La pesadilla de las pesadillas: 1-0 (5-4)

El Gerena se queda sin ascenso tras caer en La Pobla de Mafumet en los penaltis

28 jun 2015 / 21:21 h - Actualizado: 29 jun 2015 / 11:17 h.
"Cobre Las Cruces Gerena","José Juan Romero"
  • Francis lamenta la derrota. Detrás, algunos de los 250 aficionados del Gerena que viajaron. / Álvaro García
    Francis lamenta la derrota. Detrás, algunos de los 250 aficionados del Gerena que viajaron. / Álvaro García
  • El entrenador del Gerena, José Juan Romero, trata de consolar a Iván, totalmente abatido sobre el césped del estadio del Pobla. / Álvaro García
    El entrenador del Gerena, José Juan Romero, trata de consolar a Iván, totalmente abatido sobre el césped del estadio del Pobla. / Álvaro García
  • El equipo del Gerena, antes de arrancar el encuentro. / Álvaro García
    El equipo del Gerena, antes de arrancar el encuentro. / Álvaro García

En la tanda de penaltis. Con el alma rota y lágrimas en los ojos. Con el pecho henchido de orgullo y el corazón amortajado después de un final no apto para inocentes. El Gerena se despidió del sueño del ascenso a Segunda División B de la forma más triste. Después de apostar por un fútbol irrepetible y por un solo gol. Uno solo. Un error. El más cruel. De inicio, José Juan Romero repitió su tradicional apuesta por el 1-4-1-2-3 con Iván y Javi Medina en los carriles y Kiki y José Rodríguez en la sala de máquinas. Los anfitriones, sin Bicho ni Stéphane Emana, recurrieron a un 1-4-3-3 para tratar de intimidar a un plantel visitante que respetó su modus vivendi.

En los primeros compases, los mineros, anestesiados por la trascendencia del envite, buscaron gestionar la posesión del esférico, un propósito que cumplieron discretamente por algunos errores en las entregas. El técnico rojinegro, José Juan Romero, exigía un plus de concentración y calma con el polo con el que se había cobrado las esperanzas de Alcobendas y San Juan. Los tarraconenses, muy eléctricos en los últimos metros, insistían en percutir por la cocina. La tropa de la Ruta de la Plata replicó en un saque de esquina que sacó Francis y cabeceó alto Salvi. Sin su jerarquía habitual, el Gerena debió multiplicar la tensión defensiva para contener el caudal de los catalanes. Kike Tortosa y Gil Muntadas dibujaron una autopista que Juanjo y Salvi secaron a base de sacrificio y rigor táctico.

Con el transcurso de los minutos, el Pobla fue apagándose, aunque en ocasiones puntuales generaba peligro en las inmediaciones de la meta de Guille Castilla. En una de sus apariciones en área hostil, Kike Tortosa conectó un derechazo endiablado que impactó en la espina dorsal de Nacho, decisivo en el cruce. Y sin tiempo para intercambiar mensajes, Gil Muntadas recogió un balón sin aparente peligro en la frontal del área, calibró el telescopio y firmó un zurdazo que escupió la madera y el corazón de Gerena. El partido caminaba firme y sin remisión hacia el asueto y los rojinegros, que respiraron con alivio tras el indulto de Abel Rita, necesitaban calma para recuperar las sensaciones de la ida.

Las dudas en el vestuario y la autoridad de la Liga en el césped. El CLC Gerena se reivindicó en los primeros compases del segundo acto, cuando Javi Medina e Iván, con un cabezazo picado que desvió el pánico de Alberto Varo, multiplicaron los decibelios del graderío visitante. Con la tensión embargando los cerebros de los guías, Guille Castilla se erigió en el improvisado héroe del cuento tras lanzarse a la escuadra para desviar a córner un lanzamiento de falta de Kike Tortosa. Y fue de repente y sin aviso para navegantes cuando el Gerena afiló el machete y, sediento de sangre, buscó el 0-1. Iván perdonó en un doble latigazo a balón parado cuando el Pobla notaba el cansancio en las piernas. En pleno intercambio de golpes en el ring, José Juan Romero relevó a Javi Medina, con molestias durante el tramo final del torneo, por Chuli, que trató de penetrar por dentro para generar superioridad numérica. Y con el crono consumiendo los minutos de forma desesperante para los tarraconenses, Guille repitió ritual épico con una manopla soberbia ante Álvaro Fernández, aunque en la siguiente acción sólo fue capaz de maldecir su fortuna en un remate de Vadillo que se clavó en la red. 1-0 y cruce igualado a 20 minutos del final.

Con los anfitriones lanzados y el cuadro de la Ruta de la Plata desencajado, Guille Castilla desvió con el guante un balón con destino al infierno. Insistía el Pobla con suficiencia y los de José Juan Romero se encomendaban a la rapidez de sus cuñas ofensivas. En una contra de manual, Francis perdonó las tablas y la sentencia a un cruce que en aquel momento destilaba olor a prórroga. El compromiso propuso un latigazo y una réplica. Una réplica y un latigazo. Sin anestesia y sin tiempo para recuperar las pulsaciones del corazón. El CLC Gerena ahuyentó a los fantasmas y circuló por la AP-7 camino de un 1-1 que acarició en un córner directo de Francis que impactó en el travesaño antes de que el crono marcara el último parcial de balonmano. El intimidatorio minuto 85.

Y así, sin tregua y sin pulsómetro, se consumieron los últimos instantes de un thriller de intriga y tensión que pactó la prórroga. Un tiempo extra frenético y con el miedo grabado en la cartera. Fue entonces cuando Francis descubrió públicamente su repertorio de virtudes con una serie de latigazos que comprimieron la respiración del respetable. Abel Rita se contagió de la euforia colectiva y antes del asueto perdonó el 2-0 en un disparo a bocajarro ante un Guille Castilla ya vencido. El segundo acto de la prórroga fue una auténtica catarsis. El colegiado anuló un gol a Abel Rita, el cansancio generó calambres en las piernas entumecidas de los protagonistas y el CLC Gerena pedía alcanzar la tanda de penaltis con el traje de faena aún intacto. Y fue en la muerte súbita donde se gestó el desenlace de un año. De una campaña memorable.

Y desde los 11 metros, la pesadilla. La cruel pesadilla. El broche más triste a un curso inenarrable e irrepetible. El Gerena militará el próximo ejercicio en Tercera División, la categoría de la que pretendió escapar con un fútbol atractivo y una filosofía a la que jamás renunció. El peor de los desenlaces. El más cruel de los adiós.

CF Pobla de Mafumet: Alberto Varo, Mia Guasch, Marcelo, Denis Coch, Joaqui, Miravent (Vadillo 63’), Gabi López (Sergi Gestí 82’), Kike Tortosa, Abel Rita, Alfons Serra y Gil Muntadas (Álvaro Fernández 59’).

CLC Gerena: Guille Castilla, Juanjo (Jorge Bayón 113’), Salvi, Nacho, Tore, Lolo, Javi Medina (Chuli 68’), Kiki (Tano 89’), Iván, José Rodríguez y Francis.

Gol: 1-0 Vadillo (72’).

Penaltis: Pobla de Mafumet 5-4 CLC Gerena.

Árbitro: Carballal Vales (Baleares). Amarilla a los locales Joaqui, Vadillo, Kike Tortosa, Marcelo, Denis Coch; y a los visitantes Lolo, Guille Castilla, José Rodríguez y Francis.

Incidencias: Lleno absoluto. 1.657 espectadores en el Estadi Municipal. Unos 250 aficionados visitantes.


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