El confinamiento por COVID-19 ha modificado nuestras vidas al completo, incluso la manera en la que consumimos y adquirimos nuestra compra. Es por ello, por lo que la Asociación Europea de Economistas del Vino y la Cátedra de Vinos y Espirituosos de la INSEEC han realizado una encuesta en 8 países (España, Bélgica, Italia, Francia, Austria, Alemania, Portugal y Suiza) para poder conocer el comportamiento de los consumidores de vino durante el confinamiento.

En concreto, el informe para España, realizado por Raúl Compés López de la Universitat Politécnica de Valencia, Vicente Pinilla de la Universidad de Zaragoza y Katrin Simón de la Universidad Pública de Navarra, ha contado con un muestreo exponencial no discriminatorio de bola de nieve basado en 2560 respuestas con la participación de un 59,3% de hombres y un 40,7% de mujeres.

El perfil mayoritario de la muestra estaì formado por consumidores habituales de vino, ya que un 25,82% declara consumirlo diariamente y un 46,88% al menos una vez por semana (entre ambos grupos suponen el 72,7%). Por el contrario, un 23,87% lo consume de forma esporádica (15,78% al menos una vez al mes y 8,09% menos de una vez al mes) y un 3,44% no consume nunca.

En lo que se refiere a los motivos de interés por el vino, se trata de una muestra en la que predominan los aficionados por sus valores intrínsecos y por su dimensión gastronómica, ya que el 69,22% señala sentirse atraído o interesado por su sabor y el 61% porque marida bien con la comida; en este ámbito de utilidad o placer individual cabe señalar que a un 21,33% le ayuda a relajarse, un 7,27% lo bebe por razones de salud y un 3,16% porque le ayuda a dormir.

Por el contrario, en lo que se refiere al consumo de vino guiado por su dimensión social los valores son más bajos: el 30,59% estaì interesado por socializar y el 18,36% por catarlo y compararlo con los amigos.

FRECUENCIA DE CONSUMO

En relación con la frecuencia de consumo de vino en los españoles, un 45% no ha variado su frecuencia, un 35,51% consume más frecuentemente y un 19,45% consume menos frecuentemente. Se observa, por tanto, un aumento de la frecuencia neta de 16,06 puntos.

Este comportamiento es diferente para el vino en comparación con la cerveza y los licores, ya que, si bien para estas dos últimas bebidas también un 45% declara no haber variado la frecuencia, en el caso de la cerveza se produce una caída de la frecuencia neta de 11,41 puntos, y en el caso de los licores de 41,71 puntos.

DÓNDE SE HA ADQUIRIDO

En cuanto a las compras de vino, se ha producido una caída en todos los canales excepto en el de compras online. Se ha producido una ligera reducción de los compradores en supermercados, aunque continúa siendo el más utilizado, un desplome de las compras en las tiendas de vino y bodegas y una moderada reducción de las compras en tiendas de alimentación.

Es de destacar que el 21,48% no ha comprado vino durante este período debido a que se encuentra consumiendo el que tiene guardado en casa, dando la oportunidad de poder anticipar un aumento en las compras domésticas para reponer el vino consumido.

A QUÉ PRECIO

Se ha producido una reducción del gasto unitario en la compra de vino en todos los segmentos de precio, excepto en el nivel de precios más bajo (menos de 5€), donde se ha producido un aumento de 2,64 puntos. Se ha reducido en 9,14 puntos el porcentaje de consumidores que compran vino de gama media-baja (entre 5 y 10€), aunque sigue siendo la gama más demandada; en 8,28 puntos de gama media-alta (entre 11 y 20€) y en 1,68 puntos el de los vinos de más de 21€.

CON QUIÉN

Las restricciones a los encuentros sociales derivadas del confinamiento han reducido en un gran porcentaje el número de reuniones, en particular con los amigos, y ha promovido el aumento del consumo solitario, que está asociado a otra experiencia de consumo.

Es interesante subrayar la importancia del consumo social de vino, que lleva a que el 35% de los encuestados declare haber organizado reuniones o catas virtuales para degustar vino; e, incluso, a que un 25% esté dispuesto a seguir organizando este tipo de encuentros tras el confinamiento, lo cual resulta una nueva experiencia de interés para el sector.