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El derecho de una persona trans a poder autodeterminar su género

La autodeterminación de las personas trans ha provocado una polémica entre las feministas que defienden que las mujeres deben ser consideradas así por el sexo biológico y no por la identidad de género

Verónica Ojeda verojeper /
15 ago 2020 / 04:11 h - Actualizado: 15 ago 2020 / 10:06 h.
"Derechos Humanos","Violencia de género","ONU","Unión Europea","Sexo","Comisión Europea","Menores","Feminismo","Estadísticas"
  • Álex y su madre Carola
    Álex y su madre Carola

Álex es un niño que hace cuatro años decidió contar al mundo algo que llevaba sintiendo desde hace tiempo: la identidad sexual con la que se identifica no coincide con el sexo que le han asignado al nacer. Él es un niño trans que no ha ido nunca a un médico ni a un psicólogo por el hecho de ser trans. No quiere hormonarse ni hacerse ningún tratamiento médico, sin embargo, la ley le obliga a hacerlo para poder tener una documentación que corresponda con su identidad sexual. Al igual que él, hay más personas transexuales que sienten que el sexo que le han asignado al nacer -por la apariencia de sus genitales- no corresponde con su identidad sexual y no quieren pasar por ningún médico, pero quieren poder sentirse identificadas con el nombre que aparece en su DNI. Hasta ahora para poder cambiar de sexo en el Registro Civil español se ha exigido que la persona lleve al menos dos años hormonándose y tenga un informe médico o psicológico que avale la existencia de disforia de género. No obstante, hace un mes el Ministerio de Igualdad anunció la intención de eliminar esos requisitos médicos a la hora de cambiar de sexo en la futura ‘ley trans’. La polémica que se ha batallado en las redes sociales en los últimos días ha girado en torno a esta cuestión: la autodeterminación de las personas trans; un debate social y no nuevo que ha salido a relucir después de que una parte del feminismo opinase que las mujeres deben ser consideradas así por el sexo biológico y no por la identidad de género.

La Comisión Europea publicó en junio un informe sobre el reconocimiento legal del género en la Unión Europea y su impacto en la vida de las personas trans. Este informe explica que los procedimientos basados en la autodeterminación de las personas trans son los que más respetan los Derechos Humanos; es decir, aquellos procedimientos que están sustentados exclusivamente en la voluntad de estas personas a la hora de tomar la decisión de cambiar de sexo. De esta forma, no tendrían que presentar ningún diagnóstico médico ni realizar un tratamiento hormonal para poder modificar la documentación administrativa de acuerdo con su identidad sexual. Malta, Irlanda, Bélgica, Luxemburgo y Portugal son seis de los Estados miembros de la UE que han decidido adoptar un enfoque basado en los principios de ese informe. Por tanto, España no sería el primer país en realizar este cambio tan significativo.

En este sentido, el debate que se ha basado en teorías biologicistas y en torno a la autodeterminación de una persona trans y más en concreto, una mujer trans, sería totalmente opuesto con respecto al informe de la Comisión Europea. Pero no solo con ese informe, sino también con lo dispuesto en la Resolución 2048 (2015) de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y los Principios de Yogyakarta de 2007. La identidad de género es un término que aparece en las políticas de protección antidiscriminatorias de organismos internacionales como el Consejo de Europa, la ONU o el Tribunal de Derechos Humanos. Carola Alonso, madre de Álex y presidenta de la Asociación de familias de menores trans Chrysallis, explica que «la libre autodeterminación de género es un derecho reconocido ampliamente tanto a nivel estatal como internacional. Es el avance y la vanguardia, no es una teoría. Las personas trans no son una teoría, sino que existen y tienen una base biológica también. La identidad sexual es un componente que forma parte de todas las personas y nos dice quiénes somos. No está sujeta a ninguna valoración médica ni psicológica. Al igual que yo sé que soy una mujer, las personas trans también tienen igual de claro la identidad que tienen, incluso cuando son identidades no binarias. No hay que quedarse en hombre y mujer porque así dejamos fuera de esa mirada tan necesaria a muchas personas».

Según la presidenta de la Asociación Chrysallis, «si una persona trans decide realizar un tratamiento médico debe ser una decisión personal y no obligada. Muchas personas desean modificar muchas partes de su cuerpo, no solamente las personas trans, pero no te puede obligar una ley. No se puede condicionar la vida de una persona bajo un paraguas médico y patologizante, porque implica un tutelaje sobre la vida de las personas, y que alguien te diga quién eres, qué hacer con tu vida o qué hacer con tu cuerpo obligatoriamente si quieres que aparezca tu verdadera identidad en tu documentación».

¿Cambiar de sexo para librarse de una condena?

Este sector del feminismo que ha generado la controversia opina que las mujeres trans invisibilizan la violencia de género que sufren las mujeres cisgénero -personas en las que el sexo biológico y la identidad de género coinciden-. Entre los argumentos, el más utilizado ha sido que un hombre puede ir a cambiarse de sexo para librarse de una condena o para acceder a una ayuda destinada a las mujeres. Sin embargo, Carola Alonso asegura que «las feministas que están defendiendo este argumento se están tirando piedras sobre su propio tejado porque están utilizando el mismo argumento que los machistas utilizaban con las denuncias falsas». Tal y como refleja el Informe de la Fiscalía General del Estado de 2019, «la proporción en relación con los procedimientos en los que se ha dictado sentencia condenatoria por denuncia falsa desde 2009 –un total de 97– es del 0,0069 %. Si a éstas sumamos las causas en tramitación como si fueran condenatorias (144), el porcentaje final máximo sería del 0.010 %». Por tanto, es un argumento desmontado con estadísticas. No obstante, todavía no hay datos para comprobar el supuesto de que un hombre se cambie de sexo para librarse de una pena. En cualquier caso, la posibilidad de que una mujer pueda poner una denuncia falsa no invalida la Ley de Violencia de Género, por ello, la pregunta es: ¿por qué sí hay que invalidar la autodeterminación de una persona trans?

De todas formas, como dice Carola, aunque fuese verdad que un hombre quiere realizar ese cambio de sexo para aprovecharse de un derecho que las personas trans han logrado, «existen muchas leyes que ya tienen medidas correctivas para este tipo de situaciones, las cuales indican que la persona no será eximida de las penas que le correspondan por los hechos cometidos antes de su tránsito. Es decir, aunque un hombre cisgénero cometa un acto de violencia machista y se vaya corriendo al juzgado para decir que es una mujer para librarse, la propia ley dice que todos los actos criminales cometidos antes de su transición serían aplicados al sexo que tuviese en ese momento, por lo que sería condenado y juzgado; y ese argumento no tendría sentido».

Los derechos tienen que estar asegurados para todas las personas y no pueden solaparse, sino complementarse. Por eso, Carola Alonso explica que «los derechos de las personas trans no están enfrentados de ninguna de las maneras con los derechos de las mujeres cis». De hecho, Carola ha destacado que ahora necesitan más que nunca que «las mujeres cis y las feministas apoyen ese avance de los derechos humanos de las personas trans».

La presidenta de la Asociación Chrysallis cuenta una hipotética situación: «pongamos el ejemplo de un menor al que al nacer le dicen que es un niño, pero él se identifica como una niña. Cuando es pequeña, sus amigos y familiares le llaman Carlos y le hablan en masculino como si fuese un niño. Ella no entiende por qué y un día decide decirles que se han equivocado. Esto es lo que le sucede a muchos menores trans; algo tan sencillo como que no todas las personas se identifican con el sexo que le han asignado al nacer».

Carola explica que el problema de las personas trans no es más que la sociedad y la mirada de fuera. Cuando una persona trans decide expresar su identidad y su entorno más cercano la acompaña, acepta e integra y, en el caso de los menores, en el colegio se habla de la transexualidad, los cuerpos, las identidades y se le incluye como una realidad de la diversidad humana: esa persona no tiene ningún problema. Las inseguridades, miedos, confusiones y falta de autoestima que pueda sufrir una persona trans por el hecho de ser trans solo es una consecuencia de los obstáculos que pone la sociedad a estas personas. Y una de esas dificultades que tienen que atravesar estas personas son los discursos de odio, como los que se han generado en las redes sociales en los últimos días. Dicho con palabras de Carola, este tipo de discursos implican un bloqueo al reconocimiento de los derechos tan necesarios de las personas trans.


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