Feria de Abril 2022

Cosas imprescindibles para pasar un examen sobre la Feria

En la semana de Feria muchas son las tertulias animadas que se escucharán y los temas de conversación pero si quiere pasar por un buen sevillano o sacar nota en sus conocimientos sobre esta misma Feria debe leer esta pequeña guía.

02 may 2022 / 04:00 h - Actualizado: 02 may 2022 / 04:00 h.
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  • Cosas imprescindibles para pasar un examen sobre la Feria

Así para pasar un examen de auténtico feriante debe saber cosas imprescindibles que, además, pueden ser parte de esas mismas conversaciones y asombrar a sus acompañantes con sus conocimiento.

¿Desde cuándo se celebra la feria de abril?

No es la primera que hablo de una tradición tan bella como la celebración de la Feria de Abril de Sevilla, pero haciendo un poco de Historia, para los más despistados, habría que decir que estamos ante una fiesta de Primavera casi bicentenaria pues la primera se celebró en un lejano año ya de 1847.

Tuvo como escenario particular el Prado de San Sebastián y tenía un carácter eminentemente ganadero, muy lejano del carácter que tiene en la actualidad que une a tantas personas al “sabor” de la amistad.

El origen de la expresión ‘el real de la feria’

¿Ha escuchado alguna vez la expresión “vamos al Real de la Feria”? Seguramente si entendiendo que el “Real de la Feria” es la Feria en sí. Pero es un error del que hoy les hablo y explico su origen.

El “Real de la Feria” no es toda la Feria, sólo el punto concreto donde tenían acceso los caballos y carruajes a la antigua Feria de Sevilla en el Prado de San Sebastián. Así el origen de la expresión lo encontramos en la tarifa que se cobraba por llevar en caballo o carruaje a las personas hasta la Feria, esa tarifa era de un real, la moneda de curso de la época y que sirvió para acuñar la expresión de “vamos a la Feria por un real” y de ahí se derivó, con el paso del tiempo a “vamos al Real de la Feria”.

Curioso origen para una expresión muy utilizada pero muy desconocida para el sevillano o el visitante.

¿Cual es la explicación que las calles de la feria tengan todas nombres de toreros?

Si visitamos el recinto de la Feria, allá donde tienen su ubicación las casetas del “Real” notaremos que todas las calles tienen nombres de toreros... ¿Cuál es la razón?

Hay una clara vinculación entre el mundo de los toros y la tauromaquia y la Feria de Abril, la relación con el ganado viene que originariamente fue, desde 1847 hasta 1950, una feria ganadera donde se premiaba al toro que mejor se liada. Cuando la Feria fue trasladada desde el Prado de San Sebastián a Los Remedios se decidió que el nomenclátor homenajease a toreros sevillanos siendo 15 las calles del Real y 15 los toreros que tienen dicho honor.

Las calles de la Feria son: Antonio Bienvenida, Ignacio Sánchez Mejías, José Delgado Guerra «Pepe Hillo», Manuel García Cuesta «El Espartero», José Luis Vázquez Garcés «Pepe Luis Vázquez», Manuel Jiménez Moreno «Chicuelo», Ricardo Torres Reina «Bombita», Joaquín Rodríguez «Costillares», Pascual Márquez Díaz, Juan Belmonte García, Francisco Vega de los Reyes «Gitanillo de Triana», Francisco Romero López «Curro Romero», Manuel Vázquez Garcés «Manolo Vázquez», José Gómez Ortega «Joselito El Gallo», Rafael Gómez Ortega «El Gallo».

Si alguna vez le invitan a la calle Jesulín de Ubrique desconfíe...

¿Cuál es el origen de la portada de la Feria?

Una de las imágenes más tradicionales y más fotografiada es la de la tradicional portada de la Feria, pero no siempre en la Feria de Sevilla se ha gozado de la misma. Fue una costumbre que se comenzó a llevar desde el año 1949, anteriormente no se ponía si bien es cierto que el precedente de la pasarela metálica peatonal que unía la calle San Fernando con el Prado de San Sebastián, pudo sentar un importante precedente. Aquella “Pasarela” fue construida por Dionisio Pérez Tobía en 1896 pero desapareció del paisaje sevillano en el año 1920. También como precedentes tenemos el arco de bienvenida del Pabellón Central en 1925 o la portada de la Exposición Iberoamericana de 1929.

Fue en 1949 cuando se oficializó mediante una ordenanza municipal que imponía la obligación de construir una gran entrada al recinto ferial, debía tener una particularidad: cada año cambiaría, cada año sería diferente. Con un diseño diferente cada año, aunque durante los años previos se establecieron estructuras que daban la bienvenida a los visitantes

¿Qué monumento es el más recurrente representado en la portada de la feria?

La portada de la Feria se ha convertido en un arco de luz y color que atrae a muchos visitantes y ciudadanos de Sevilla. Uno de sus atractivos anuales es saber que monumento será representado en el mismo y que cada año, por ordenanza municipal, cambia desde el primero -oficial- en 1949.

Los monumentos que se han visto reflejados en la portada de la Feria han sido la Giralda, la Torre del Oro, el Costurero de la Reina, el Rectorado de la Universidad de Sevilla, el Puente de Triana o la Plaza de España.

Es esta última, la Plaza de España, la que más veces se ha representado o inspirado la portada de la Feria, el impresionante monumento de Aníbal González es digno de ello.

Otras portadas han tenido inspiración en la Circunnavegación aérea desde la base de Tablada, el Centenario del Sevilla FC, la Exposición Iberoamericana o la Exposición Universal de 1992.

¿Cuál es el origen de los farolillos de la Feria?

La Feria de Sevilla del año 1877 fue especialmente relevante por la visita de la reina de España, Isabel II, al “Real”. Hasta esa fecha la Feria había tenido una decoración dispar por lo que se quiso unificar todo para dar mayor homogeneidad y disparidad.

Se decide contar con el pintor Gustavo Bacarisas quien se inspiró en las lámparas chinas para la creación de los vistosos farolillos que tuvieron un gran impacto visual cuando llegó la electricidad a la Feria de Sevilla en el año 1883.

Un siglo más tarde, en 1983 una ordenanza municipal regularía oficialmente el uso del farolillo como adorno en Feria. Todo un acierto.

¿Por qué se bebe manzanilla en la feria?

Hoy día la bebida más popular de la Feria de Sevilla es el rebujito pero anteriormente, años y décadas atrás lo fue la manzanilla y anterior a esta el vino fino, que tenía una mayor graduación y cuyos efectos etílicos no tardaban en hacer efecto a quién lo consumía.

La tradición de beber estas bebidas viene del año 1847 cuando no había frigoríficos ni congeladores y mucho menos electricidad, así las bebidas no se podían despachar diariamente y se servía de la barrica al catavinos directamente.

Las barricas eran/son de una capacidad de entre 220 y 225 litros y conservaba la bebida a la temperatura adecuada máxime cuando en primavera las levaduras favorecen el proceso de fermentación (velo de flor) siendo muy activas y más aromáticas.

Si ya se las sabe pues dispóngase a asombrar a todos con sus conocimientos y a disfrutar de uno de los momentos mágico e inolvidables que le ofrece la ciudad de Sevilla: su Feria.


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