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La aventura del misterio

Investigación paranormal reciente en la vieja terminal del Aeropuerto de Sevilla

Una investigación que se extiende desde el año 2019 ve su conclusión con una noche de pruebas y experiencia en un punto de Sevilla, en su vieja terminal, donde lo inexplicable habita y dejas muestras de presuntas presencias del «otro lado».

19 oct 2022 / 04:44 h - Actualizado: 19 oct 2022 / 04:45 h.
"La aventura del misterio"
  • Investigación paranormal reciente en la vieja terminal del Aeropuerto de Sevilla

Fue en el año 2019 cuando tuve acceso al testimonio de una persona, trabajador en el Aeropuerto de Sevilla, que me comentaba experiencias que habían tenido en la vieja terminal, me decía: «Muchas veces hemos salido de allí asustados por qué suceden cosas muy raras . Tan pronto está todo en calma como sientes pisadas detrás de ti, te giras y no hay nadie. Otras veces es que el frío es insoportable y entonces sientes como si te tocaran o te palparan, es todo muy incómodo».

Testimonios y vivencias con lo imposible

«No son imaginaciones mías. Una noche, estando allí, sentimos como se abría una puerta, de forma totalmente antinatural, además estaba cerrada y era como si algo la hubiera abierto, allí no entra casi nadie ya. Entonces la temperatura bajo y vimos como una sombra, una silueta que se metía por la zona que daba a los antiguos aseos. Pensamos que podría tratarse de alguien que se podría haber colado. Al ir a ver la sorpresa fue mayúscula pues no había nadie. La puerta se cerró sola y entonces se comenzó a escuchar como un quejido dentro de aseo. El pánico fue tremendo. Me puse muy nerviosa, mi compañero sabe perfectamente que no miento ni me lo invento pero vete tú a saber lo que hubiera pensado».

Otra experiencia, se tiene poco tiempo después, cuando se ve una presencia, en forma de sombra, manifestarse: «Estaba la noche fría y sentí un ruido y fui a ver, muchas veces es la cubierta, el techo, o algún animal que se mete, es una pena como está esta parte. No vi nada, sólo hacía frío... Entonces me di la vuelta y allí estaba esa cosa o lo que fuera, a poca distancia de mí. Yo no me moví siquiera, no me atrevía a articular palabra. No era una persona, era un bulto, una cosa física que estaba delante de mí pero que no podía verle los rasgos por qué no los tenía. Era como un fantasma, como algo irreal, como una proyección... Hay que verlo para poder describirlo, es muy difícil. El frío y aquella presencia me dejaron helado».

Los testimonios de «amontonan» y llegó la pandemia, durante 2020 no se puede hacer nada al respecto en este lugar pese a que se envían las solicitudes para realizar una investigación, pero entre 2021 y verano de 2022 se hace una investigación en el interior.

La investigación en la vieja terminal (2021-2022)

Se me invita a acudir una tarde-noche para tratar de dilucidar lo que ocurre dentro de esta terminal y tengo la ocasión de entrar en la misma. Aquí es donde, primeramente, escucho, nuevamente y de boca de los testigos, las historias que estas personas han tenido en su interior y tienen que contar, en muchos casos reiterando aquellas primeras vivencias y testimonios.

Como material para esta investigación llevaba dos ordenadores portátiles con micrófonos profesionales de alta sensibilidad, medidores de temperatura de alta precisión, cámaras de infrarrojos y térmica, cámaras y grabadoras normales para captar psicofonías y todo lo que de misterioso pudiera surgir.

También se incluían detectores de presencia, varias rem-pod, geófonos, detectores de EMF (campos electromagnéticos) así como otros métodos de investigación alternativos como la «Spirit Box» y la «Spirit Radio».

Un inciso si me quisieron hacer: «no saques imágenes ni nada que pueda comprometernos» y con mi palabra así como la ambigüedad en las fechas -para evitar una identificación- comenzó la investigación.

La noche comenzó pronto a deparara sorpresas en la zona de entradas donde dos detectores de presencia saltaban sin que se registrara allí nada que lo pudiera ocasionar, igualmente los micrófonos registraban saltos que, posteriormente, se correspondían con inclusiones de tipo psicofónico que nos decían: «Marchaos» o «ayuda». también puertas que se abrían y se cerraban solas, se sentían perfectamente como el portazo resonaba en aquella vieja terminal, lo curioso era ir a comprobar lo que estaba pasado y encontrar que puertas que estaban cerradas bajo llaves ahora aparecían encajadas sin que nadie hubiera podido actuar sobre ellas.

Los detectores volvían a resonar en la misma «ala» de entradas -por llamarla así- en un punto donde pudimos ver, perfectamente, una sombra que aparecía de izquierda a derecha. Aquella sombra no la proyectaba nadie pero la pudimos ver con claridad mientras mis acompañantes se reafirmaban que «algo así es lo que hemos visto en más de una ocasión».

La noche seguía deparando sorpresas y también había otros sonidos identificables en el interior del edificio que se correspondían con la cubierta de la terminal, de la dilatación por el calor sofocante de Sevilla y el fresco de la noche y que no influía en el criterio de investigación.

Nuevamente se producen nuevas detecciones de nuestros aparatos en forma de psicofonías, de «iros ya» o «Qué hacéis», voces que surgían de la nada así como, en la zona de los aseos, el murmullo como si hubiera algo para, en unos minutos convertirse en un quejido lastimero. «Al principio nos dijeron que eran gatos pero es imposible» y yo doy fe de esa imposibilidad por que el «¡Ay! ¡Ay!» era evidente -acústicamente hablando- y los felinos -que yo sepa- no tienen esa capacidad (nótese la ironía).

Investigación paranormal reciente en la vieja terminal del Aeropuerto de Sevilla

Seguimos investigando, con el tiempo jugando en contra pues había hora de salida y teníamos claro que los detectores marcaban, la presencia de algo, los EMF tenían también valores que estaban diez veces casi por encima de lo normal sin existir justificación para ello.

En la cámara de visión nocturna se registraban orbes que evidenciaban también ese misterio manifestándose ante nosotros allá donde no eran ni insectos ni polvo en suspensión ni cualquier otro elemento que lo propiciara.

Seguíamos escuchando lamentos y quejidos, incluso llegamos a aproximarnos a la zona en varias ocasiones comprobando como, efectivamente, se escuchaba allí y no había nadie.

Otro momento perturbador fue cuando se encendió una luz en un despacho pero en aquel lugar no había nadie: «Aquí estamos nosotros solos y aquí ya no hay nadie, que esa luz se encienda sola es imposible». Comprobando allí lo que pasaba comprobamos como, efectivamente, no sólo no había nadie si no que no había bombilla. Sorprendente.

Me acompañaba un amigo médium que indicó, en varias ocasiones, la presencia de «algo» junto a nosotros, momento en el que sentimos el fenómeno de termogénesis de forma muy notable, como si ese «algo» estuviera haciendo bajar la temperatura e, igualmente, esta persona dotada indicó: «Aquí hay dos presencias y una es la que está en la salida» y que era donde las puertas más resonaban como abriéndose y cerrándose solas.

Otras pruebas interesantes

La noche iba tocando a su fin cuando decidimos poner la «Spirit Box» y la «Spirit Radio» una vez realizadas todas las pruebas convencionales de investigación. El resultado fue increíble pues dos voces resonaron, hombre y mujer, pidiendo ayuda, «Ayuda», «trabajo duro», «Familia», «donde estoy» o «amor» que nos dejaban realmente impresionados máxime eran muy coherentes con la investigación que realizábamos.

Los valores del geófono eran destacados pues registraba perturbaciones en momentos de absoluta calma pero en las que más inclusiones registrábamos.

Finalmente quise pulsar la opinión de mis testigos: «¿Sabéis que puede estar provocando estos fenómenos?» y ambos me dijeron: «La verdad es que no, aquí se habla de un sacerdote o un religioso que murió, pero la verdad es que en los años que la terminal estuvo abierta se ha visto de todo, hasta de gente que ha tenido que ser asistida por ambulancias y que se trasladaron al hospital. No me extraña que alguien haya muerto en la terminal o en un vuelo o algo, eran otros tiempos. También se habla, por parte de los compañeros, de una mujer que trabajaba en una compañía y que trabajó aquí y que su presencia es la que permanece en la zona de embarque y eso, donde las puertas resuenan».

Todo tiene su coherencia pues es un punto donde ha habido mucho trabajo, muchos vínculos emocionales, sentimentales y laborales y donde la impregnación -según los parapsicólogos- es fuerte. Hay más material y más información de esta investigación y de nuevas pruebas, pero baste este avance de nuestra experiencia –entre 2021 y 2022- para saber que, nuevamente, el misterio es investigado y que se tratan de buscar respuestas.

Lugares donde se puede manifestar lo imposible y que esta reciente investigación demuestra que lo narrado por los testigos no es producto de su imaginación sino que se corresponde con una realidad desconcertante


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