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La aventura del misterio

Fenómenos paranormales en los juzgados de El Prado

22 may 2021 / 04:00 h - Actualizado: 23 may 2021 / 04:00 h.
"La aventura del misterio"
  • Fenómenos paranormales en los juzgados de El Prado

Se podría dar al juego fácil y a la broma sencilla cuando se hablan de fantasmas en un lugar con un ámbito laboral político o jurídico, pero es un tema serio que hay que tomar como tal, máxime cuando hablamos de los Juzgados del Prado de San Sebastián en Sevilla, un lugar donde se imparte Justicia y donde no está exento de hechos inexplicables.

Testimonios

Las pistas del caso me la ofreció un empleado de seguridad del edificio durante una ruta en la que comentaba casos de vigilantes de seguridad y experiencias inexplicables. El hombre, con precaución me dijo: “¿Sabes lo que ocurre en el Prado?”. Y en ese momento fui todo oídos sabiendo que cuando alguien se acerca de esa forma es que algo hay.

En el interior del Juzgado, el edificio antiguo, se vienen produciendo una serie de hechos que para sus testigos es de tipo paranormal. Descensos bruscos de temperatura, luces que se encienden y se apagan, se escuchan pasos en la noche, detectores que saltan, parafonías, e incluso ver la sombra de “algo” que se manifiesta en sus pasillos.

De los extraños sucesos no sólo tienen constancia los vigilantes de seguridad, también la propia Guardia Civil, que sabe de la realidad paranormal del Juzgado.

Con una persona que trabaja en el interior del edificio –cuya identidad pide que sea mantenida en el anonimato- hablábamos de su experiencia: “Mira, una noche fue muy extraño, estábamos un compañero y yo en la parte baja y sentimos como algo andaba por un pasillo. Era un sonido inequívoco y ambos nos miramos. Mi compañero me dijo “ve tu” ya que allí no debía haber nadie. Bien. Viendo que tardaba lo llamé y no contestaba. Al rato lo vi venir muy pálido. Me dijo que había visto una bulto, una sombra gris en la zona de las escaleras, me dijo “es un fantasma” y mientras apenas podía contener las lágrimas”.

No es el único caso

Se sabe que en los Juzgados de Viapol suceden hechos misteriosos tal y como relataba en mi libro “Sevilla Oculta” (Absalon Ediciones) en el sevillano barrio de San Bernardo. En estos del Prado era un secreto a voces pero jamás había salido nada a la luz, de hecho estas informaciones es más producto del azar y la complicidad que de una información buscada.

En otra ocasión una puerta de uno de los despachos se abrió sola al paso de uno de los vigilantes, este al notar que se había abierto creyó que había alguien dentro, miró y no vio nada, las luces apagadas y nadie en su interior, cerró la puerta y antes que hubiera encaminado sus paso por el pasillo se volvió a abrir. Volvió a cerrar y del interior salió una voz que le dijo al sorprendido trabajador: “Déjala abierta”.

El vigilante informó a su compañero y lo reflejaron en el parte de intervención, pero estos, con este tipo de información acaban en el cajón del olvido.

En otra ocasión uno de los vigilantes que estaban en la tarde en la zona baja sintió un grito, era un grito desgarrador, pensó que tal vez era alguien que le había sucedido algo y fue a ver. Parecía venir de una zona determinada, una habitación pequeña que queda “a mano derecha”, pegó el oído y sintió llorar. No cabía duda, allí había alguien. Al entrar solo había cajas y polvo, nada con vida. Sin embargo cuando se iba a ir sintió un lacónico y frío “no me dejes sola”, una voz lastimera de mujer que erizó cada poro del cuerpo de aquel vigilante que le faltó tiempo para salir de allí.

Luces que se encienden solas en los despachos y puertas que se abren sin explicación. Todo un conjunto de fenómeno extraños a cual más impactante.

¿Qué puede estar originando esta actividad paranormal o inexplicable?

Quizás las respuestas habría que buscarlas en el pasado y para ello hemos de saber que la zona del Prado de San Sebastián de Sevilla estuvo antaño muy cerca del cementerio de la zona y que allí, justo allí, estaba ubicado el trágico quemadero de la Inquisición donde tantos inocentes perecieron en las “llamas purificadoras” del Santo Oficio.

Por qué no pensar que lo que allí se manifiesta hoy es el vestigio del dolor pasado de algunos de los caídos en una época tan negra en la Historia de este país.

Fenómenos paranormales en los juzgados de El Prado

Si alguna vez visita los Juzgado no olvide que puede estar acompañado por una presencia que habita por los pasillos de tan insigne lugar.

También en Viapol

Sevilla es una ciudad milenaria, un crisol de culturas que han visto pasar por sus calles desde enigmáticos tartesos hasta orgullosos musulmanes... Una tierra llena de esperanza de intrigas, de secretos y de misterios...

Uno de esos nuevos misterios de la ciudad hispalense lo encontramos en una de las edificaciones “nuevas” de la ciudad. Un edificio emblemático y de gran importancia administrativa. Se trata del edificio Viapol, edificio destinado –entre otras funciones- a ser los renovados Juzgados de Sevilla. El edificio Viapol está en la avenida de Ramón y Cajal, junto al popular barrio de San Bernardo, tiene una extensión dedicada a oficinas de 33.000 metros cuadrados, albergan gran cantidad de empresas y servicios públicos y, sin dudas, su nombre evoca innovación y nuevos tiempos para la ciudad. En el Edificio Viapol encontramos la sede de los juzgados de primera instancia, el registro civil y sala de bodas así como numerosas empresas que destacan en sus respectivos sectores.

Pero no es que estemos actuando de agentes inmobiliarios y tratemos de “colocar” en el mercado éste singular edificio. Lo que nos ocupa del mismo son los hechos paranormales que en él han acontecido y que son muy desconocidos para el ciudadano de Sevilla e incluso para el buscador de misterios.

Y es que los funcionarios que allí realizan su labor aseguran que existe un fantasma en las instalaciones de Viapol. En el interior del edificio los vigilantes que controlan las cámaras de seguridad han narrado como a través de los monitores han observado una extraña sombra, oscura, difusa, que pasea por la planta del mismo. Una fría noche decidieron ir a ver que provocaba, o quién proyectaba, esa sombra y la sorpresa fue que la planta estaba desierta, no había nadie –tal y como esperaban- en la misma...

Transcurre lentamente el tiempo para aquellos que realizan su labor en Viapol, cada vez son más los trabajadores que inquietos saben de la otra realidad que se manifiesta en su interior. Algunos vigilantes de seguridad se dan de baja, los compañeros murmuran y rumorean: ascensores que se ponen en funcionamiento de noche cuando no hay nadie en el edificio y se paran todos en la misma planta, luces que tienen un comportamiento anómalo-inteligente, objetos que se mueven solos... Un trabajador afectado por estos incidentes comentaba haber tenido una extraña visión bastante desagradable “una visión de una persona descuartizada”... ¿Un sueño o una cruda realidad de otros tiempos? En torno a todos estos fenómenos sólo hay silencio y hermetismo, pero su existencia es tan real como la vida misma...

Uno de los empleados que allí desarrollan su labor comentaban para esta revista: “aquí pasan cosas muy raras, a veces sientes como te llaman por tu nombre y estás solo en la sala. En otras ocasiones el aire acondicionado se pone solo o el ordenador arranca sin venir a cuento... Todavía si se apaga solo pues tiene un pase...¡¿Pero encenderse?! Otras veces vas al servicio y cuando te vas a ir las cisternas se accionan solas, y no están mecanizadas o las luces parpadean...”

Y no es el único testimonio, una empleada (se preserva la confidencialidad de las identidades), una empleada del edificio entro en los servicios cuando de repente no podía salir de ellos... “Era como si una fuerza tirara de la puerta y no me dejara salir, de repente el secador de mano de activó solo y las luces parpadearon... Fue todo como una pesadilla, un mal sueño, cuando salí de allí no dejé de llorar. Allí hay algo”.

El más reciente de los testimonios apenas tiene unas semanas, de nuevo una “víctima del misterio” se encuentra con lo extraño: “estaba acabando mi trabajo cuando sentí un golpe detrás mía, miré y se habían caído una pila de expedientes. Pensé que estarían mal asentados y se fueron resbalando hasta caer. Los cogí del suelo, los puse bien y los coloqué en la mesa del compañero... A los 5 minutos otra vez se cayeron. Esta vez me dejó más mosqueado... Lo volví a coger, hice dos montones y los coloqué en la mesa, pero nada, al rato ambos montones cayeron.

Entonces me levanté y una fuerza invisible me empujo sobre la silla sobre la que caí... Fue una experiencia terrible, aquel lugar está maldito”.

La función a la que está dedicada el edificio hace inviable –se deniegan- una investigación, no obstante se han realizado diferentes rueda de entrevistas a testigos, se han grabado varias psicofonías y nuevamente lo evidente es innegable: la realidad de un fenómeno inexplicable en el edificio Viapol.

Javier Ronda, experto en información de Juzgados, escribía no hace demasiado tiempo de otros “fantasmas” en el interior del edificio: “La sala, de unos 60 metros cuadrados y donde trabajan once funcionarios, sufre temblores desde hace dos meses. Los técnicos de la Junta de Andalucía ya la han revisado y, pese a las bromas entre los usuarios sobre la posible existencia de fenómenos paranormales, la causa puede ser más prosaica, ya que el origen de las vibraciones puede estar en el equipo de refrigeración. Esta sala está ubicada en la cuarta planta del edificio de Viapol y es la única que padece estos «fenómenos», unos temblores constantes del suelo. Se espera que los arquitectos atajen el problema”.

Sin embargo el temor y la inquietud se cimentaban en las extraordinarias experiencias que muchos trabajadores están viviendo en su puesto de trabajo en este emblemático edificio llamado Viapol.


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