luchan biológicamente contra plagas o enfermedades. / El Correo
    Uno de los atractivos de Cortijo el Puerto, en Lora del Río, son los hoteles para insectos, eso sí, sólo para aquellos que luchan biológicamente contra plagas o enfermedades. / El Correo
  • Enrique de la Torre con aceite de oliva de Cortijo El Puerto. / El Correo
    Enrique de la Torre con aceite de oliva de Cortijo El Puerto. / El Correo

El próximo viernes 10 de marzo arranca en Fibes la mayor feria española de productos ecológicos: BioCultura. Más de 5.000 referencias de alimentación forman el mayor sector de la muestra, que también incluye cosmética, textil, muebles y decoración, energías renovables, terapias, turismo rural, juguetes, artesanía, música o libros. No obstante, la estrella es la alimentación y Sevilla tendrá mucho que decir.

La producción ecológica está arraigando en la provincia y muestra de ello es el aumento de fincas en pleno proceso de conversión para ofrecer productos ecológicos. Una de ellas es Cortijo El Puerto, en Lora del Río, socio de Ecovalia que en unos meses habrá superado el periodo de tres años para lograr la certificación de finca ecológica.

En Cortijo El Puerto se cultiva básicamente olivos y almendros de diferentes variedades, pero también frutales y todo tipo de arbustos, árboles y cubierta vegetal. «Nuestro trabajo se basa en la biodiversidad, así que tenemos de todo, alrededor de 500 especies en total», asegura el responsable de la finca, Enrique de la Torre.

Y no sólo eso. Esta explotación incluye «hoteles para insectos y cajas nido». Y es que para la agricultura ecológica es fundamental lo que se conoce como «fauna auxiliar», es decir, beneficiosa para los cultivos porque comen otros seres que causan plagas en el campo.

Para alojar a los insectos han construido con materiales naturales de la Sierra Norte de Sevilla, sin tratamiento químico para evitar ahuyentarlos, una amplia oferta de habitaciones según las necesidades del cliente: para abejas, abejorros y avispas, alojamiento de cañas de bambú, maderas y ladrillos agujereados; para que las mariquitas se aclimaten durante el invierno, cortezas de árbol o maderas apiladas; para las delicadas mariposas y crisopas, cajas cerradas llenas de paja con ranura de entrada; para el resto de insectos, habitaciones con piñas, ramas como refugio y macetas giradas llenas de fibra para tijeretas. Según De la Torre, hay 14 por toda la finca y con ellas, por ejemplo, se garantiza que la mariquita se coma el pulgón del almendro o el crisopo en larva haga lo mismo con los huevos del prays que ataca al olivo.

Además, esta finca de Lora vende seis aceites de oliva monovarietales en diferentes formatos con diseños innovadores. «Cada variedad está asociada a un animal de los que tenemos aquí, por eso la llamamos colección granja», explica De la Torre tras destacar que la arbequina se asoció a la liebre y la oliana (»primicia mundial») a la burra con el mismo nombre que tienen en la finca.

¿Y por qué optaron por la producción ecológica? Por cuatro razones, según el responsable de la finca. En primer lugar, por «convicción», porque querían ofrecer productos más saludables, por ser más respetuosos con el medio ambiente y, también, «porque el mercado luego te premia con un precio algo superior». Y es que, hoy en día, la producción ecológica está en auge. Y en el caso de Cortijo El Puerto, apuestan por ir más allá, «con la lucha biológica, por ejemplo, somos ecológicos plus», destaca este ingeniero industrial de familia de olivareros.

De la Torre viene del sector aeronáutico y aplica «criterios de precisión» heredados de su antigua profesión. Usa drones para el control de los árboles y de las hierbas, para ver dónde se acumula el agua tras la lluvia o para detectar el ph bajo de una zona y, además, a la hora de plantar, «se hace con GPS con una precisión de 2,5 centímetros».

Pero no todo se reduce a la agricultura. Ecovalia tiene una Cátedra de Ganadería Ecológica en la Universidad de Córdoba y hay productos ecológicos que proceden de la ganadería sevillana.

Botón de muestra es Carnes Campos, carnicería ecológica en Pilas. En Biocultura presentarán un nuevo producto de salchicha ecológica. «Llevamos desde 1999 en producción ecológica y para consumir todas las partes del animal surgió la idea de la salchicha», explica Francisco Campos, propietario de la explotación.

Desde hace unos cinco años comercializan un modelo de salchicha tipo frankfurt y ahora lanzan una nueva gama, con un producto más largo, tipo hot dog, de tres unidades por paquete.

A la semana producen más de 3.000 kilos de productos ecológicos de pollo, 1.800 kilos de ternera y unos 1.000 kilos de pavo. En el caso del cerdo, que exportan a Italia, Bélgica y Alemania, producen unos 4.000 kilos al mes, según Campos, que comercializa a nivel nacional a través de tiendas y supermercados especializadas, así como también por su página web, donde «hemos registrado un crecimiento muy importante en los últimos años y donde tenemos un cliente muy fiel», subraya el propietario de Carnes Campos.


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