domingo, 05 abril 2020
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La aventura del misterio

El Papado mortal: Muertes en el Pontificado

Lo que les voy a contar a continuación es un “misterio” moderno que ocurrió aquí, en Roma, y no hace mucho... Acompáñenme y les enseñaré algunos de los tiempos más convulsos y negros del papado...

23 feb 2020 / 04:14 h - Actualizado: 22 feb 2020 / 12:14 h.
"La aventura del misterio"
  • El Papado mortal: Muertes en el Pontificado

La muerte de Juan Pablo I siempre estará teñida de sombras y dudas... Teóricamente se produjo de forma natural, pero sus ideas revolucionarias, el proceso de enriquecimiento espiritual y empobrecimiento material que tenía ideado para la Iglesia, su concepción del Cristianismo y su rechazo a politizar la Fe hicieron de este pontífice un enemigo dentro del Vaticano... pero ¿enemigo a qué intereses? Sin dudas a aquel que es más material y celestial. Y con ello sólo estuvo 28 días en el trono de Pedro... ¿Muerte o asesinato?

Sin embargo, a lo largo de la Historia del Papado, no es Juan Pablo I es único Papa sobre el que se ciernen las sospechas de una muerte prematura y forzada, en los siglos de existencia del Papado muchos otros le han hecho compañía en ese dudoso camino...una veces de forma “justificada” y otras bajo la sombra de la eterna sospecha.

Así vamos a hacer un recorrido por la historia del Papado, deteniéndonos en aquellos pontífices que tuvieron la desgracia de perecer a manos de sus semejantes, por las conjuras políticas, o cardenalicias, o por circunstancias más allá del deber papal...

Esta lista no pretende ser exhaustiva, pero si orientativa... Comencemos:

Sabiniano (604-606 d.C.):

No fue un pontífice ni querido ni respetado por el pueblo, sobre todo por los desaires que hacía al anterior pontífice Gregorio I que era santificado por el pueblo por su bondad. Sabiniano se tornó casi un tirano. El odio visceral hacía Gregorio I provenía de su nefasta gestión como legado ante el patriarca de Constantinopla, concediéndose el título de «ecuménico» desafiando al Pontífice de Roma...que era Gregorio I.

Así Sabiniano fue capturado y muerto en una revuelta popular, e incluso en sus funerales el cortejo fúnebre –que se dirigía a desde San Juan de Letrán a San Pedro- tuvo que ser ocultado y desviado por caminos alternativo para que no fuera apresado y ultrajado por el pueblo ansioso de venganza contra este Papa.

Teodoro I (642-649 d.C.):

Asesinado en el año 649 ya que iba a emanar la condenación del “Typos”, que era un edicto del emperador Constantino II que favorecía la herejía monoteleta...

Sergio II (844-847 d.C.):

Fue asesinado mientras intentaba mediar y apaciguar el enfrentamiento que sostenían los patriarcas Venerio de Grado y Andrés de Aquileya.

Juan VIII (872-882 d.C.):

Tremenda la muerte de éste pontífice, en “Los Anales de Fulda” se asegura que fue envenenado por alguien de su entorno y al tardar el efecto del mismo se le dio el golpe de gracia con un martillo en la cabeza... Su pecado fueron los continuos enfrentamientos dentro del papado, la invasión de los sarracenos al Sur de Italia, las luchas de los últimos carolingios por la corona imperial, el cisma de Focio... Para colmo se le tildaba de afeminado.

Se convino la conveniencia de subir al trono de Pedro a un pontífice más severo y así se eliminó a Juan VIII.


Formoso (891-896 d.C.):

Otro pontífice que pereció bajo los efectos del veneno... Formoso apoyaba a Amolfo de Carintia en la lucha por el trono imperial, ello hacía que su acérrimo enemigo –Lamberto de Espoleto y su madre Angeltrudis- idearan eliminar al Papa para evitar esa fuerte influencia en su contra.

Formoso falleció entre tremendos dolores que le provocó el veneno administrado y para su escarnio, tras su muerte, se le sometió a una gran humillación en el denominado “Concilio Cadavérico”.

Esteban VI (896-897 d.C.):

Sucedió al papa Formoso y pagó con su vida el apoyo a los Espoletanos tras presidir el “Concilio Cadavérico”. Los “formosianos” llevaron a la rebelión al pueblo que cargó contra el papa. Éste fue llevado a prisión y allí estrangulado. En su epitafio el papa Sergio III mandó grabar el recuerdo al odio que sentía Esteban Vi contra Formoso.

León V (903 d.C.):

Murió asesinado en la cárcel a la que le habían sometido sus enemigos, no se sabe a ciencia cierta si fue Cristóbal (Presbítero de San Dámaso) o por el papa Sergio III... Su papado estuvo lleno de conspiraciones y tribulaciones.


Juan X (914-928 d.C.):

Un papa de amplias influencias y controvertido papado. Se valió de la amistad con Teodora la Mayor, esposa de Teofilacto para ser subido al trono de Pedro. Se valió su muerte debido a que ofreció la corona imperial a Hugo de Provenza, hermanastro se Guido de Tuscia, rival de éste. Ello hizo que Marozia se enfadara tremendamente con el papa que promovió una conspiración contra él. En medio de esta conspiración se encontraba en la lucha y defensa de Roma que corría a cargo de Pedro, hermano del papa Juan. Este fue asesinado ante las tropas del papa que se encontraban replegadas en San Juan de Letrán. Juan X fue encarcelado en

En el castillo de Sant’Angelo por orden de Marozia. Murió asfixiado con una almohada a manos de Guido de Tuscia. Son las intrigas del poder...


Esteban VIII (939-942 d.C.):

Tomó partido contra Alberico que era uno de los nobles más poderosos de su época, se le llamaba “Hechura de Alberico II, príncipe, senador y patricio de Roma “, a la sazón era hijo de Marozia, quién –como hemos visto- no era de carácter, precisamente, diplomático...

Aquella conspiración fracasó y Esteban VIII fue capturado...Llevado a prisión, torturado, mutilado y muerto... Dicen que su tortura fue atroz.

Juan XII (955-964 d.C.):

“Murió feliz”, dicen las crónicas que dijo un noble al comprobar que el fallecido era el pontífice Juan XII, muerto en un ataque de apoplejía cuando yacía en el lecho de su amante llamada Stefanetta, otras crónicas cuentan que fue a causa de un golpe que recibió del marido ultrajado... Murió con 28 años de edad...


Benedicto VI (973-974 d.C.):

Elegido en época convulsa, con el apoyo de la facción imperial, sumaba en su papado los favores y odios de ese marco histórico. Sus enemigos eran los Crescencios, que eran los descendientes de Teofilacto por Teodora la Joven, hermana de Marozia.

Otón I era su valedor, el emperador germano tenía bajo su amparo al papa, pero al fallecer e éste se quedó solo y las revueltas no tardaron en estallar. El papa Benedicto VI fue capturado y llevado al castillo-fortaleza-prisión de Sant’Angelo, se nombró papa al diacono Francón, bajo el nombre de Bonifacio VII quién previamente estranguló a Benedicto VI.

Juan XIV (983-984 d.C.):

Sucesor de Benedicto VII por orden de Otón II y nuevamente correría la misma suerte que Benedicto VI: muerto el emperador muerto el pontífice...

Las tribulaciones hicieron que Juan XIV fuera encerrado en el castillo de Sant’Angelo en Abril de 984 y muriera envenenado en el mes de Agosto.

En su lugar el partido filobizantino llamó a Bonifacio VII, el antipapa que asesinó a Benedicto VI y que había huido a Constantinopla. Subió nuevamente al trono papal pero los Crescencios iniciaron una revuelta que hizo caer al papa: fue linchado públicamente y muerto, su cuerpo fue arrastrado por las calles de Roma y arrojado bajo la estatua ecuestre de Marco Aurelio.

Silvestre II (999-1003 d.C.):

Gerberto de Aurillac, posiblemente murió envenenado tras el fallecimiento del emperador Otón III. De él se contaba que era tremendamente ambicioso y que sus juegos políticos le habían llevado de su sede de Reims a la de Rávena y de ella al trono de Pedro, por lo cual sus días estaban contados.

Enfrentado al poder de los Crescencios, quienes apoyaban al patricio Juan II, que “sustituyó” al Papa relegándolo a funciones espirituales.

Se enterró el cuerpo de Silvestre II en el atrio de San Juan de Letrán y su tumba fue abierta en 1684, allí se encontró su cuerpo intacto así como los ornamentos pontificales y la tiara que ceñía la cabeza. AL entrar el aire en su tumba su cuerpo se deshizo en polvo “esparciéndose alrededor un perfume balsámico”.


Clemente II (1046-1047 d.C.):

Murió envenenado, dicen que su muerte se debió a una trama urdida por Benedicto IX, cuando regresaba de Alemania, donde se proyectó la reforma con el apoyo de Enrique III.

Se enterró en la catedral de Bamberg donde había sido obispo. De enorme estatura (1,90 m.) y rubio, en 1942 se exhumaron sus resto y se le realizaron análisis forenses determinando que había muerto envenenado... Toda una constancia a luz de la Ciencia del siglo XX.

Adriano IV (1154-1159 d.C.):

Muerto de un infarto fulminante cuando se encontraba en Anagni para excomulgar a Federico I “Barbarroja”, aquel infarto se tildó de muy oportuno y se afirmó que había sido envenenado... si no, no se explicaba su conveniente muerte...

Otros cronistas narran que sufrió la “justicia divina” al mandarabrir la tumba del antipapa Víctor IV (el cardenal Octaviano) en el monasterio de Lucca, profanarla y lanzar sus huesos fuera de su iglesia...


Inocencio III (1198-1216 d.C.):

Unas misteriosas fiebres tras una indigestión acabaron con la vida de este papa... ¿envenenado? Más que posible.

Enfermó en Perusa cuando viajaba para solucionar los eternos problemas entre Génova y Pisa.

Nicolás III (1277-1280 d.C.):

Murió víctima de un ataque de apoplejía en su residencia estival de Soriano, cerca de Viterbo, entre medio de una disputa entre Carlos de Anjou y Rodolfo de Habsburgo. Se cree que Nicolás III iba a tomar parte por uno de los bandos y que su eliminación se debía a las luchas de poder dentro de los círculos políticos vaticanos.


Honorio IV (1285-1287 d.C.):

Muerto por sofoco... Era un papa muy alterable y en aquella tarde se discutía acaloradamente sobre la coronación de Rodolfo I de Habsburgo. Algunos nobles, conocedores de esta circunstancia, “Tensaron la cuerda” hasta el extremo que el papa se alteró tanto que falleció de un ataque...sólo era cuestión de tiempo.


La apoplejía: un tremendo mal que fulminó a muchos pontífices...

Clemente V (1305-1314 d.C.):

Murió en Roquemaure, entre Monteux y Burdeos, donde se dirigía para tomar las aguas. Falleció de una apoplejía dicen que “causada por los continuos desengaños que le proporcionaron en sus últimos años sus antiguos sostenedores y algunos de sus cardenales”.


Martín V (1417-1431 d.C.):

Fallecido por un ataque de apoplejía poco tiempo después de enviar un legado a Basilea para terminar con el conciliábulo.

Pablo II (1464-1471 d.C.):

Fallecido por apoplejía justo cuando iba a lograr el regreso de la Iglesia rusa a la comunión con Roma por medio del matrimonio de Iván III con la hija, conversa al cristianismo, de Tomas Paleólogo, conocido como déspota de la Morea que se encontraba en el exilio.

Alejandro VI (1492-1503 d.C.):

Otra muerte convulsa y controvertida... Oficialmente murió de malaria, pero los síntomas presentados por este pontífice al morir indican que fue por envenenamiento de arsénico..., posiblemente administrado por su propio hijo (César) en un banquete en el palacio del cardenal Adriano de Corneto. Alejandro VI era un Borgia y era conocida la forma de asesinar de estos: mediante veneno.

La Historia nos cuenta que posiblemente fuera una conspiración urdida por Valentino... Sobre César Borgia siempre le quedará el beneficio de la duda ya que fue él quién personalmente limpió de tiranos los dominios del pontificado y planeaba la creación de un poderoso estado hereditario en el centro de Italia.


León X (1513-1521 d.C.):

Ser papa en estos tiempos que narro era complicado, sobre todo uno debía tener cuidado especial con lo que comía o bebía pues el enemigo invisible, y mortal, era el veneno... Ello provocó la muerte de León X de la mano de su copero Bernabé Malaspina. Así este Papa Medici acabó con sus huesos en la tumba...

Es curioso por que la Historia nos cuenta que fue una estatua parlante de Roma llamada “Pasquino” la que difundió que León X había sido envenenado...

Y no era la primera vez que León X había sido conjurado en la muerte por envenenamiento, ya en 1517 sufrió un primer intento perpetrado por cinco cardenales, la conjura fue descubierta al interceptarse una carta del cardenal Petrucci, que era el cabecilla, a su secretario Nini. Habían comprado al médico del pontífice, el galeno Pietro Vercelli, para que lo envenenara al trátale una fístula. Petrucci, fue ahorcado en Sant’Angelo, mientras Vercelli y Nini sufrían la pena de descuartizamiento.

Unas muertes poco convincentes...


Pablo V (1605-1621 d.C.):

Falleció a causa de una embolia durante el transcurso de una procesión montada para celebrar la derrota, en la batalla de Weissen Berge (Monteblanco – Praga) del elector palatino Federico V, rey de Bohemia y calvinista acérrimo.


Clemente IX (1667-1669 d.C.):

Una nueva muerte provocada por una embolia provocada por la amarga noticia de la caída de Candia y toma de la plaza de Creta por los turcos.


Clemente XIII (1758-1769 d.C.):

Fallecido víctima de la apoplejía el día antes de reunirse con una comisión cardenalicia que había convocado con el fin de estudiar la cuestión de la disolución de la Compañía de Jesús... ¿murió envenenado por los Jesuitas?

El caso de Juan Pablo I, Albino Luciani, merece un capitulo sola y exclusivamente para si pero baste decir que fue un papa llamado a dar un giro radical al camino tomado por la Iglesia Católica y parece que ese giro no era del agrado del poder oculto vaticano...


Juan Pablo I (1978 d.C.):

El papa de los 33 días de pontificado. Lo encontraron muerto en sus habitaciones las cinco y media de la mañana, primeramente se dijo que había sido su secretario personal el que lo halló, posteriormente una religiosa que lo asistía...pero nunca quedó aclarada aquella primera cuestión. Era el 29 de Septiembre de 1978, gozaba de buena salud y “sólo” tenía 66 años.

Los relatos siempre fueron contradictorios en torno a su muerte, se habló incluso de una sobredosis letal en su medicina... Sin embargo, y aún más sospechoso, las autoridades vaticanas se negaron que le fuera practicada la autopsia al pontífice no pudiéndose determinar la causa cierta de su muerte y siendo todo sumido en especulaciones, hablándose pues de muerte por envenenamiento cual siglo XV fuera... y de un Borgia se tratara...

Oficialmente falleció de un ataque cardiaco...

Y es que, como hemos comprobado en esta larga lista de muertes papales: ni el trono de Pedro es garantía de una larga, devota y próspera vida...


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