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España sufre pero gana (0-1)

La Selección sólo pudo doblegar a Irán con un gol de fortuna de Diego Costa

20 jun 2018 / 22:23 h - Actualizado: 22 jun 2018 / 00:08 h.
"Selección","Mundial de Fútbol 2018"
  • Los jugadores de España celebran el gol de la victoria. / Efe
    Los jugadores de España celebran el gol de la victoria. / Efe

Un tanto de Diego Costa de fortuna y con la rodilla tras un despeje de un rival fue el castigo con el que el destino respondió un planteamiento ultradefensivo de Irán, que puso en aprietos a España en el segundo partido del grupo B. Se le atragantó a la Selección, que pone luz a su camino en el Mundial 2018 y se jugará el liderato del grupo ante una Marruecos ya eliminada. Alejada de la valentía, Irán optó por el camino más rácano, el de afear el fútbol y achicar espacios prácticamente en su área. Defendió por acumulación pero maniatando a España, algo también a valorar. Buscó instalar la desesperación en el equipo de Fernando Hierro y casi lo consigue, pues España sufrió de lo lindo incluso tras marcar el único gol.

La rápida circulación en una posesión insultante, de picos del 85%, el movimiento en los últimos metros y una precisión que faltó en la zona que daña planteamientos ultradefensivos eran clave. Y apenas funcionaron. España necesitaba un tanto que abriese un duelo incómodo. La inspiración de Isco, Iniesta o Silva en un último pase que tardó en llegar y apareció sólo esporádicamente.

El examen a la paciencia no podía empujar a la desesperación ni a la duda. Resistió España. Las faltas para frenar su fútbol fueron continuas, la dureza para no acceder al otro lado del muro. Una defensa de seis que protegía la seguridad de su portería. Hierro esperaba ese partido, diez jugadores defendiendo por detrás del balón, y apostó por Lucas Vázquez buscando abrir el campo. No estuvo nada bien el madridista. Reaparecía Carvajal en una defensa que a buen seguro con Lopetegui habría sido de tres desde el inicio. España, lejos de estar cómoda con el sonido de vuvuzelas en la grada que le trasladaba al éxito de Sudáfrica, torcía el gesto con el paso de los minutos. Incómoda para asociarse en corto en la zona de peligro, sin espacios, y errática en el desplazamiento en largo cuando buscaba el balón en largo.

Son encuentros en los que su 9 sufre. Y Costa sufría, desesperado entre cuatro y cinco rivales. Le faltaban centros desde los costados para rematar y eso que el regreso de Carvajal aumentaba la profundidad en la derecha. Pero la continuidad que deseaba España, que hasta los 25 minutos no disparó a puerta con una falta centrada de Silva, era frenada con perdidas de tiempo y lesiones fingidas. El sueño del gol para Irán lo distanciaba un buen puñado de metros. El balón parado era su esperanza y ahí emergió la cabeza del centenario Piqué. La falta de fluidez de España se despejaba en alguna aparición de Isco, con Silva teniendo en sus botas las pocas acciones de disparo. Una tijera arriba, otro disparo al muro. Nada.

La necesidad obligaba a más a España y arrancó el segundo acto volcada. Piqué primero, un disparo de Busquets para la palomita de Beiranvand y otra para Isco cambiaban el escenario antes de que su corazón quedase congelado. Sólo a balón parado podía hacer daño Irán. De un rechace nació el disparo seco de Ansarifard que más de la mitad del estadio cantó como gol. Era el inicio del castigo. En la siguiente acción Iniesta rompía por el centro, encontraba a Costa y su movimiento provocaba el despeje del balón a su rodilla para que entrase a la red pegada al palo. Lo que en el pasado se le negó, en Rusia le llega hasta de rebote.

Fue cuando Irán sí quiso. Y casi pudo. Como si fuese otro equipo comenzó a jugar y a llegar ante una España falta de agresividad y con pérdidas absurdas. Físicamente parecía un escalón por debajo de Irán. Le metió velocidad el combinado asiático y provocó un extraño nerviosismo en España. Su castigo fue mayor tras saborear el gol soñado. Ezatolahi superaba por bajo a De Gea, que aún no ha hecho una parada en el Mundial, y el colegiado lo anulaba por mano.

Visto el panorama el triunfo era un bien preciado para España, que tras perdonar el segundo en acción de estrategia con remate de Ramos y Piqué en boca de gol (en la repetición se apreció mano de un defensor desde el suelo), veía cómo un remate a placer de Taremi no encontraba puerta en la recta final. Koke daría más fuerza en la medular y el final deja máxima igualdad con Portugal. España es líder por haber visto una amarilla menos que los lusos. Todo está en juego en una última jornada en la que los de Hierro se miden a Marruecos, la única ya sin opciones.

Ficha técnica

Irán: Beiranvand; Rezaeian, Hosseini, Pouraliganji, Haji Safi (Mohammadi, m.69); Ebrahimi, Taremi, Ezatolahi, Amiri (Ghoddos, m.86), Ansarifard (Jahabakhsh, m.75); y Azmoun.

España: De Gea, Carvajal, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba, Busquets, Iniesta (Koke, m.70), Lucas Vázquez (Marco Asensio, m.79), Isco, Silva y Diego Costa (Rodrigo, m.89).

Gol: 0-1, m.54: Diego Costa.

Árbitro: Andrés Cunha (URU). Amonestó a los iraníes Amiri (78) y Omid Ebrahimi (90).

Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada del grupo B del Mundial de Rusia 2018, disputado en el Kazán Arena ante 42.718 espectadores.


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