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Previejos y viejos nos digitalizamos a toda marcha

¿Creen ustedes que nosotros los previejos y los viejos nos estamos quedando muy atrás?

03 ene 2021 / 04:00 h - Actualizado: 03 ene 2021 / 04:00 h.
"Crónicas empresariales"
  • Previejos y viejos nos digitalizamos a toda marcha

Ya vienen los Reyes Magos y luego llegarán múltiples fechas más de consumo porque, ¿se imaginan ustedes un mundo sin consumo? Ocio y consumo van de la mano, el ser humano descubrió el ocio un buen día. Por ejemplo, a finales del siglo XIX e inicios del XX el señor Ford fabricaba coches, ¿verdad? Primero para ricos y a pagar al contado, luego pensó que si los vendía -de una gama inferior- a plazos, el populo, empezando por sus trabajadores, los podrían comprar también. Y además llegó más lejos: si les doy dos días de asueto a la semana a mis trabajadores -se dijo- podrán disfrutar de sus coches y además consumirán gasolina.

Y en ello andamos todavía. De inmediato, centenares de industrias del ocio fueron apareciendo y, como ya analizó hace años el profesor Vicente Romano, que en gloria esté el maestro, el ocio también se convirtió en negocio. Transcurrieron los años y el consumo aumentó y ya no podemos pasar sin él o eso parece. Además, el dinero está transformándose desde el papel y la moneda hasta el plástico de las tarjetas o los dígitos de la compra y la venta online, algo que se ha intensificado muchísimo porque se ha juntado el hambre con las ganas de comer, esto es, los tiempos digitales con la pandemia.

¿Creen ustedes que nosotros los previejos y los viejos nos estamos quedando muy atrás? No, somos unas generaciones que nos vamos adaptando para no morir.

Generaciones con lo que hay que tener

Esos jovenzuelos de Podemos y del PSOE nos querrán tirar a la basura porque dicen que ahora es su momento. Nadie lo duda de que lo sea y ese es su reto: tirar del carro que nosotros construimos y gracias al cual muchos de ellos, gracias a generaciones que tienen lo que hay que tener, aún disfrutan de la sopa boba de los papás y de los abuelos. Cuando veo a esos previejos que no se cansan de protestar en defensa de sus pensiones me pregunto por qué esa disciplina, esa constancia, mientras que los mozuelos del 40 y tantos por ciento de paro no dicen ni mu, estando en una sociedad en la que Dios sabe cuándo van a empezar a cotizar y por cuántos años lo van a tener que hacer.

La respuesta es sencilla: esos previejos y viejos han vivido o la guerra o la postguerra o la transición política y saben lo que es luchar juntos y lograr cosas, los muchachos están presos de una sociedad de ocio y consumo con un fin en sí misma, son prisioneros de la digitalización de la sociedad que los lleva a una situación de ilusoria libertad y de escaso conocimiento. La escasez de lucha generacional, los mimos que les damos, el empoderamiento al que los conducimos hacen el resto del trabajo.

Una minoría de jóvenes conscientes se desespera impotente porque la inmensa mayoría prolonga su adolescencia y juventud todo lo que puede. Y, todo hay que decirlo, en eso almacenamos bastante culpa los de las generaciones que tenemos lo que hay que tener porque mira, niño, mira niña, si no tenéis trabajo, como decía el poeta Gabriel Celaya, “¡A la calle! que ya es hora/ de pasearnos a cuerpo/ y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo”.

La vejeztud se digitaliza

No sé si estará inventado, si no fuera así, acabo de descubrir un palabro: vejeztud, dícese de quienes, biológicamente, vamos camino de la vejez o estamos en ella pero tenemos una edad psicológica joven. Ya sé que hay quienes llegan a uno de esos cajeros con tantas rajas, botones, pantallas, letreros para tocar, números para pulsar y luces y grita: “Vade retro, Satanás”, al tiempo que pide auxilio o se ha llevado ya al hijo o al nieto para que los ilumine. Pero cada vez son menos, el personal ha dicho aquí hay que espabilar que yo puedo y así me adapto y el niño este no me riñe por torpe ni se cachondea de mí.

Resultado: como afirman las informaciones de los medios que suelen ser más finas hablando que yo:Los sénior son una generación cada vez más digitalizada; de hecho, según el V Informe Bankintercard, es la que más crece en compras realizadas por Internet, por encima de los segmentos más jóvenes”. Los seniors, porque además de pertenecer a la vejeztud somos seniors que suena más elegante. Aclaro para el que se ofenda que vejeztud no tiene que significar inutilidad o estar uno acabado, ¡ostras, si estoy diciendo lo contrario!

Desde la óptica generacional, tenemos a los consumidores clasificados también: generación Z, X, Millenial, Baby Boomers... Apunten ahora otra: la Generación Silver o Senior que no sé en qué se diferencia de la Baby Boomers, debe ser con vistas al consumo precisamente. Cronológicamente es la nacida antes del 65.

Se trata de “una generación que está rompiendo moldes y desprendiéndose de la idea de que la digitalización los excluye –o que ellos se alejan de la misma-. Todo lo contrario, los sénior se sienten jóvenes y no suelen obedecer a los cánones que hasta ahora se venían asociando con la tercera edad. Esta generación es la de la experiencia: han experimentado todo tipo de situaciones, crisis de distintas tipologías, grandes cambios y periodos de estabilidad. Han estado presentes en las grandes creaciones: televisión, Internet, móviles...”.

Según el citado V informe Bankintercard elaborado por Bankinter Consumer Finance, la Generación Silver está cada vez más digitalizada, desdibujándose los límites entre las otras franjas de edad: el mundo digital forma parte de su vida cotidiana y se acercan a la tecnología de manera prudente y selectiva.

Previejos y viejos nos digitalizamos a toda marcha

Ya ven en el gráfico cómo nos estamos espabilando los de la vejeztud: el 16 por ciento de sus miembros se apuntan a lo digital así que los Reyes Magos este año en bastantes ocasiones no vienen en camellos sino montados en dígitos a los que no hay que darles de comer ni de beber ni ensucian las calles con los efectos de sus necesidades.

La tendencia en 2020 se ha basado en un aumento generalizado del porcentaje de compras por Internet, siendo esta generación de la vejeztud la que muestra mayor crecimiento: ha pasado de un 9% en 2017 al 16% en este último año. Teniendo esto presente, “si el temor a la reticencia por parte de las generaciones más mayores a la tecnología o soluciones más automatizadas era una de las trabas para muchos operadores y empresas a la hora de establecer sus máquinas en según qué emplazamientos, estos datos rompen con esas “teorías”. Los sénior están demostrando que pueden manejar las soluciones digitalizadas igual que las otras generaciones; incluso ser más selectivos”, afirman los estudiosos del tema.

Según Cristina Hidalgo, en 2020, con ocasión del llamado Black Friday, se dio un hecho que causa cierto asombro: “Un segmento de la población que ha sorprendido a la banca y entidades de crédito es la generación senior, pues el Black Friday se ha convertido en el día del año en el que más gastan, en concreto, un 63% más que la media diaria”. ¿Y qué ha utilizado para gastar más? “Pero si hay algo que también causa asombro, es cómo han aumentado sus compras por los canales digitales. A pesar de no ser nativos digitales como la Generación Z, la Generación X o los Millennials, los Baby Boomers han acelerado en esta materia en los últimos años y más si cabe este 2020, pues durante casi cuatro meses de confinamiento domiciliario ha habido compras que solo se han podido hacer por internet”.

¡Ea!, ahí lo tienen ustedes, renovarse o morir, esta conducta es uno de esos detalles que justifican esa frase de que todavía tenemos que dar mucha guerra. Miren, dejemos a los niños indolentes -no a los que empujan- que despierten y se busquen la vida y pensemos más en disfrutarla nosotros.


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